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jueves, 21 de febrero de 2019

¿Conoces "El Zaguán"?









Por Esperanza Cabello

Seguramente en las últimas semanas los que pasean por el casco antiguo de nuestro pueblo habrán visto una novedad en la plaza de San Juan.
Se trata de una pequeña y preciosa tienda de artesanía llamada "El Zaguán", un lugar en el que podemos encontrar todo tipo de detalles  curiosos y artesanos, fabricados y escogidos con mimo y con muy buen gusto.
Canastos de varetas, pequeños artículos de piel, manualidades de tela y madera, juguetes tradicionales, cerámica, delantales, imanes, cuadros, objetos de decoración, joyas,  y mil objetos diferentes entre los que elegir un detalle para regalo, para recuerdo o como decoración.
Lo que más nos gusta es que su propietaria, nuestra amiga Inmaculada Carrasco Ortiz, ha apostado por el casco histórico de nuestro pueblo, la zona más representativa de Ubrique, declarada Bien de Interés Cultural, que, lamentablemente, los comerciantes y empresarios actuales obvian, porque el negocio está en las nuevas zonas del pueblo. 

Así que lo que queremos es desearle la mejor de las andaduras, que encuentre su rumbo y su clientela no solo entre los muchos visitantes que a diario recorren las calles de nuestro pueblo, sino entre los ubriqueños y ubriqueñas que buscan un recuerdo especial, un regalo diferente, un objeto artesanal más allá de modas y de los inventos, pero con mucha originalidad y belleza.









martes, 14 de noviembre de 2017

El discurso de María del Carmen López



Hoy publicamos el discurso que María del Carmen López Sánchez pronunció el pasado viernes, 10 de noviembre, en el Convento de Capuchinos de Ubrique, con motivo de la inauguración de la exposición conjunta de don Manuel Pérez Trastoy y don José Luis López Núñez.
Agradecemos a María del Carmen la amabilidad de compartir con nosotros su discurso y a Isabel Gómez García, alcaldesa de Ubrique, la gentileza de compartir algunas fotografías de este evento, con el salón de exposiciones lleno hasta la bandera.







Por María del Carmen López Sánchez





“Va por vosotros, pero en el trasfondo, se suma alguien más, mi Álvaro; él despierta parte del sentir que hoy manifiesto”.

Buenas noches a todos y todas. Bienvenidos a este entrañable lugar en la historia de Ubrique: el comedor –o parte de él- del convento. Importante en la historia del pueblo y no menos en mi historia personal, aquí, aprendí valores, encause mi rebeldía y consolide la amistad… Pero sobre todo, ¡bienvenido a este punto de encuentro con el arte!.
Estas paredes, que al igual que escucharon en su día las lecturas sobre reglas franciscanas y vidas santificadas, mientras sus enclaustrados comían. Donde aprendieron a leer distintas  generaciones en distintas etapas de nuestro pueblo. Donde también resonó el silencio del abandono durante años… Estas paredes, desde hace más de dos décadas, es lugar que acoge distintas modalidades de arte… Y aquí nos han convocado.
Pero a partir de hoy, estos muros podrán añadir a su curriculum una exposición más especial. Porque hoy, se “casa” aquí,  la papiroflexia con la pintura, los une un mismo fin, expresarse, volcar en lo que hacen: ¡ lo que sienten! y eso, con los artistas de esta noche, va más allá de la visión o poder caminar… Porque se une a D. José Luis López Núñez con D. Manuel Pérez Trastoy, en pareja de hecho ¡no!, en pareja de artistas que hoy dan su sí, para mostrarnos que el arte no necesita ni ver, ni poder mantenerse en pie.
Nos reunimos, ahora, aquí, en nombre de la equidad, no de la igualdad (la igualdad parece ser esa medida, ese rasero, que nivela todo y lo que se sale de ahí, ¡no es válido!)… pero cuando hablamos del ser humano de sus posibilidades ¿Cómo aplicar ese rasero? ¿Quién  puede ser el medidor? ¿Quién tiene los cánones reales? ¿La sociedad y sus sistemas? ¿Quiénes la dirigen?
Dentro, en lo más profundo de cada ser humano, habita con nosotros, con cada uno: deseos, sueños, sentimientos,  capacidades, intentos, superaciones… y eso es lo esencial, lo vital, es la dinamo que nos mueve, nos cambia y nos transforma… y eso ¡¡¡no es medible!!!
Después estará nuestro físico, el armazón sobre el que se sostienen: órganos, vísceras, miembros partes del cuerpo, si, pero no la esencia de la persona... Paradojas de la vida: mientras los primeros crecen con el tiempo, estos, los físicos van deteriorándose con él.
Pero seguimos  viendo el “envoltorio”, nuestros ojos no están capacitados para ver más allá y lo arreglamos llamando, a todo el que no es igual: discapacidaddis (de negación y capacidad  ( de cualidades, aptitudes…) ¿Quién coloco ese dis delante? ¿Quién construyo esa palabra que separa, divide, mide al ser humano?...  Esa “mal llamada discapacidad que nos anula la visión y no impide llegar a descubrir a esa persona que es: “diferente”, pero ¡con capacidades!.
Discapacitada, diría yo, una sociedad que fue pensada y “educada” en unos modelos de igualdad donde lo que se diferencia, la desestabiliza. En una sociedad donde las   limitaciones no son toleradas, tal vez, porque no se sepan afrontar.
A forma de ejemplo práctico: nos encontramos con personas, que son como ese lienzo en blanco- con el que se enfrenta José Luis-, o esas tiras de papel- que palpa D. Manuel- y con las que no sabemos qué hacer, cómo hacerle frente… nos exigen imaginación, creatividad, esfuerzos y recursos para los que no tenemos respuestas ciertas… tal vez porque nunca, nos hemos preguntado cómo hacerlo, o cómo relacionarnos…
Pero vayamos a la obra expuesta... Caminemos por una de esas calles de nuestro pueblo, miremos el San Antonio,  lentamente, al ritmo de los pies de José Luís. Observemos ese coche y sintamos las aristas del papel en nuestras manos, como D. Manuel, buscando la medida a través del tacto. Ese balcón cuajado de flores, ese joyero de ángulos perfectos. O ese Ubrique “descolocado” en sus elementos que nos interpela o esas lámparas que alumbran nuestras oscuridades…
Detengámonos y disfrutemos de cómo dos personas más de nuestro pueblo, uno nacido en la Pilita Abajo y el otro venido de Galicia, pero más de Ubrique ya que un “monedero de tacón”, nos convocan para mostrarnos su obra.
Mirémosla, recreémosno en cada una de esas expresiones artísticas, busquemos y busquémonos a nosotros mismos, lo que nos provoca esa visión, lo que despierta en mí, en vosotros: deseos, rabia, alegría, miedos, superación… Porque ahí nos encontraremos, encontraremos la equidad. Ya nos lo decía el Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”. Y lo esencial, no tiene en su vocabulario esa palabra, esa barrera de la discapacidad.
Disfrutemos, esta noche, no sólo de las obras, también de la amistad, porque de eso, si que son dos artistas José Luis y Manuel.

                                                                                                                   La Perla
                                                                                                                  Noviembre-17








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domingo, 7 de agosto de 2016

Manuel Cordón Delgado, un imaginativo artista desde 1974

Manuel muestra orgulloso para Ubrique en Verde el galeón que construyó en 1973




Por Esperanza Cabello

Muchas veces hemos dicho que, siguiendo la estela de nuestro padre, nos encontramos con que llegamos, como si fuera una novedad, al mismo lugar al que él había llegado años antes.
Cada descubrimiento, cada libro, cada idea... han sido antes de él mismo.
Y hoy, mientras estábamos transcribiendo algunas de sus crónicas de radio, nos hemos encontrado con que también nuestro hermano Manolo (el de Ubrique en Verde) llega a veces donde antes había llegado nuestro padre.
Explicado esto comentaremos lo ocurrido: Manolo había escrito en la entrada "Cómo hacer monumentos con cerillas" la historia del ubriqueño Manuel Cordón Delgado, artista que lleva más de cuarenta años dedicando su tiempo libre a reproducir monumentos con cerillas.
Es realmente espectacular.

Y hoy hemos leído, en una crónica de radio de nuestro padre que fue emitida por RNE el 27 de febrero de 1974, la historia de la primera exposición de Manuel Cordón en la Peña San Sebastián. Precisamente el galeón que nuestro hermano fotografía en su entrada:


1974.02.27



Hoy es la festividad de San Leandro.

Esta corresponsalía de Ubrique ha cumplido un año al servicio de la información y de nuestros oyentes. A través de estos 365 días, la sierra gaditana ha estado unida por el misterio de sus ondas con el Campo de Gibraltar.
El mensaje, la noticia, la información han sido la tónica general diaria para un mejor conocimiento to de la Sierra de Cádiz, y entre vosotros,  queridos oyentes ¿quién no ha oído hablar por ejemplo de Benaocaz, la perla de la sierra, pequeña, blanca, prieta en lo alto de la montaña, más que ser una población parece una banda de palomas?
¿Quien no ha oído hablar de Villaluenga del Rosario, la población más pequeña según las estadísticas y la más elevada de la provincia?
Y de Grazalema, o la Huerta de Benamahoma, siguiendo con nuestro recorrido en nuestro entorno, como El Bosque, pueblo del boom turístico serrano, pequeño con unos 3000 habitantes y donde puede encontrar paradores, restaurantes, hoteles, camping, piscifactorías, residencias, bungalows, etc. un sinfín de lugares preciosos con sus encantadores rincones y ofreciendo todo tipo de sensaciones e inquietudes en plena sierra.
Y por último, Ubrique enmarcado en el paisaje más maravilloso de la sierra, laborioso, trabajador, incansable, activo, orgullo de la provincia gaditana y su unión de la bahía con la sierra.
Y haciendo referencia a Ubrique, pueblo conocido mundialmente por sus manufacturados de la piel, pura artesanía. Hacemos distinción de este pueblo porque no podíamos imaginar que hubiese un artista como Manuel Cordón Delgado, de 19 años de edad, ubriqueño, oficial de albañil. Este joven artista, ha empleado aproximadamente 500 horas de su vida y casi 15.000 cerillas de madera y 27 velas mineras en confeccionar solo por hobby un galeón español del siglo XVIII, con todos sus detalles al milímetro, y con el material de  cerilla de madera y pegamento. Una verdadera joya de arte y paciencia, con una estructura de 1,25 metros estuvo anoche expuesta en la Peña San Sebastián ubriqueña.
En estos momentos se está celebrando el acto de toma de posesión del nuevo Delegado Sindical de El Bosque, don José Luis Rodríguez Plasencia en el Salón de Actos del Ayuntamiento de esa villa serrana, la que preside el Secretario Provincial de la Organización Sindical don Francisco López Tello.
Desde todos estos pueblos que usted conoce o conocerá en este señalado día mi más cordial saludo.

Desde Ubrique les ha informado Manuel Cabello Janeiro.

 



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martes, 21 de agosto de 2012

Cómo hacer encajes de bolillos: los mundillos

Encaje de bolillos actual, realizado automáticamente
Fotografía: Luis Eduardo Rubio



 Por Esperanza Cabello

En estos días calurosos y largos del verano da tiempo a ordenar fotografías, a desempolvar proyectos y a recordar trabajos que teníamos pendientes desde hace tiempo.
Organizando una inmensa caja de costura hemos tenido tiempo de recordar a las grandes costureras de la familia, de recordar el refino de nuestra bisabuela Antonia (aún guardamos muchos trocitos de encaje de aquella tienda), de pensar en todas aquellas personas que, con mucha paciencia y sabiduría, intentaron una y mil veces enseñarnos los secretos de las costureras, de las bordadoras, de las primorosas.
Sor Guadalupe, la señorita Mari Gloria, abuela Natalia, Teresita, tita Nieves Arenas, nuestra madre, tita Reme... todas ellas nos dedicaron su tiempo y pretendieron hacernos herederos de tanto buen hacer, sin muchos resultados, lamentablemente.



El mundillo de Memi, con un encaje en plena creación
Fotografía: Luis Eduardo Rubio


 Eso si, como alumnas disciplinadas y cuidadosas conservamos algunas instrucciones y recordamos  algunos de los pasos. Además conservamos cuidadosamente el mundillo de nuestra madre, realizado artesanalmente por un carpintero ubriqueño, y otro muy  pequeño, casi de juguete, que sería, seguramente, de su hermana menor. 
Pero Memi nos ha proporcionado los suyos, que hemos podido fotografiar con una labor comenzada hace decenas de años, así podemos hacernos mejor la idea de cómo se hacía el encaje de bolillos. (Gracias, Memi)







El mundillo y los bolillos

En primer lugar necesitabas tener un mundillo, el mundillo es un instrumento de madera, con una almohada cilíndrica que gira y otra almohadilla sobre la que reposa la labor. Generalmente tiene también un cajón en el que guardar los hilos, los alfileres, los picados (las muestras) y los bolillos.



 El otro mundillo de Memi tiene un cajón con tapadera, 
y se ve la labor con el hilo enrollado en los bolillos


 El picado (las muestras) es muy importante, nosotros solo hicimos encaje (¡Qué pretensión, quizás no llegáramos a los dos centímetros de encaje!) pero también se hacían pañuelitos, cuellos, chorreras, puñetas (parece que decimos palabrotas, aunque en realidad nos referimos a encajes para cuello, pecho y puños). El picado era una cartulina agujereada que te iba indicando dónde se iban pinchando los alfileres.
Así que antes de empezar había que seleccionar el picado, y la cartulina se ponía sobre el cojín cilíndrico del mundillo, sujeta con alfileres, claro.
En primer lugar había que enrollar el hilo en cada bolillo, unos tres metros para cada metro de encaje que se iba a hacer. La cantidad de bolillos dependía de la dificultad de la labor. Nosotros recordamos lo dificilísimo que era manejar ocho o diez bolillos, así que admiramos terriblemente a las encajeras que  utilizan treinta o cuarenta.
Después se pinchaban los alfileres sobre la muestra, había que pinchar uno en cada agujerito en una extensión de "tres o cuatro dedos" suponemos que cada dedo equivaldría a un centímetro. Eso era un buen montón de alfileres.
Después, para cada alfiler (de la línea) hacían falta cuatro bolillos.



El mundillo pequeño, con sus bolillos


 Una vez pinchados los alfileres y liados los bolillos, se comenzaba la labor. Había que fijar el principio de cada bolillo sobre el cojín, y mantener siempre un largo de hilo de unos quince o veinte centímetros ("...una cuarta, hija!" Nos decían.).
En ese momento empezaba la auténtica labor, hacía falta concentración y destreza, teníamos que pasar los hilos por los alfileres y al mismo tiempo ir desplazando los bolillos para que se fueran haciendo los nudos. La única tarea fácil era el torchón, porque con poquitos bolillos se hacía una especie de red de cuadraditos bastante fácil.
Las mayores hacían filigranas, e incluso dibujos, no solo cuadraditos, sino flores, pájaros...
Nosotros jamás avanzamos lo suficiente. En una de las cajas  del desván tenemos más de un álbum de muestras de costura, y cuando tengamos ocasión traeremos las muestras de encaje.


Los encajes de bolillos se siguen usando para toallas, juegos de cama, cortinas...


Actualmente  los encajes que se utilizan corrientemente son industriales y no hay tantas encajeras como antes, aunque en algunas zonas de España y en algunos países (Belgica, por ejemplo) los encajes se han convertido en una seña de identidad.


 Mundillo realizado por el artesano algodonaleño Ildefonso Valle (1929)
a su esposa Isabel Álvarez

Y aquellos mundillos artesanos se han convertido en piezas de museo. Es muy difícil encontrar mundillos originales, aunque hace cuarenta años había uno en cada casa. Actualmente se hacen unos cojincillos sin armazón de madera, con lo que se ha perdido un poco de la esencia del mundillo.

Nuestro compañero Antonio Valle nos ha enviado estas fotografías de un mundillo único y original. Este último mundillo fue tallado y contruido por Ildefonso Valle en Algodonales para su esposa Isabel. Parece mentira cómo un objeto cotidiano puede convertirse en una obra de arte siempre que se construya con dedicación y mimo.


 En el cajón del mundillo está tallado el nombre de su propietaria
Fotografía: A. Valle


No sabemos si Isabel tuvo ocasión de hacer muchos encajes en este mundillo, ni si conservará aún alguna muestra de las que hizo con él. Nos encantaría poder verlas, si existen. 
Lo que si es seguro que continuará guardando esta obra de arte con el mismo primor que fue tallada para ella.
Seguramente algún día este mundillo luzca en un  Museo del Mundillo, como este de Moca.  
Sería un acierto que alguna institución comenzara el Museo Etnográfico del la Sierra, porque, cuando nos vengamos a dar cuenta, la mayoría de estos objetos habrásn desaparecido y, lo que es peor, quienes saben cómo usarlos, cómo construirlos, ya no estarán.


Detalle de la flor tallada en el cajón del mundillo
Fotografía: A. Valle

Queremos agradecer a nuestro compañero Antonio la gentileza de habernos enviado las fotos de este espectacular mundillo para que quede constancia de objetos de otros tiempos, en los que se conjuntaban la artesanía, el ingenio, el primor y la dedicación para conseguir  auténticas obras de arte.