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martes, 28 de abril de 2026

28 de abril ¡Qué día tan bonito para nacer!

 

Nuestra Señora de la Esperanza en la parroquia de Ubrique

 

Por Esperanza Cabello

 

Hoy martes, 28 de abril, es el cumpleaños de nuestra madre, y, aunque hace diez años que ya no está con nosotros, no pasa ni un solo día en el que no la recordemos, y más hoy que habría cumplido noventa y cuatro años.

Afortunadamente, en la naturaleza todo funciona de forma cíclica, y la muerte forma parte de la vida, así que, poco a poco, nos vamos conformando con la pérdida de aquellos que se fueron y nos vamos quedando con los buenos recuerdos, con las sonrisas, con las alegrías, con ese amor por encima de toda duda💜💜💜💜💜

Hemos acudido a la iglesia, donde, desde que tenemos memoria, ha estado la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza en una de las capillas a la izquierda del Sagrario, y allí nos hemos sentado un ratito a conversar con nuestra madre, a desearle feliz cumpleaños y a agradecerle sus enseñanzas, su ejemplo, su afán de ser mejor cada día, su voluntad de vivir según sus creencias y su tesón para hacer de todos nosotros unas buenas personas.

¡Feliz cumpleaños, mamá!

Y como es 28 de abril, tenemos la grandísima suerte de tener una preciosa nieta que, para nuestra felicidad, también nació un 28 de abril pero hace solo  cinco añitos, así que nos hemos ido a felicitarla cargados de unicornios multicolor, cuentos, chuches y regalos.

¡Que alegría que seas tan mayor, Luna! Tan mayor, tan simpática, tan buena y tan lista, haciendo de hermana mayor de Estrella y creciendo como eres.

¡Feliz cumpleaños, Luna!💜💜💜💜💜

 

domingo, 4 de mayo de 2025

¡Feliz día de las madres!

 

Un rinconcito del campito familiar "La Cerca"

 

Por Esperanza Cabello

 

Hoy es el día de las madres, de todas las madres, y además domingo. Eso para nosotros trae una avalancha de recuerdos y de alegrías, de buenos momentos, de tiempo en familia y de felicidad.

Nuestra madre era, y sigue siendo, a pesar de no estar ya con nosotros, nuestro motor, nuestro pegamento y nuestra fuerza; el apoyo de nuestra familia y el modelo a seguir.

Creo que todos decimos lo mismo de nuestras madres, pero, en nuestro caso, eso es absolutamente indiscutible. La seguimos echando de menos cada día, en las más pequeñas tareas, en las mayores responsabilidades, ahí está.

Cada primer domingo de mayo, día de la madre, buscábamos flores para mamá, ella era alérgica a las margaritas y, sin embargo, nunca nos decía nada cuando le hacíamos un bonito ramo de margaritas del campo, las ponía en casa en un florero y estornudaba durante días, hasta que se marchitaban.

A veces los mayores subían a la sierra y le traían rosas albarderas, hasta que descubrimos que sus favoritas eran las rosas de pitiminí, y a partir de entonces intentábamos regalarle rosalitos en los días más señalados.

Hoy, en el campo, hemos visto montones de flores, casi todas silvestres, y hemos pensado que este sería un perfecto regalo para mamá, para todas las mamás.

¡Feliz día!

 



 






jueves, 1 de agosto de 2024

Esas flores llamadas duendes... ¡Va por ti, mamá!

 

Un duende surgiendo casi de la nada


Por Esperanza Cabello


Algunas veces hemos contado que, cuando murió nuestra madre, algunas de sus macetas vinieron a vivir a nuestro patio, sobre todo las que ella más apreciaba y las que habían formado parte de nuestra vida.

Entre ellas, una maceta muy curiosa, solo tenía unas tiritas verdes durante todo el año, pero en junio comenzaba a echar flores, una tras otra, y se convertía en la alegría de la calle Matadero, y ahora en la nuestra.

Ignorábamos el nombre de esta flor, pero un día nuestra amiga Inma, experta en plantas, nos explicó que en Ubrique se las conocía como "duendes", porque aparecían de la nada para alegrar nuestras vidas.

Este año, fieles a su cita, nuestros duendes comenzaron a brotar en junio, precisamente en el mes que nuestra madre nos dejó, hace ahora ocho años.

Y, normalmente, eso habría sido todo, pero por una curiosidad del destino, o de la naturaleza, precisamente hoy, primer día de un agosto muy caluroso, el último duende ha salido a saludarnos, pizpireto y feliz, ignorando que ya no es época de duendes, tan delicados que se achicharran con el calor.

 

 

Así que, al salir al patio a respirar una bocanada del aire fresco de esta mañana, nos hemos encontrado con este regalo de nuestra madre, y no hemos podido menos que sentirnos agradecidos por todo lo que nos dio, lo que no se ve y lo que se ve. ¡Gracias, mamá! 💜💜

¡Feliz mes de agosto a todos! 


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domingo, 30 de junio de 2024

Cancionero popular de 1940

 

Canciones de España

Recopiladas  con mimo por Esperanza Izquierdo Fernández en la primera mitad del siglo XX




Por Esperanza Cabello

Nuestra hermana Natalia nos ha traído un precioso cuadernito que perteneció a nuestra madre. Se trata de una pequeña libreta bien ornamentada con cromos, dibujos, partituras y, por supuesto, canciones.

Creemos que este "Canciones de España" fue una recopilación hecha por nuestra madre como trabajo escolar, quizás, o bien para retener canciones aprendidas en varias lenguas y dejar constancia de ellas.

Son muchas y muy diferentes canciones populares, algunas tradicionales, algunas coplas de columpio ubriqueñas,  otras de autor y también de aquellas que se oían en la radio. Todo escrito con esa bellísima caligrafía y escrito a plumín.

Nuestra madre era una alumna muy aventajada. A su inteligencia se unían su tesón, sus ganas de aprender y su interés por conocer otros mundos y otras realidades, siendo además una lectora empedernida y dedicada.

Lo mejor es que al leer este cancionero, hemos comprobado que muchas de estas letrillas las cantábamos en los viajes, en las excursiones, cuando íbamos al campo. Éramos una familia cantarina, en la época no nos llamaba la atención, pero ahora sabemos que eso no es lo habitual.

Y aún recordamos esas letras en gallego o en catalán, esas canciones que nuestra madre escribió a principios de los cuarenta y que tuvo la paciencia de enseñarnos  veinte años más tarde.

Muchísimas gracias, Natalia, por traernos este tesorito de mamá.💜💜💜












































Ocho años sin tí, mamá

 

Portada de "Canciones de España"

Recopilatorio realizado por Esperanza Izquierdo a principios de los años cuarenta

 

 

Por Esperanza Cabello

Hoy hace ocho años que murió nuestra madre, Esperanza Izquierdo Fernández. Ocho años que han pasado sin que ni un solo día hayamos dejado de echarla de menos, sin que nos sintamos cada vez más huérfanos y sin que no aspiremos a parecernos a ella por su bondad, por su empatía, por su cultura, por su interés, por su valentía...

Esta semana nos cruzamos en la Costanilla con nuestro amigo Ramón Flores, que nos llamó: "Esperanza Izquierdo", le dijimos que Izquierdo era por nuestra madre, y Cabello por nuestro padre, pensando que había confundido los apellidos, pero nos dijo: "Que no, que te he dicho Esperanza Izquierdo porque cada vez te pareces más a ella, has sido como una aparición".

Pues esa es nuestra aspiración, cuando éramos pequeños queríamos ser arqueólogos, o maestros, o hablar otros idiomas, o viajar y conocer mundo.

Ahora, la mayor aspiración es esa, parecernos un poco a nuestra madre, acercarnos a ella en bondad, en tranquilidad, en paciencia, en ser para todos un rayito de sol en invierno y una sombra fresca en verano. Una persona tan familiar, admirada y admirable, aunque muy humilde y modesta. Pero sobre todo, querida.

¡Siempre con nosotros, mamá, siempre en nuestros corazones!💜💜💜💜💜💜

 

 

 

La colaboradora número uno del blog

 

 

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viernes, 30 de junio de 2023

Mamá

 

Esperanza Izquierdo Fernández

Fotografía coloreada por Juan Rodríguez


Por Esperanza Cabello


Hace un par de meses hablábamos (en este enlace) de nuestra madre por su cumpleaños. En realidad ella está siempre en nuestros pensamientos y en nuestra vida de todos los días, con su recuerdo, sus enseñanzas, su ejemplo, sus valores, su fidelidad.

Hoy también es un aniversario, pero un aniversario triste, hace siete años que falleció y nos dejó a todos más huérfanos que nunca, más tristes que nunca, más solos que nunca.

Pero no queremos hablar de tristeza, sino de Esperanza, con mayúsculas, de una Esperanza que nos acompaña a todos en la familia y que nos da tantas alegrías como incertidumbres, dándonos la seguridad de que de verdad está con nosotros. Hace un par de semanas, durante la actuación de Canticorum en el San Antonio, comentábamos con don Manuel, el párroco, que los milagros existen, tanta era la alegría de ver a nuestro hermano Manolo cantando con su grupo.

Y nosotros estamos seguros de que esos milagros, esa Esperanza, llega de la mano de nuestra madre, que sigue viviendo en nosotros y cuidándonos como siempre. Así que hoy vamos a destacar dos palabras: recuerdo y agradecimiento.

Su recuerdo, que nos acompañará siempre, y el agradecimiento a lo que fue y a lo que hizo (hace) por todos nosotros.

Gracias, mamá. Te queremos siempre💜💜💜💜💜


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viernes, 28 de abril de 2023

28 de abril ¡Qué día tan bonito para nacer!


Rosa abardela  para mamá

Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo



Por Esperanza Cabello


Querida mamá:

Hoy hace exactamente noventa y un años que naciste. ¡Noventa y un años! Y aunque parece una edad muy avanzada, se queda corta con lo que en realidad vivirás entre nosotros, porque eres, para todos los que te queremos, eterna: y siempre será así, porque vives en nuestros corazones y en nuestro recuerdo constantemente.

Parece mentira cómo pasa el tiempo, y más aún cuánto deseo, de todo corazón, seguir tu ejemplo siempre. Cuando era pequeña, si me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía que arqueóloga o maestra, ahora, pasados ya los sesenta y con la mochila de vida que llevo a la espalda, solo deseo ser una cosa: Ser como mi madre.

Porque es en estos momentos, cuando la tranquilidad, el sosiego y los momentos felices se han instalado en la vida, cuando más me doy cuenta de lo que fuiste, de lo que eras y de lo que serás siempre: nuestro apoyo y nuestro modelo.

Echo mucho de menos poder hablar contigo, aunque sea  de las cosas más nimias, contarte lo feliz que me siento de saber que tienes dos bisnietas adorables, que Victoria es todo un personaje, inquieta, feliz y simpática, como tu hijo mayor; que Luna nació el mismo día que tú y que hoy cumple dos añitos, me encanta que naciérais el mismo día, así tengo la ilusión de que siempre pensaremos en vosotras dos cuando apaguemos las velas de la tarta de cumpleaños, tu nieto Serafín es el padre más dedicado y cariñoso que te podrías imaginar. Y serás la más feliz del mundo sabiendo que tu bisnieto Manuel es el niño más feliz del mundo, repartiendo felicidad y alegrándonos a todos con su felicidad y la de Julia.

Echo de menos también tantos ratos de conversación seria, tú siempre escuchando todos los puntos de vista e intentando comprender. Echo de menos aquellos ratos de silencio, cuando ya no estabas tan bien, entonces también  seguías siendo mi refugio y mi confidente y yo estaba segura de que me oías y me entendías.

Imagino que cada persona que ha perdido a su madre debe de sentir el alma rota, y que cada uno vive con sus recuerdos y sus melancolías, pero estoy segura de que no tantos pueden declarar, firme y noblemente, que su madre fue siempre honesta, sincera, fuerte, valiente, comprensiva, cariñosa, prudente, discreta... (y si leyeras esto seguro que te sonrojarías y me recordarías que el blog es para hablar de papá).

(Mi madre nació en un pequeño pueblecito de seis mil habitantes, en 1932, vivió una época difícil, muy difícil, como todos los españoles, porque sufrió en sus propias carnes lo más duro de la Guerra Civil, desde saber que habían matado a la madre de su querida María fría y cruelmente, hasta quedarse sin padre durante muchos años, porque lo habían encarcelado y lo habían dado por muerto. Su madre y sus abuelos se encargaron de que todo fuera lo mejor posible, y cuando su padre regresó, todo había cambiado.

Fue una estudiante brillante, ávida lectora, muy culta, muy interesada por la música, por el pensamiento, por la vida. Dócil y muy devota, su vida estuvo llena de grandes alegrías y muchas tristezas. Siempre fue la familia lo más importante para ella, nos dedicó todos los minutos de su vida, siempre con el mismo talante y la misma comprensión, aunque fuésemos adolescentes y jóvenes un poco demasiado rebeldes para aquel mundo de los setenta tan cambiante). 

Mamá, ahora que yo también soy madre y abuela, no pasa un día sin que intente ponerme en tu lugar y comprenda lo difícil que te lo pusimos en algún momento, lo siento mucho mamá; ahora quisiera que algunas cosas hubieran sido diferentes para protegerte, aunque siempre has sido tú la que nos has protegido.

Me siento muy afortunada de que hayas sido tú mi madre, y muy agradecida por todo lo que he podido aprender de tí, mamá, y en este día de cumpleaños, en este día tan bonito para nacer, todo mi cariño y mis ilusiones se reparten entre mi querida madre y mi querida nieta, con el anhelo de que la vida de esta chiquitina sea tan plena como la tuya y de que a través de nosotros pueda recordarte, ella también, siempre.

Verás que Leandro fue a fotografiar tus flores favoritas, las abardelas; Manolo tiene para ti un nuevo rosal de pitiminí (como te regalaba papá en cada cumpleaños); y los demás te hemos buscado muchas  flores en aquel olivarito en el que tantos ratos felices pasamos en nuestra infancia, todo en él nos recuerda a nuestros abuelos, a papá y a ti, flores humildes, discretas y preciosas, como tú.


¡Feliz cumpleaños, mamá! Te queremos muchísimo.

 














jueves, 30 de junio de 2022

Las mejores hermanas

 

María Remedios y Esperanza

Las mejores hermanas

Dos mujeres excepcionales


Por Esperanza Cabello

 

Hoy hace seis años que nuestra madre no está con nosotros. Unos años antes había muerto su hermana pequeña, María Remedios, y la pena de esa pérdida la acompañó el resto de su vida. Menos mal que no supo que tita Carmen también nos había dejado, habría sido demasiado para ella.

Ayer, mirando con nuestra hermana Natalia algunas fotografías familiares, encontramos esta preciosidad de instantánea, una foto que resume toda una vida familiar de hermanas en la que hubo, por supuesto, sus más y sus menos, pero el amor fraternal pudo con todos los terremotos que las asolaron en varias ocasiones.

Ellas tres (Esperanza, Carmen y María Remedios) fueron el espejo en el que nos gustaría mirarnos, mantuvieron la amistad y el cariño hasta el último momento, siendo cómplices, amigas, confidentes, pero tambien discrepando, discutiendo y enseñándonos a todos que en la vida lo más importante es la familia, y que la familia no es necesariamente la que te toca, sino la que eliges en tu camino y con la que te conviertes en incondicional.

Siempre nos sentimos agradecidos por haber tenido una madre como la nuestra, por cuánto nos ha querido y cómo nos ha criado; y nuestra ilusión y voluntad es intentar parecernos a ella, y esta tarde,  haciendo la tarta de cumpleaños con Leandro, o cuando Francisco nos ha traído calabacines de su huerto, o comentando los trabajos en La Cerca con Manolo y, sobre todo, mirando las fotografías con Natalia, hemos descubierto, con más agradecimiento aún, que el incondicional amor fraternal que nuestra madre profesó durante toda su vida y que fue, en todos los casos, recíproco, también lo hemos heredado 💜💜💜💜💜💜

Gracias mil veces, mamá, sigues estando con nosotros cada día cada instante, y no podemos pedir más. Te queremos💜💜💜💜💜 (Firmado: tus cinco hijos).



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jueves, 28 de abril de 2022

28 de abril ¡Qué día tan bonito para nacer!

 

Rosa abardela  para mamá

Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo



Por Esperanza Cabello


Querida mamá:

Hoy hace exactamente noventa años que naciste. ¡Noventa años! Y aunque parece una edad muy avanzada, se queda corta con lo que en realidad vivirás entre nosotros, porque eres, para todos los que te queremos, eterna: y siempre será así, porque vives en nuestros corazones y en nuestro recuerdo constantemente.

Parece mentira cómo pasa el tiempo, y más aún cuánto deseo, de todo corazón, seguir tu ejemplo siempre. Cuando era pequeña, si me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía que arqueóloga o maestra, ahora, pasados ya los sesenta y con la mochila de vida que llevo a la espalda, solo deseo ser una cosa: Ser como mi madre.

Porque es en estos momentos, cuando la tranquilidad, el sosiego y los momentos felices se han instalado en la vida, cuando más me doy cuenta de lo que fuiste, de lo que eras y de lo que serás siempre: nuestro apoyo y nuestro modelo.

Echo mucho de menos poder hablar contigo, aunque sea  de las cosas más nimias, contarte lo feliz que me siento de saber que tienes dos bisnietas adorables, que Victoria es todo un personaje, inquieta, feliz y simpática, como tu hijo mayor; que Luna nació el mismo día que tú y que hoy cumple un añito, me encanta que naciérais el mismo día, así tengo la ilusión de que siempre pensaremos en vosotras dos cuando apaguemos las velas de la tarta de cumpleaños. Y serás la más feliz del mundo sabiendo que tu bisnieto Manuel viene en camino, fuerte y repartiendo felicidad en esta espera.

Echo de menos también tantos ratos de conversación seria, tú siempre escuchando todos los puntos de vista e intentando comprender. Echo de menos aquellos ratos de silencio, cuando ya no estabas tan bien, entonces también  seguías siendo mi refugio y mi confidente y yo estaba segura de que me oías y me entendías.

Imagino que cada persona que ha perdido a su madre debe de sentir el alma rota, y que cada uno vive con sus recuerdos y sus melancolías, pero estoy segura de que no tantos pueden declarar, firme y noblemente, que su madre fue siempre honesta, sincera, fuerte, valiente, comprensiva, cariñosa, prudente, discreta... (y si leyeras esto seguro que te sonrojarías y me recordarías que el blog es para hablar de papá).

(Mi madre nació en un pequeño pueblecito de seis mil habitantes, en 1932, vivió una época difícil, muy difícil, como todos los españoles, porque sufrió en sus propias carnes lo más duro de la Guerra Civil, desde saber que habían matado a la madre de su querida María fría y cruelmente, hasta quedarse sin padre durante muchos años, porque lo habían encarcelado y lo habían dado por muerto. Su madre y sus abuelos se encargaron de que todo fuera lo mejor posible, y cuando su padre regresó, todo había cambiado.

Fue una estudiante brillante, ávida lectora, muy culta, muy interesada por la música, por el pensamiento, por la vida. Dócil y muy devota, su vida estuvo llena de grandes alegrías y muchas tristezas. Siempre fue la familia lo más importante para ella, nos dedicó todos los minutos de su vida, siempre con el mismo talante y la misma comprensión, aunque fuésemos adolescentes y jóvenes un poco demasiado rebeldes para aquel mundo de los setenta tan cambiante). 

Mamá, ahora que yo también soy madre y abuela, no pasa un día sin que intente ponerme en tu lugar y comprenda lo difícil que te lo pusimos en algún momento, lo siento mucho mamá; ahora quisiera que algunas cosas hubieran sido diferentes para protegerte, aunque siempre has sido tú la que nos has protegido.

Me siento muy afortunada de que hayas sido tú mi madre, y muy agradecida por todo lo que he podido aprender de tí, mamá, y en este día de cumpleaños, en este día tan bonito para nacer, todo mi cariño y mis ilusiones se reparten entre mi querida madre y mi querida nieta, con el anhelo de que la vida de esta chiquitina sea tan plena como la tuya y de que a través de nosotros pueda recordarte, ella también, siempre.

Verás que Leandro fue a fotografiar tus flores favoritas, las abardelas; Manolo tiene para ti un nuevo rosal de pitiminí (como te regalaba papá en cada cumpleaños); y los demás te hemos buscado muchas  flores en aquel olivarito en el que tantos ratos felices pasamos en nuestra infancia, todo en él nos recuerda a nuestros abuelos, a papá y a ti, flores humildes, discretas y preciosas, como tú.


¡Feliz cumpleaños, mamá! Te queremos muchísimo.