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viernes, 14 de noviembre de 2025

En la plaza de toros de Ubrique, 1968

 

La banda de música ubriqueña amenizando el festival


Por Esperanza Cabello

 

No es que seamos precisamente nosotros nada aficionados al mundo taurino. Entendemos que es algo de tiempos pasados, en vías de extinción, y que, de ninguna manera, debería seguir promocionándose. Respetamos a todos nuestros abuelos y bisabuelos, para los que este mundo significó mucho, en algunos casos.

Ya hemos hablado muchas veces en estas páginas de nuestros pensamientos y en alguna que otra ocasión hemos tenido que  soportar las consecuencias. Pero hoy no se trata de promocionar nada, sino de compartir un trocito de historia de Ubrique de hace casi sesenta años, cuando algunos grandes acontecimientos tenían lugar en aquella plaza de toros cuya construcción había costeado nuestro bisabuelo Manuel Janeiro a principios de siglo y que fue salvajemente demolida casi cien años más tarde.




Nuestro amigo Luis hizo estas fotos durante un espectáculo en 1968, y nos ha parecido curioso contemplar, como si fuera un estudio antropológico, los detalles de las fotografías: el público, la plaza "abarrotá", como decían unos cómicos, las medidas de protección y seguridad brillando por su ausencia, la gente en el ruedo, hasta con un bebé nos parece ver, con sillas en la arena, seguramente para que la flamante banda de música deleitara a los asistentes antes de comenzar.

 

Y, lo que nos parece más curioso, el aspecto de nuestra sierra absolutamente desprovista de vegetación y la escasez de casitas desperdigadas por las zonas del Sacrificio, del Algarrobal y del Caldereto.

 

Hemos intentado agrandar todo lo posible las imágenes, a ver si conseguíamos reconocer a alguno de los asistentes, pero, lamentablemente, no tienen calidad para eso.

No obstante, sigue siendo un magnífico documento antropológico de cuando la vida era tan diferente de como la conocemos ahora, afortunadamente hemos ido avanzando y evolucionando, aunque, por desgracias, también hemos perdido muchas de las cosas buenas de las que disfrutábamos entonces en los pueblos de la sierra y que quedan para el recuerdo colectivo,

Gracias, Luis, por este trocito de historia ubriqueña.

 

 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Juan Viruez Moreno en la Plaza de Toros de Ubrique

Juan Viruez Moreno en la Plaza de Toros
Ubrique, años sesenta


Por Esperanza Cabello

 La semana pasada trajimos un "enferie" para los ubriqueños; se trataba de una serie de fotografías, algunas centenarias, de la Plaza de Toros de Ubrique. 
Nuestra cuñada Remedios Viruez nos contó que su familia tenía relación con la Plaza de Toros desde el principio, pues su bisabuelo, Agustín Campos "El Quemao", fue quien proporcionó los toros para su inauguración.
Y también Reme nos ha traido esta preciosa fotografía de la Plaza de Ubrique, se trata de una fotografía del principio de los sesenta, en ella podemos reconocer a muchos de nuestros convecinos y entre ellos a su padre, Juan Viruez Moreno, casado precisamente con Rafaela, la nieta de Agustín Campos.
Juan está en la segunda fila con sus gafas de sol, es el tercero por la izquierda.
Hemos estado buscando a otros conocidos, y hemos encontrado a Toro, o a Maribel Ortíz, "hermana de leche" de nuestra tía María Remedios...
Pero seguro que ustedes reconocerán a otros muchos o quizás a sí mismos. En ese caso, nos encantaría que nos lo comentaran.
Muchas gracias, Reme, a ver si entre todos conseguimos hacer una mejor colección de  fotos de nuestra Plaza de Toros.


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sábado, 17 de septiembre de 2011

Imágenes centenarias de la primitiva Plaza de Toros de Ubrique (1909-2003)

 Plaza de Toros de Ubrique, 1910
Manuel Janeiro Córdoba


 Por Esperanza Cabello

Hoy es sábado de feria, y son las cinco de la tarde. Suponemos que hoy habrá toros, como en todas las ferias, pero nuestro interés no está precisamente en la actualidad, sino en la antigua Plaza de Toros de Ubrique, la que construyó nuestro bisabuelo Manuel Janeiro Córdoba en 1908, gran aficionado a los toros,  gracias a que había ganado a la lotería.
En los últimos años hemos ido recopilando fotografías en la plaza de toros, siendo las primeras de 1910 y las últimas de los años 70 (la plaza se clausuró en 1977), y hoy queremos regalar un "enferie" a todos los ubriqueños: una veintena de fotografías que recogen la vida de la Plaza de toros. (El "enferie" era el regalo que se hacía con motivo de la feria).
Ignoramos todo lo relativo a toreros y a ganaderías, pero nos interesa especialmente la vida de los ubriqueños y ubriqueñas en estos últimos cien años. Mirando estas fotografía podemos ver el paso del tiempo... los vestidos, los sombreros, la manera de estar. Una verdadera muestra de la historia del pueblo.
Pinchando en cada fotografía se pueden ver con más claridad, y si reconocen a algún familiar y quisieran tener una copia con más calidad, no tienen más que pedirla.


¡Feliz fin de feria a todos!




 Ubrique, 1911
Familia Janeiro



Villaluenga, 1914
Nuestro abuelo Paco en la Plaza de Villaluenga





Ubrique, Plaza de Toros, 1918
Lola Luque, María Luque, Julia Janeiro




Plaza de Toros de Ubrique, 1918
Lola Luque, María Luque y Julia Janeiro




 Plaza de Toros de Ubrique, 1918
Natalia fernández Piñero


Plaza de Toros de Ubrique, 1918
Natalia Fernández Piñero


Plaza de Toros de Ubrique, años 20




Plaza de Toros de Ubrique, 1923
Leandro Izquierdo y Natalia Fernández



Plaza de Toros de Ubrique, 1923
Leandro Izquierdo y Natalia Fernández




Plaza de Toros de Ubrique, 1923
Leandro Izquierdo y Natalia Fernández



Plaza de Toros de Ubrique, 1925?
Familia Álvarez Janeiro


Plaza de Toros de Ubrique, años 30



 Plaza de Toros de Ubrique, 1945
Baldomero y Natalia Fernández Piñero, Dolores Esteban
Eduardo y José Fernández, Antonio Izquierdo


Plaza de Toros de Ubrique, años cincuenta
Familia Álvarez Janeiro


 Plaza de Toros de Ubrique, 1959
Familia Janeiro Carrasco/ Romero Janeiro


 Plaza de Toros de Ubrique, 1956
Banda de música con Eduardo del Viso
Original de José Gómez (El baúl de los recuerdos)




Plaza de Toros de Ubrique, 1959
Manuel Cabello con Esperanza y María Remedios Izquierdo



Juan Viruez Moreno en la Plaza de Toros de Ubrique, años 60
Gentileza de Remedios Viruez (añadida el 21 de septiembre de 2011 )




Plaza de Toros de Ubrique, 1963
Francisco Pérez y Teresa Ortega con sus hijas
Antonia María y María Teresa




Plaza de Toros de Ubrique, 1964
Francisco Pérez y sus hijas, Antonia María y María Teresa



 Plaza de Toros de Ubrique, 1967
María Teresa Rivera, Juan Román, 
Antonia María , María Teresa y Esperanza Cabello


Plaza de Toros de Ubrique, 1969
Cantando "A la fuente voy por agua"
Como "telonera" de Karina



Actuación de preescolar de 1975
Ya no se utilizaba la Plaza de Toros
pero este escenario realmente nos la sigue recordando




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viernes, 15 de julio de 2011

En la Plaza de Toros de Ubrique

Plaza de Toros de Ubrique
Feria de 1945

Por Esperanza Cabello

Nuestra madre nos ha traido hoy un pequeño tesoro familiar. Por mucho que creemos que ya hemos visto todas las fotos y rebuscado en todos los cajones y cajitas, ella siempre nos sorprende con alguno de sus tesoros particulares.
Se trata de una fotografía familiar tomada en la Plaza de Toros de Ubrique (si, la plaza que demolieron a traición hace ahora ocho años, cuya pérdida sigue siendo tan irreparable como antes y que sigue siendo la muestra de que la codicia y el dinero pueden estar muy lejos de la cultura y la tradición).
En esa fotografía están los dos hermanos Baldomero y Natalia Fernández Piñero (nuestra abuela), a la izquierda  de Natalia Dolores Esteban y a la derecha de nuestro tío Baldomero Antonio Izquierdo (con nueve años), Eduardo Fernásndez (con ocho años) y Pepe Fernández (con seis años).
Lo más curioso de la fotografía es el reverso, que indica los nombres y edades de los fotografiados y añade:
"Recuerdo en la plaza de toros de Ubrique. Feria de 1945. Torearon unos toreros"
Es muy divertida la frase torearon unos toreros, pero en este caso hubiera sido interesante saber qué toreros torearon, pero por el momento, y a no ser que alguien tenga algunos datos más, nos quedaremos con la duda.


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domingo, 3 de octubre de 2010

Un fin de semana serrano: recuerdos, historias, paseos, tradición ... y gastronomía.

 Procesión de la Patrona de Villaluenga
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal


Por Esperanza Cabello

Este fin de semana ha dado para mucho en la Sierra. Por un lado, era la Recreación Histórica en Grazalema, una fiesta muy moderna (es la cuarta edición), que recrea la Grazalema de 1832 y que hubiera encantado a toda nuestra familia porque conserva lo esencial y auténtico de la forma de ser de nuestra gente. Todo bien organizado, limpio, trabajado, preparado con ilusión. La verdad es que ha sido una fiesta de la que disfrutar, con un montón de representaciones, comidas tradicionales y gente amable por doquier.
Por otro, se celebraba en Villaluenga la fiesta de su Patrona, La Virgen del Rosario, y hemos subido con nuestra madre a la celebración.

Nuestra Señora del Rosario con la Sierra al fondo
Foto: Luis Eduardo Rubio


Nuestra familia siempre ha estado muy vinculada a Villaluenga. Nuestro padre era un enamorado del pueblo (fue pregonero de sus fiestas un año) y siempre hemos subido en estas fechas. Es una celebración digna de admirar, con la sencillez de un pueblo volcado en su Patrona, asistiendo a una procesión en la que participan grandes y chicos, acompañados por la Banda de Música de El Bosque, y terminando con un concierto en la Plaza de la Iglesia.


 La Banda de Música de El Bosque acompaña la procesión
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal

Mientras subíamos por la carretera hemos aprovechado para oír las historias que nuestra madre contaba a su nieta, que nos han interesado muchísimo.
Al pasar  junto a Santa Lucía, la finca en la que está Ocurris,  nos contó que en un principio la carretera no estaba trazada por allí, sino por el Rancho Janeiro (allá por los años 20) en línea recta hasta la actual carretera de El Bosque, pero uno de los ingenieros que la diseñaba era de Ubrique, y la hizo girar a la izquierda para que se acercara al pueblo.
También nos contó la historia del tío de nuestro padre, Rogelio, que al volver de Cuba había puesto un negocio con dos coches, y fue uno de los primeros en recorrer el trazado de la nueva carretera Ronda-Ubrique. Nos ha contado también la triste suerte del tío Rogelio, que murió precisamente en un accidente de automóvil.
Como seguíamos por la carretera nos ha hablado de la Cruz del Puerto (que algún desalmado había quitado hace unos años y que hoy vuelve a estar en su sitio), y de cómo esa era una de las salidas de la Trocha.
Y hablando del camino, nos ha contado que Grazalema era Cabeza de Partido, y que todos los asuntos oficiales había que tratarlos allí. 

Vista del Rancho Janeiro desde la carretera
Por aquí iría el primer trazado hasta Benaocaz de los años 20


A Benaocaz se subía por la Trocha (la Calzada Romana, que está en un deprimente estado de conservación, según pudimos comprobar el sábado), a Villaluenga por Los Pernales (se llama así por el tipo de roca que hay, "los pedernales") y se seguía hasta Grazalema andando por los caminos trazados en el monte. 
Había que ir a Grazalema por todos los asuntos de registro, de policía, de juzgado. Allá por los años 30 hubo una anécdota familiar que quedó en la memoria de la familia y ya se estaba perdiendo, aunque hoy nos la ha contado nuestra madre y la escribimos para que perdure:
La Plaza de Toros de Ubrique, que había hecho construir nuestro bisabuelo, Manuel Janeiro, había pasado a manos de uno de sus hijos, Humberto, el último de los hijos de Isabel Rubiales.
Por lo visto tuvo problemas de dinero y se la embargaron, saliendo a subasta pública en Grazalema. La familia hizo un esfuerzo y reunió el dinero necesario para pujar en la subasta, pero cuando llegó el día  señalado el coche que tenía que subirlo a Grazalema se averió, no se sabe por qué, e intentaron subir a pie por Los Pernales. Pero no hubo nada que hacer, alguien de la familia Martel había subido motorizado y llegó a la subasta a tiempo, pudo pujar y adquirió la Plaza de Toros, que desde entonces había estado en manos de esta familia hasta que fue vendida a su último propietario, que la demolió en 2003.
No sabíamos qué había pasado con la Plaza, ni por qué había pasado a otras manos, ni cuántos dueños había tenido desde su construcción, ahora conocemos un poquito más de su historia.
Al llegar a Villaluenga, la abuela siguió contando historias a su nieta, de cómo los payoyos habían resistido a los franceses, cómo el abuelo había investigado en la historia del pueblo, cómo la patrona de Cádiz y la de Villaluenga era la misma y cómo iban siempre a comprar buen queso serrano a lo de Antonia.




 La Procesión vuelve a la Iglesia de Villaluenga
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal

Y así hemos terminado el fin de semana, con más historias familiares, un montón de saludos de gente conocida en las fiestas de Villaluenga y Grazalema,  un paquetito de amarguillos, un poquito de queso payoyo y muchos buenos momentos en nuestra Sierra.


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lunes, 21 de junio de 2010

En la Plaza de Toros de Ubrique, 1951

Plaza de Toros de Ubrique
Feria de 1951

Por Esperanza Cabello

Cada día aparecen fotos nuevas que nos transportan a momentos pasados y a una vida cada vez más diferente. Hoy le toca el turno a una instantánea de 1951, en la feria de septiembre.
En el tendido de la Plaza de Toros de Ubrique podemos ver, entre otras personas, a Manuel Cabello junto a su novia de hacía pocos meses, Esperanza Izquierdo, y la hermana pequeña de ella, María Remedios.
Nos ha llamado la atención de la foto, además del reloj de nuestro padre, que es el mismo que le conocimos durante toda su vida, y la juventud y la belleza de todos, el señor del sombrero de la derecha, que sigue llevando un sombrero autóctono ubriqueño, quizás uno de los últimos que se fabricara en nuestro pueblo.


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miércoles, 3 de marzo de 2010

¡Vámonos a los toros!

Plaza de Toros de Ubrique
1966/67


Por Esperanza Cabello

Parece mentira lo que una puede encontrar dando vueltas por internet. No sé exactamente cómo llegué a esta imagen, pero estaba en una página personal de alguien a quien agradezco la oportunidad de ver la fotografía.
Es la Plaza de Toros de Ubrique, el graderío en una tarde de verano de 1966 o 1967, y ahí estamos nosotras: mi prima Antonia María, mi prima María Teresa, mis tíos Juan y María Teresa y yo misma con mi felpita blanca. No sabía que existiera esta foto, ni creo que haya vuelto a entrar en una Plaza de Toros como no fuera para un concierto en mi vida, pero me viene de perlas para la colección de "Fotos para el Recuerdo de Nuestra Plaza de Toros"

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lunes, 25 de enero de 2010

Ubrique, recuperando y protegiendo nuestro patrimonio.

Familia Janeiro Rubiales
Casilla de peones camineros a la salida de Ubrique Años 20



En los últimos años de han demolido dos edificios cuya pérdida hemos lamentado profundamente; la auténtica Plaza de Toros de Ubrique, a la que hemos aludido en tantas ocasiones y sobre la que han escrito los historiadores ubriqueños, perdida para siempre por intereses económicos y un "estúpido montón de dinero".
El otro edificio era más sencillo, y no oímos que nadie llorara, excepto una pequeña que debe de llevar en los genes el afán de proteger nuestro patrimonio que tenía su abuelo, Manuel Cabello (estábamos las dos muy enfadadas ¿verdad, Esperanza? Es que no es normal que se destruya el patrimonio de esa mala manera.).
Era la sencilla y preciosa Casilla de Peones Camineros de la salida de Ubrique. No la de la fotografía, que esa era más antigua y se fue cayendo con el paso del tiempo, sino la que estaba donde ahora luce una "preciosa" gasolinera y se levanta un "bello" supermercado, llenos los dos de historia.
Construida en los años 20 en un alarde de modernismo, la casilla de peones camineros era un hito a la entrada de Ubrique.
Al empezar a construir los polígonos nuevos, esos que se entremezclan con las viviendas de la Vega, y que son una maraña de mini-calles , parecía que iban a respetar la casita.
Nos constaba que había varios proyectos para su reutilización y el edificio era valioso en sí, no sólo como muestra de la arquitectura ubriqueña de principios del siglo pasado, sino por los magníficos azulejos de Triana y las tejas esmaltadas que lo decoraban, además de las dos hornacinas pintadas a mano. La verdad es que confiábamos en que iban a proteger esta obra de arte.



La Fuente de San Francisco, entrada a Ubrique
Trabajos de reorganización urbanística, 1991
Foto de Manuel Cabello


Nuestro padre había presentado al Ayuntamiento el 1991, fecha en que se empezó a organizar la zona de la carretera de Cortes desde el punto de vista urbanístico, un escrito proponiendo que se utilizara esa casa como Oficina Municipal de Turismo, y se aprovechara su amplitud para exponer una muestra de artículos de piel antiguos, que hablaran de nuestra historia y nuestras habilidades artesanas.
Más tarde otros colectivos presentaron diferentes proyectos para su reutilización, ya en el siglo actual.
Así que nos quedamos desolados cuando una tarde, en nuestro habitual paseo hacia la Vega, comprobamos con horror y estupefacción que la habían demolido. No quedaba nada. Nuestra hija pequeña no se lo podía creer "Mamá, la han tirado, enterita, no nos han dejado nada".
Recorrimos las ruinas y recuperamos varios trocitos de azulejos, que guardamos aún, unas cuantas plantas de lirios, que plantamos en nuestro campo, y varias piedras de Tarifa, de las talladas a mano. Eso fue todo lo que quedó de la Casilla de Peones Camineros de Ubrique.
Quizás a quien se enriqueciera con esta destrucción le valiera la pena.

Nuestro padre no se habría estado callado, él pensaba que nuestro patrimonio era sagrado, desde lo más mínimo hasta los grandes edificios, todo merecía la pena, son retazos de nuestra historia y hay que cuidarlos.



Los Nueve Caños, años 60

Cuando alguien nos visitaba hacía de orgulloso guía improvisado de nuestro pueblo, y se vanagloriaba de las fuentes, las plazas, los azulejos, los monumentos. Hacía escritos a todas las autoridades para que el Convento, el San Juan y el San Pedro fueran restaurados y recuperados (hoy estaría muy contento). Intentó por todos los medios que en el Rodezno se recuperara una tenería y un molino. Recogemos el testigo para recordar a nuestros mandatarios que tienen un deber con todo el pueblo y tienen que mantener y conservar nuestro patrimonio cultural por encima de tantos intereses económicos. Cuando la recuperación era fácil, la hacía con sus propias manos, así restauró la Cruz del Puerto, en la carretera de Benaocaz, el Vía Crucis del Calvario y el Vía Crucis del padre Buenaventura. La Cruz del Puerto la robaron hace muchos años unos desalmados, y los dos Vía Crucis vuelven a estar desaparecidos.



Vía Crucis del Padre Buenaventura de Ubrique
Placas recordando su restauración en 1978

Foto: Manuel Cabello


Cuando la recuperación era fácil, la hacía con sus propias manos, así restauró la Cruz del Puerto, en la carretera de Benaocaz, el Vía Crucis del Calvario y el Vía Crucis del padre Buenaventura.
La Cruz del Puerto la robaron hace muchos años unos desalmados, y los dos Vía Crucis vuelven a estar desaparecidos.
Restauración del Vía Crucis del Calvario Publicado en el libro "Ubrique, encrucijada histórica" Foto: Manuel Cabello


Otro de sus lugares preferidos era el "Puente Romano" del Naranjal. No se trata en realidad de un puente romano, puede que sea medieval o incluso posterior (forma parte de la Calzada que va a Jimena), pero los niños lo llamábamos así, y cuando en las tarde de paseo o en los días de paella en la Vega pasábamos por la zona, siempre cruzábamos por nuestro "Puente Romano"
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Puente "romano" de la calzada de Jimena
Conocido como "Puente la Manga"
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal, enero 2010

Nuestro padre sentía especial interés por este puente, lo mismo le pasaba con el puente de Carlos III, pensaba que eran dos obras de arte y como tal había que protegerlas.



Puente de Carlos III
Litografía de principios de siglo
(Cortesía de Los Callejones)

El "puente de Carlos III" estuvieron a punto de demolerlo, porque alguien pensó en un momento dado que era el causante de las inundaciones en la zona baja del pueblo. Afortunadamente todo el mundo estuvo de acuerdo y no corrió la misma suerte que su vecina (la Plaza de Toros). Hoy lo conservamos orgullosos y podemos seguir cruzándolo.

Puente "romano" de la Calzada de Jimena
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal, enero 2010

Y nuestro "puente romano" ahí sigue, solito en medio de la crecida descontrolada del río. Ha soportado este invierno los embates del trasvase, y ha aguantado él solito, con sus años y su vejez, toda la fuerza del agua embravecida.
¿No es eso suficiente muestra para que hagamos algo por él?
Quizás en unos años haya desaparecido, y con él un trocito de nuestra historia.
No debemos esperar a entonces para lamentarnos. Desde aquí hacemos un llamamiento a quien corresponda para que tome cartas en el asunto y cuando reparen los caminos de la Vega reparen y protejan nuestro "puente romano", quizás separándolo un poco de la corriente, para que así pueda conservarse y nuestros nietos no hayan perdido aún más su patrimonio.


Esperanza Cabello Izquierdo, enero 2010
 
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miércoles, 16 de diciembre de 2009

En la Plaza de Toros de Ubrique

miércoles 16 de diciembre de 2009

Plaza de Toros de Ubrique, 1959
Fotografía recuperada por Javier Janeiro Pérez


Nuestro tío Javier Janeiro nos ha enviado una curiosa fotografía de la Plaza de Toros de Ubrique, a la que tantas veces hemos aludido. Pero la de hoy es una fotografía muy especial, una auténtica "joya familiar" porque en ella hay gente muy querida y muy entrañable: nuestros tíos Lola y Ángel, nuestro tío Bartolo Romero con Juan en Brazos, nuestro tío Manolo Janeiro Carrasco y, por supuesto, Javier.
Como se trata de una foto más reciente que las otras publicadas en el blog, podemos distinguir a muchas personas conocidas en el graderío, esperamos que ustedes las reconozcan también.



miércoles, 13 de mayo de 2009

Manuel Janeiro Córdoba. La Plaza de Toros de Ubrique, un recuerdo familiar

Plaza de Abastos de Ubrique. Toro del gayumbo
Fotografía de 1875 recuperada por Manuel Cabello



Por Esperanza Cabello


Ana de Córdoba y Manuel Janeiro tuvieron cinco hijos de los que nuestro bisabuelo, Manuel Janeiro Córdoba, fue el mayor. La pronta muerte de su padre hizo que Manuel se viera obligado a trabajar pronto en la armona (fábrica de jabón) y en la fábrica de pasta, y a continuación siguió trabajando en la carpintería de la calle Madera.
Su alergia hizo que tuviera que dedicarse a otros menesteres, y pronto se consagró a la fonda que Ana de Córdoba regentaba en la Plaza de Abastos (hoy Plaza de la Verdura) creando un café, el Café de Janeiro, que pronto gozó de gran fama, no sólo por ser centro cultural y artístico, desde el que se organizaron representaciones teatrales (la comedia de Ubrique) , sino por ser el núcleo de la logia masónica América, cuyo secretario fue el propio Manuel Janeiro, y que se dedicaba a actividades filantrópicas.
Desde el café se preparaban durante todo el año los diversos festejos taurinos, destacando las corridas que se celebraban en el Catalán y también el "toro del gayumbo", toro enmaromado o toro de la cuerda,  que  iniciaba su recorrido en el corral de la Fula, en la calle de los Expósitos (actual calle Prim), y llegaba a la Plaza de la Verdura o de Abastos, frente al café, donde estaba el Matadero (en el mismo local que después estuvo el Salón Moderno y ahora la Peña Flamenca).
Este festejo desapareció hace más de un siglo, cuando se construyó la plaza de toros y el matadero se trasladó de la plaza de la Verdura hasta la "salía"; desde que se inauguró la plaza ya no fue más necesario trasladar a los toros y ya no se han celebrado más este tipo de eventos en las calles de Ubrique.



Plaza de Toros de Ubrique
Fotografía recuperada por Manuel Cabello.


La Plaza de toros de Ubrique fue construida en Ubrique a instancias de nuestro bisabuelo Manuel Janeiro Córdoba (1859-1923). Le había tocado la lotería, y con la ayuda de su cuñado, Francisco Guerrero, compraron el ejido del Naranjal, mandando construir en él la primera plaza de toros de la localidad.


Plaza de Toros de Ubrique
Fotografía recuperada por Manuel Cabello


El texto siguente, sobre la localización de la Plaza de Toros, fue escrito por Alejandro Pérez Ordóñez el día 9 de agosto de 2003, justo un día antes de que la derrumbaran:

"En el momento de la construcción de la plaza (1909), su situación era a las afueras del casco urbano de Ubrique, en el conocido como Llano de Trebujena, entre el arroyo que baja del manantial del Algarrobal (hoy soterrado), la carretera hacia Cortes de la Frontera, el camino que cruzaba el río Ubrique por el puente de Carlos III (el más antiguo de los conservados en la localidad) en dirección al Prado de San Cristóbal y el propio cauce del río Ubrique".


No sólo porque era un símbolo de nuestro pueblo, sino porque la historia de todas las familias de Ubrique tiene varios capítulos escritos en esta plaza de toros, que podría haber sido reutilizada con cualquiera de los fines sociales o culturales que Alejandro propone en su escrito, queremos hacer desde aquí un homenaje fotográfico a la Plaza de Toros de Ubrique.


Plaza de Toros de Ubrique, 1920
Natalia Fernández en los toros, en el centro del palco
con un magnífico mantón de manila turquesa




Julia Janeiro con Lola y María Luque, 1918
Se adornaban los palcos con magníficos mantones de manila,
flores y plantas. Así las señoras podían asistir a los toros



Plaza de toros de Ubrique, Feria de 1919
Entre las señoritas ataviadas para la ocasión
reconocemos a Pepita Yuste, amiga de la familia.



Plaza de Toros de Ubrique, 1969
Escenario para las actuaciones escolares


Clausurada en 1977, la Plaza de Toros de Ubrique fue destruida en 2003, dejando al pueblo sin uno de los últimos monumentos del siglo XIX, y sin que podamos hacer otra cosa que seguir echándola de menos cada vez que pasamos por el puente de Carlos III.


Esperanza Cabello Izquierdo, mayo 2009

Nota del 22 de septiembre de 2011: Hemos sabido que en la corrida de inauguración de la Plaza de Toros, los toros fueron los de la ganadería de Agustín Campos Miméndiz, en este enlace explican la historia sus descendientes. 

Nota del 15 de noviembre de 2011: en "La Sierra del Mediodía" se ha publicado uno de los primeros carteles de esta Plaza de Toros, anunciando una corrida de 1908. Pinchar en este enlace para acceder. 



 Cartel de 1908
Propiedad de Luis Benítez Ríos
Publicado en Mediodía


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