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sábado, 1 de marzo de 2025

Recordatoria de Paquito y Esperancita Izquierdo Fernández

 

 

Estampita de Primera comunión de nuestra madre.

Ubrique, 8 de septiembre de 1939

 

Por Esperanza Cabello

 

Hoy hemos tenido una alegría muy grande, nuestro amigo Ramón Flores ha venido a traernos un obsequio, después de dar mil vueltas en su bolsa, encontró por fin lo que estaba buscando y tenía guardado para nosotros desde hace unos días.

¡Una preciosa estampita de primera comunión de nuestra madre y nuestro tío Paco! 


 

Recuerdo de la Primera Comunión de Paquito y Esperancita Izquierdo Fernández, celebrada el 8 de septiembre en la parroquia de Nuestra Señora de la O. Ubrique, 1939.

Libros El Salvador. Sevilla

 

Ha sido una grata alegría, un precioso recuerdo que no sabemos cómo agradecerte, Ramón.

Los dos hermanos mayores hicieron la comunión el mismo día. En principio, nos llamó la atención la fecha. El 8 de septiembre no es día de comuniones, precisamente, sino el de la Patrona, y suele celebrarse esta festividad en exclusiva.

Pero después nos hemos fijado en el año, 1939, justo al acabar la Guerra Civil, y hemos supuesto que fue el primer momento que nuestra abuela tuvo para organizarlo todo. 

Y es que en 1936, con la sublevación y el principio de la guerra, nuestro abuelo Leandro, su marido, fue encarcelado en Madrid y allí estuvo, en la Modelo, durante todo el tiempo que duró la guerra. En Ubrique pocas noticias se tenían de él, primero que lo habían fusilado en el 38, después que seguía en la cárcel y con tuberculosis, después sin noticias. En este enlace podemos leer más detalladamente la increíble historia de su "doble muerte".

Hasta que al terminar la guerra nuestro bisabuelo Francisco se fue a buscarlo a Madrid, aprovechando que el camión de Román iba a la capital a llevar pan, y milagrosamente se encontraron padre e hijo en Valladolid. Al llegar a Ubrique, ya casi verano, toda la familia se sobresaltó al ver llegar a aquel hombre alto, delgadísimo y demacrado, doblado por el peso de las atrocidades de la guerra pero feliz de volver a casa y dispuesto a rehacer su negocio.

Natalia habría esperado su recuperación y, terminado el verano, que pasaron en la finca de unos amigos cerca de El Bosque para que Leandro se repusiera, decidieron que los niños harían su Primera Comunión un día muy señalado, el día de la Patrona.

 

Muchísimas gracias, Ramón, por este precioso e inesperado regalo que tantos recuerdos nos ha traído. ¡Cómo echamos de menos a nuestra madre y sus preciosas historias que casi hemos olvidado! Esta estampita nos ha recordado muchas de ellas. Gracias💜💜


miércoles, 17 de febrero de 2021

Nuestro tatarabuelo Blas Rivera. Ubrique en 1909


 Biblioteca virtual de prensa histórica (en este enlace)

 

 

 Por Esperanza Cabello

 

 Hemos localizado en la Biblioteca Virtual de prensa histórica  un número de "El fomento industrial y mercantil : periódico dedicado a la defensa de la industria y el comercio": Año XVII Número 642 - 10 Marzo 1909.

En este número hay un pequeño listado de los profesionales, entre los que hemos vuelto a encontrar a nuestro tatarabuelo Blas Rivera, grazalemeño de origen, que se trasladó a Ubrique con toda su familia (incluida nuestra bisabuela Antonia) para instalar su batán y su fábrica de mantas.

 


 

 

UBRIQUE 

Villa con Ayuntamiento de 7.036 habitantes, a 11 kilómetros de  Grazalema, a cuyo partido pertenece, y a 16 de Cortes de la Frontera, que es la estación más próxima.

 

Aceites de oliva (Fábricas de)

Gristóbal Rubiales

Francisco reguera

Francisco Guerrero

Aguardientes (Fábricas de)

José María Herreros

Juan María Roldán

Calzados (Fábricas de)

Anselmo Cabezas

Francisco Parra

José Esquivel

Corcho (Exportadores de)

Cristóbal Nieto

Ferrer Hermanos

Francisco Molla

Curtidos (Fábricas de)

Alonso Mancilla

Casiano Moreno

Cristóbal Toro

Diego Reguera

Eduardo Rubiales

Esteban Rodríguez

José Corrales 

José Reguera Bohórquez

José Reguera Romero

José Rubiales

Juan María Roldán

Juan Reguera Carrasco

Manuel Corrales

Manuel Vázquez

Vicente Corrales

Harinas (Fábricas de)

Francisco Reguera

Ramón Peña Hijo

Sucesores de Joaquín Peña

Hilados de lana (Fábricas de)

Esteban Rodríguez

Manuel Romero Gil

Mantas de lana (Fábricas de)

Blas Rivera

Esteban Rodríguez

Manuel Romero

Paños (Fábricas de )

Esteban Rodríguez

Manuel Romero

Petacas y carteras (Fábricas de) 

Calvo y Naranjo

Canto Hermanos

Doroteo Rivero

Federico Venegas

José Aragón

José Vallejo

Juan María Roldán

Juan Luque

Lorenzo Chacón

Piña García y Compañía

Sombreros (Fábricas de)

José Arenas

Rafael Marín

Rubiales Hermanos


 

miércoles, 6 de mayo de 2020

Sotero y Leandro Izquierdo Villa: los hermanos Izquierdo en 1870

Ubrique en 1876
Este es el Ubrique que encontró nuestro tatarabuelo al llegar desde Ataquines





Por Esperanza Cabello


Siempre hemos sabido que la familia Izquierdo venía de Valladolid, nuestra madre nos lo contó muchísimas veces, y siempre hemos pensado en esa realidad como algo muy lejano.
Con la confusión de las ideas de niña, pensábamos que era nuestro bisabuelo Francisco Izquierdo Moreno quien había llegado de Valladolid, pero al comenzar a repasar los documentos del censo que nuestro amigo Manuel Zaldívar nos enviaba del AHMU, pudimos comprobar que no, que Francisoc Izquierdo Moreno había nacido en Ubrique. (En este enlace).
Hoy estábamos entretenidos intentando agrupar nuestros apellidos y hemos recordado que en algún lugar del ordenador estaban los datos de los tatarabuelos Izquierdo ¿Cuál sería el segundo apellido de nuestro tatarabuelo Leandro?

Entonces hemos llegado a los documentos del censo del Archivo de Ubrique que Manuel nos había enviado, y, como por arte de magia, hemos recordado la historia,o al menos una parte de ella.

En 1870 llegaron a Ubrique, procedentes de Ataquines,  un pueblo muy pequeño de Valladolid, los dos hermanos: Sotero (nunca habíamos oído ese nombre propio) y Leandro Izquierdo Villa, ambos arrieros.
Sotero estaba casado con una mujer también de Ataquines, llamada María Malmagro Lozano. Según podemos saber en el libro de censo de 1889, llevaban residiendo en Ubrique 18 años, o sea, que habían llegado alrededor de 1870.
Sotero y María tenían 50 y 46 años en 1889.  Tuvieron tres hijos ubriqueños, María, Dolores y José, que tenían en 1889 15, 11 y 10 años respectivamente.
Desconocemos totalmente qué destino tendrían estos tres niños.




Por su parte, el hermano Leandro, nuestro tatarabuelo, que en la misma época tenía 38 años, había llegado soltero a Ubrique, también como arriero, y aquí se había casado con una ubriqueña llamada Francisca Moreno Canto. Francisca era viuda, además diez años mayor que Leandro, y tenía dos hijos de su anterior matrimonio, Bartolomé y Juan Clavijo Moreno, que en la época tenían 28 y 25 años.
Ignoramos en qué año se casaron Leandro y Francisca, pero en 1889 tenían dos hijos de 13 y 9 años, María y Francisco, y vivían en la calle Real.




María, la mayor, se casó con Bartolomé Saborido, vivían en la Calle Consistorio, y tuvieron dos hijas: Juana y Mercedes. Dos hermanas totalmente diferentes, Mercedes discreta y humilde, estuvo trabajando en casa de don Norberto Aparicio. Nunca se casó ni tuvo hijos. Juana era camisera, de las buenas. Se casó pero se divorció, porque su marido era muy bruto. Así que de esta rama Izquierdo no hubo descendencia.

Por su parte Francisco se casó con Antonia Rivera Vázquez, nuestra bisabuela,  teniendo un solo hijo, Leandro, nuestro abuelo, fundador, junto con nuestra abuela Natalia Fernández Piñero, de una inmensa saga de  Izquierdo en las que los nombres Natalia, Leandro, Eduardo, Francisco y María han perdurado y perduran aún.

Lo mejor de esta entrada ha sido la última parte: nos hemos puesto en contacto con el señor alcalde de Ataquines, en Valladolid, esta misma tarde. Se llama Héctor Arroyo Izquierdo. Le hemos contado nuestra historia y muy amable nos ha invitado a consultar cuando queramos los archivos municipales y se ha prestado a hablar con el párroco de Ataquines para poder consultar el archivo parroquial. Queremos agradecerle públicamente su amabilidad y disponibilidad.
También nos ha contado que su segundo apellido, Izquierdo, es de Ataquines de siempre, uno de los apellidos antiguos, así que entra dentro de lo posible que seamos de la misma familia.

Finalmente Eduardo nos ha recomendado consultar la guía telefónica de Ataquines, a ver si quedaba algún rastro de nuestro apellido en el pueblo de nuestro tatarabuelo, y, en un pueblo de quinientos habitantes...  juzguen por ustedes mismos.







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martes, 11 de diciembre de 2018

Versos en blanco, por Leandro Izquierdo



Por Esperanza Cabello

Ayer publicábamos unos versos sobre Triana que nuestro tío Leandro Izquierdo había escrito durante su estancia en El Escorial y que habían sido seleccionados y publicados en la revista del centro.
Nosotros habíamos encrontrado su nombre entre las publicaciones indexadas  (en este enlace), y solicitamos a la encargada de la Biblioteca del monasterio, doña María Paz Alonso Campos que nos enviara una copia y tuvo la gentileza de escanearnos y enviarnos todas las publicaciones de nuestro tío.



Leandro Izquierdo con su Madre, Natalia Fernández, y su hermana, Esperanza Izquierdo



En mayo de 1953 fueron publicados, en la página 175 de la revista del Real Centro Universitario Escorial estos "Versos en blanco" que ahora transcribimos.








Pintura de un Hidalgo

Alto… Seco… Animoso y arrogante.
Refleja tu valor vieja armadura.
Caminas belicoso en tu locura
sobre el lomo senil de Rocinante.
Ejemplo y prez de caballero andante.
Recio señor de mística figura;
buscas en todas partes la aventura.
Conviertes el molino en un gigante
…y pones en la punta de tu lanza
cuanto brío requiere una pelea.
No hay espada capaz que te derrote.
Es tu fiel escudero Sancho Panza.
Es tu dulce señora Dulcinea
por quien siempre suspiras, Don Quijote.




Un silencio dormido entre mis manos
quiso alcanzar tu fresca mano ignota
y gozó en tu silencio paz que flota
en música de anhelos y píanos.
Y por sueños profundos y lejanos,
tu mano entre mis manos quedó rota
y el sueño fue de almíbar. Nota a nota
escuché una canción blanca de enanos…
En sopores se hundió la mente mía;
mi espíritu quedó laxo…, dormido,
esperando la aurora con el día.
Oí el canto del gallo, y en su nido
despertaba la alondra: amanecía…
El sueño se quedaba en el olvido.



Caminar por la senda de la vida
es ir tras la ilusión; es caminar
soñando en paraísos; es soñar
con la virgen caricia que en ti anida.
Es seguir una senda indefinida,
quimérica, fantástica, estelar.
Es verte inmensa y lejos como el mar
y tenerte, a la vez, cerca y perdida.
Es ver en la tersura de tu frente
campos de integridad, donde inocente,
se ha estremecido la canción de Abril.
Es gustar melodías en tu boca,
cuajadas en cien besos, y ser roca
para no derretirse en tu perfil.



En el balcón estabas
y al pasar bajo él, te pedí un beso;
un clavel arrancaste de su tallo
y pusiste tus labios en sus pétalos…
Cuando me lo arrojaste y yo lo tuve
lo que busqué primero
entre los tibios pétalos de grana
fue el beso que pusiste entre ellos.
Una hoja del clavel quedóse mustia
cuando encontré aquel beso que habías puesto;
el pétalo besé con toda el alma
y te miré contento,
pues me supo a tus labios
lo mismo que otras veces que te beso.



LEANDRO IZQUIERDO FERNÁNDEZ


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Los versos de tito Leandro



Por Esperanza Cabello

Hace unos años (en este enlace) nos pusimos en contacto con la responsable de la biblioteca del Real Centro Universitario del Escorial, doña María Paz Alonso Campos, pidiéndole información sobre los trabajos de nuestro tío Leandro Izquierdo había hecho durante sus años de estudios y que habíansido seleccionados y publicados en la revista del centro.
Muy amablemente doña María Paz nos envió todos esos trabajos, unos deliciosos trabajos de unjoven ubriqueño de pluma ágil, inteligencia despierta y sensibilidad lírica muy desarrollada.
Uno de ellos, publicado en el Tomo 6 de la Segunda Época, en la página 72, es "Triana, novia del cielo", que a continuación publicamos y que queremos dedicar no solo a nuestro tío, deseándole lo mejor, sino también a su hermana María Remedios, que hoy es el día de su cumpleaños, y seguro que disfrutó con estas poesías de su querido hermano.








Triana: barrio del brillo

de pulidas lentejuelas.

Tiene solo una palabra

que es el eco de una estrella.

Se corona de luceros.

Se viste de primavera

¡Si es el bello relicario

que guarda a la Macarena!

Esa Virgen que, al mirarla,

nos hace sentir sus penas.

Esa Virgen a quien cantan

los gitanos sus saetas.

***

Unas voces, unas palmas;

un ambiente de taberna, y,

entre los palmas y gritos,

se oye el vibrar de unas cuerdas

de una guitarra que llora

y se desgarra de pena;

un gitano “aficionao”

que canta por “Canalejas”

con alegrías a «Cái»

que son risas lastimeras.

Junto a él, una gitana

que baila y caracolea

con «vestío» de volantes

y en la cabeza una peina

adornada de claveles

rojos, de sangre morena;

labios “requetepintaos”.

Baila y baila, dando vueltas,

y los gitanos se excitan

y la aplauden, y la alegran…

* * *

Una guitarra que llora

y se desgarra de pena…

***

Oscurece, y en el cielo

se oye el canto de una estrella,


y en la taberna, el llorar

de una guitarra, ya vieja,

con cinco cuerdas cansadas

de tanto gemir de pena.

Un gitanillo trianero

gesticula y se lamenta

Cantando una “colombiana”

a la vez que taconea.

Manzanilla y aceitunas

se derraman por las mesas;

huele a mosto y aguardiente:

como huele una taberna.

Triana, es siempre Triana:

luces y cantos de ferias.

Cuando canta, canta fuerte;

canta como la primera.

Y, …cuando llora Triana,

llora con la Macarena.

***

Un silencio que es suspiro

hay de noche en las callejas.

El gitano y la gitana

se aman en la callejuela,

y en el cielo se enamoran

un lucero y una estrella.

Él se marcha, a cada paso

vuelve hacia atrás la cabeza

hasta que una esquina corta

el idilio de la escena…

***

Al llegar la media noche

aún siguen en la taberna

los llantos de la guitarra,

cante “jondo”, luz y juergas…

***

Mientras llora una guitarra

canta en el cielo una estrella.



LEANDRO IZQUIERDO, 1954




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