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jueves, 7 de mayo de 2026

Recorrido guiado de la zona del Rodezno con la ayuda de la IA

 

El Rodezno de Ubrique. Fotografía de Romero de Torres coloreada por Leandro Cabello

 

 

Breve visita guiada: El Rodezno y el entorno de Capuchinos

Duración aproximada: 20–30 minutos
Tipo de visita: patrimonial, paisajística y etnográfica
Público: general


 

 

1. Bienvenida: la puerta histórica del agua y de la piel

Bienvenidos a uno de los rincones más importantes y evocadores de Ubrique. Nos encontramos en un espacio donde se unen algunos de los elementos fundamentales de la historia del pueblo:

  • el agua,
  • la industria de la piel,
  • la memoria de las mujeres trabajadoras,
  • la vida religiosa,
  • y uno de los paisajes más hermosos del casco urbano.

Todo este entorno gira alrededor del antiguo nacimiento de la Cornicabra y de la zona histórica de El Rodezno, auténtico corazón hidráulico e industrial de Ubrique durante siglos.

A nuestro alrededor convivieron molinos, tenerías, lavaderos, conventos, huertas y sistemas tradicionales de abastecimiento de agua. Aquí comenzó buena parte de la historia moderna de la marroquinería ubriqueña.


2. El depósito de la Cornicabra y la cultura del agua

Justo encima del Nacimiento se encuentra el antiguo depósito de agua de la Cornicabra, una infraestructura fundamental para el abastecimiento urbano de Ubrique.

El agua ha sido siempre uno de los grandes tesoros del pueblo. Durante siglos, las fuentes y nacimientos de esta zona surtieron a vecinos, talleres y huertas.

Este lugar simboliza perfectamente la relación histórica de Ubrique con el agua: sin estos manantiales no habrían existido ni los molinos, ni las tenerías, ni buena parte del crecimiento urbano del municipio.

De algún modo, toda la vida del entorno dependía de este sistema hidráulico.


3. La Plaza de las Petaqueras

Sobre el depósito se construyó hace pocos años la actual Plaza de las Petaqueras, un pequeño espacio contemporáneo dedicado a la memoria de las mujeres trabajadoras de la piel.

La plaza posee un carácter muy simbólico porque une el agua y la marroquinería, dos pilares esenciales de la historia de Ubrique.

En el centro podemos observar el monolito con una gran fotografía histórica de una fábrica de artículos de piel. La imagen recuerda aquellas antiguas fábricas donde trabajaron generaciones enteras de mujeres realizando labores minuciosas:

  • cosido,
  • pegado,
  • repasado,
  • terminación de piezas,
  • y preparación artesanal de bolsos y carteras.

Muchas veces su trabajo fue silencioso e invisible, pero resultó esencial para el prestigio internacional de la piel ubriqueña.

Uno de los rincones más curiosos de la plaza es la reproducción decorativa de la ermita de San Antonio, concebida como pequeño espacio escenográfico y punto fotográfico para visitantes y vecinos.

La plaza representa muy bien el Ubrique actual: un pueblo que intenta conservar la memoria de sus trabajadores y trabajadoras mientras renueva sus espacios urbanos.



 

 

 

4. El convento de Capuchinos

Justo junto a nosotros se levanta el histórico Convento de Capuchinos, uno de los edificios religiosos más importantes de la localidad. El convento comenzó a construirse en el siglo XVII por iniciativa del duque de Arcos y hoy alberga la imagen de la Patrona de Ubrique, Nuestra Señora de los Remedios.

Además de su importancia religiosa, el convento mantiene una estrechísima relación con la historia de la piel. Actualmente parte de sus dependencias acogen el Museo de la Piel “Manos y Magia”, dedicado a la tradición marroquinera ubriqueña.

Este lugar estaba antiguamente rodeado de huertas, nacimientos y tenerías. El sonido del agua formaba parte de la vida cotidiana de los frailes y de los trabajadores de la zona.

Desde aquí puede entenderse perfectamente cómo convivieron en Ubrique la espiritualidad, el trabajo artesanal y la cultura del agua.


 


 

5. La Pila de la Parra y la antigua fuente de Cotrino

Muy cerca encontramos la conocida Pila de la Parra, situada en un lugar cercano a donde antiguamente estuvo la fuente de Cotrino.

Este punto era uno de los lugares tradicionales de abastecimiento de agua para los vecinos.

Hasta bien entrado el siglo XX, muchas mujeres acudían diariamente con cántaros y recipientes para recoger agua destinada al consumo doméstico.

La fuente formaba parte de toda una red de pilares y conducciones que aprovechaban las aguas del nacimiento de la Cornicabra.

En este entorno el agua no era solamente un recurso: era el centro de la vida cotidiana.


 


 

 

6. El Rodezno: molinos, tenerías y lavanderas

Ahora miramos hacia la zona histórica de El Rodezno, uno de los espacios más emblemáticos de Ubrique.

Aquí se concentraron durante siglos:

  • molinos hidráulicos,
  • tenerías,
  • lavaderos,
  • canales,
  • huertas,
  • y pequeñas industrias movidas por la fuerza del agua.

El propio nombre de “Rodezno” procede de la rueda hidráulica que utilizaban los molinos tradicionales.

Durante generaciones, este lugar fue un auténtico motor económico del pueblo.

Las tenerías necesitaban agua abundante para curtir las pieles, y por eso se instalaron junto al nacimiento. Aquí comenzaron muchas de las técnicas artesanales que dieron fama mundial a la marroquinería ubriqueña.

Pero El Rodezno fue también el territorio de las lavanderas.

Durante décadas, numerosas mujeres acudían diariamente a lavar ropa junto a las acequias y pilas del nacimiento. Era un trabajo muy duro, pero también un espacio de convivencia femenina donde circulaban noticias, canciones y recuerdos del pueblo.

Todavía hoy, muchos ubriqueños mayores recuerdan el sonido constante del agua y la intensa actividad humana que llenaba este lugar.



 

 

7. El gran mirador sobre Ubrique

Y finalmente, antes de terminar, merece la pena detenerse unos momentos para contemplar la espectacular vista panorámica de Ubrique.

Desde este entorno se obtiene una de las imágenes más bellas del pueblo:

  • las casas blancas escalonadas,
  • la iglesia sobresaliendo entre los tejados,
  • la sierra rodeando el casco urbano,
  • y el entramado histórico que fue creciendo desde la parte alta hacia las zonas bajas.

Este paisaje ayuda a comprender perfectamente la relación entre Ubrique y la montaña, entre el agua y la vida urbana.

Es también un lugar ideal para explicar cómo el pueblo fue expandiéndose alrededor de sus nacimientos, caminos históricos y zonas industriales tradicionales.

 

8. Frasquita Larrea y la belleza del Rodezno en 1824

Antes de continuar nuestro recorrido, es muy interesante saber que este mismo lugar ya fue descrito a comienzos del siglo XIX por la viajera y escritora gaditana Frasquita Larrea, que visitó Ubrique en 1824.

Su testimonio es especialmente valioso porque nos permite imaginar cómo era este entorno cuando aún no había cambiado el paisaje urbano moderno. Al referirse a este espacio, lo describe con estas palabras:

“Al pie de este peñasco… sale el manantial que surte al pueblo y que, pasado el Convento, fluye por un arqueducto a través de cuyos arcos se ven las huertas. Entre este arqueducto y un guardalado, debajo del cual se ven las mujeres lavando con el agua del otro nacimiento que sale por el molino, corre una calzada hasta entrar en las calles del pueblo. Un grandísimo y frondoso álamo negro sobrea a las lavanderas, y más arriba del molino se ven grupos de olmos y chopos en derredor del manantial y a sus espaldas suben peñascos hasta las nubes.”

Lo que está describiendo es exactamente este paisaje: el nacimiento de la Cornicabra, el convento de Capuchinos, los lavaderos y el entorno del futuro Rodezno.

Es decir, ya a comienzos del siglo XIX este lugar era percibido como un espacio donde el agua, la vegetación, las huertas y el trabajo humano convivían en perfecta armonía.

 


 

Despedida

Este pequeño entorno reúne una parte esencial de la memoria histórica de Ubrique:

  • el agua del Nacimiento
  • la memoria de las petaqueras,
  • el convento barroco de Capuchinos,
  • las antiguas fuentes,
  • el trabajo artesanal de la piel,
  • las lavanderas,
  • y el paisaje urbano serrano.

Pocos lugares concentran tantos símbolos de la identidad ubriqueña en un espacio tan reducido.

Aquí el agua, el trabajo y la memoria siguen dialogando todavía con el paisaje.

 

 

martes, 5 de mayo de 2026

Un código QR para la Fiesta de los Gamones

 

Código QR dirigido al podcast de la COPE sobre la fiesta de los gamones de Ubrique

 

Por Esperanza Cabello

Nuestro hermano Leandro y su hijo Leandro preparan, desde hace ya varios años, una cruz singular para la Fiesta de los Gamones de Ubrique (en este enlace), es una cruz muy diferente a aquellas cruces macizas y austeras de forja que colocaran en nuestro pueblo fray Buenaventura de Ubrique a principios del siglo XVIII y, más tarde, el Beato fray Diego José.

Se trata de una cruz plantada en la fachada de la casa de nuestros abuelos, Julia y Paco, que tenían una tienda de textiles y confección en la que se vendía un poco de todo.

 En los preparativos trabajan padre e hijo, grandes aficionados a esta fiesta, durante semanas. Además esta cruz da la bienvenida a la candela de la plaza de la Verdura, que este año también ha conseguido el segundo premio a la decoración del barrio para la fiesta.

Al ser una especie de reclamo para los visitantes, Leandro quiere que, además, haya un panel explicativo breve y conciso sobre los orígenes y el desarrollo de esta fiesta.

Como este año habíamos explicado en uno de los podcast de la COPE lo referente a nuestra crujida de gamones, hemos añadido, al cartel explicativo de siempre, un código QR que nos envía justo a ese enlace.

 


 

ESTA CRUZ DE MAYO TAN UBRIQUEÑA

Con reminiscencias de una celebración anterior, da la bienvenida a todos los que hoy nos visitan y quieren vivir una de nuestras fiestas más preciadas, única en el mundo: La fiesta de los Gamones.

Unimos las tradiciones milenarias de la regeneración de la primavera, el poder curativo del fuego, el culto romano a los ancestros, los ritos celtas de sanación, recordando las praderas de asfódelos de los griegos y uniendo la tradición cristiana del Día de la Cruz.

Nuestra cruz está dedicada a todos los que necesitan que se cruja un gamón a su salud, y a la memoria de todos los ubriqueños y ubriqueñas que han vivido y mantenido esta celebración centenaria y han hecho de ella un festejo único en el mundo.

La Cruz de Casa Cabello, erigida en la fachada de la familia Cabello Janeiro, da la entrada a la Plaza de la Verdura, donde el fuego y la noche se convierten en magia y, siguiendo uno de los ritos más originales de nuestra cultura, os anima a crujir muchos gamones: 

¡A la salud de … TODOS!

 

La fiesta de los Gamones es sin duda la cita más genuina del calendario festivo ubriqueño y se celebra el primer sábado de mayo. Es difícil explicar en pocas palabras sus entresijos, por lo que recomendamos que pregunten a cualquier habitante, este estará encantado de contestarle, sobre todo no se la pierdan y participen.

Desde tiempo inmemorial ha estado ligada al día de la Cruz, que celebramos adornando cruces, calles y barriadas. La cruz que tienes delante la componen elementos reciclados de otra fiesta ubriqueña: El entierro de la patacabra carnavalesca.