Mostrando entradas con la etiqueta Escuela de Artes y Oficios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escuela de Artes y Oficios. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de abril de 2025

De excursión con la Escuela de Artes y Oficios. 1968

 

Los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios regresando de una de sus cotidianas excursiones

 

Por Esperanza Cabello

 

Hace un par de días hablábamos de la suerte que hemos tenido al recibir una serie de fotografías de la Escuela de Artes y Oficios que nos trajo nuestro hermano Leandro de parte de la familia Collado Gago. Don Francisco Collado había sido uno de los primeros maestros contratados para esta escuela que aunaba una enseñanza general y una enseñanza profesional. Nuestro padre también se incorporó a esta escuela, primero como maestro de marroquinería y además como profesor de ciencias sociales, que era su especialidad.

El caso es que en las enseñanzas cotidianas de matemáticas, francés, lengua, naturales, diseño y demás, se mezclaba interdisciplinarmente algo muy importante: el conocimiento real de nuestro entorno, las visitas a los lugares de importancia, las salidas al campo, el estudio del mundo que nos rodea...

Y de aquellas excursiones, Mari Carmen nos he enviado una serie de fotografías de una salida campera por los alrededores del Salto de la Mora, da gusto ver a tantos  "zagales" regraupados, ordenados, jugando, corriendo, saltando, explorando. Se distinguen dos maestros, Manuel Cabello, que se había quitado la chaqueta y tiene camisa blanca, y Francisco Collado, aún con su chaqueta puesta.

 ¡Qué felicidad! Bendita sea la infancia, y más aquella infancia que, pese a las carencias, era auténtica y plena. Nos faltaba un poquito de pátina social, a lo mejor, pero conocíamos  las plantas, los animales, distinguíamos los árboles, conocíamos los caminos y las veredas, sabíamos respetar los cucharros de corcho de las fuentes y pozos, dejábamos las angarillas cerradas para que el ganado no se escapara, y, sobre todo, respetábamos lo que nos rodeaba.

Aprendimos mucho en aquellas salidas camperas, y seguro que estos niños de las fotos (a los que no conseguimos distinguir) tienen excelentes recuerdos de aquellos paseos.

Gracias por enviarnos estas maravillosas fotos 💜

Seguro que mis hermanos pueden explicarnos dónde está esta "chiburralea" dando carreras.

Recién subida la calzada de las Cumbres, donde ahora está la gasolinera



Félix Sánchez Coronil cree que estaban jugando "al pañuelo" en el llano de la gasolinera.

Gracias, Félix

 



 

Nuestro hermano Francisco ha centrado su atención en la primera fotografía, viendo qué poquitas casas había en el Caldereto y en el Carril, pero también fijándose en el pico de El Gamón, en la imagen más antigua en la que lo reconocemos, 1968.

 


 

sábado, 5 de abril de 2025

La Escuela de Artes y Oficios de Ubrique en 1968

 

En la cancha, jugando un partido. 1968

 

 Por Esperanza Cabello

 

Don Francisco Collado Jara fue uno de los primeros maestros que impartieron clase en la escuela taller sindical Santa Ana, de Ubrique. También su padre.

Era, fundamentalmente, una escuela para chicos que podían compaginar sus estudios generales con el aprendizaje de un oficio, fundamentalmente marroquinería o carpintería. Pero también seguían el espíritu de épocas pasadas, en el que las salidas al aire libre, el deporte y el contacto con la naturaleza estaban muy presentes.

La familia Collado Gago nos ha enviado, gracias a nuestro hermano Leandro Cabello, algunas fotografías muy interesantes de 1968, en este caso los chavales  están jugando en la cancha (tenía porterías de fútbol y canastas de baloncesto), nos encanta la "equipación" de los jugadores -camisetas de tirantes, calzonas y piernas al aire- propia para las caídas en una pista de cemento. Ni siquiera los porteros tenían protecciones, aunque a uno podemos verle una rodillera médica. Seguramente se había echado la rodilla abajo en un paradón.

 Los espectadores, que en otra ocasión serían los jugadores, con camisa, jersey y pantalón largo. Seguramente con zapatos "Gorila" también.

Muchísimas gracias por estas fotografías, son el reflejo de una época, y esperamos que algunos de nuestros coetáneos (niños nacidos en la década de los cincuenta) se vean  reflejados.

 

Nota del día 12: nos comenta nuestro hermano Francisco, buen conocedor de la escuela de Artes y Oficios, que en estas fotos los chavales están jugando a balonmano, porque ninguno de los jugadores pisa la media luna ni está dentro, porque se los ve a unos saltando con las manos y a otros defendiendo con las manos también, y "a uno disparando y el portero, de los pantaloncitos apañados, haciendo un paradón por alto".

Bien visto, Francisco, gracias por tus comentarios y tu aclaración.







 

 

domingo, 7 de abril de 2024

La escuela de Artes y Oficios en 1958

 

Un grupo de sacerdotes en Ubrique, 1958


Por Esperanza Cabello

Hemos encontrado, entre los documentos de nuestro tío Pepe, esta curiosa fotografía. En el dorso no hay ningún dato y, lamentablemente, él no está para darnos todos los detalles de la fotografía.

Solo lo reconocemos a él en primer plano, muy jovencito, pero no sabemos nada de las circunstancias de esta instantánea.

Lo que nos ha llamado la atención, terriblemente, es el edificio que hay justo detrás de ellos. Se trata de la "futura" Escuela de Artes y Oficios de Ubrique, que se construyó al mismo tiempo que la barriada nueva. Está recién terminada, se ven los cristales con las cruces de precinto que se les ponían antiguamente para el traslado y para colocarlos en las ventanas. (Recordamos el olor penetrante de aquellos cristales recién colocados, la masilla que se utilizaba estaba fabricada con espinas y trozos  de pescado, aceite de linaza y algunos otros ingredientes, quizás yeso o tiza.)

Hemos encontrado esta fotografía casi coincidiendo con el derrumbe de la fachada de este edificio, ahora conocido como AISS.

¡Cuánta actividad cultural, social y deportiva atesoran estas paredes! 

Quizás sería el momento de reorganizar los espacios, renovar los usos y dar más importancia a este edificio singular.

 

.

martes, 4 de septiembre de 2018

La película de Ubrique en 1968

Los Callejones de Ubrique, 1968
Fotograma de la película de Ubrique
Realizada por RTVE


Por Esperanza Cabello


Como decíamos ayer, nuestro amigo Juan Rodríguez ha localizado un reportaje de RTVE de Ubrique en 1968 que nos ha emocionado. Ese es el Ubrique de nuestra niñez, de nuestras carreras por el pueblo, de los niños llevando "el pisto" con el jarrillo de lata a los petaqueros y petaqueras,  de los paseos al aljibe a jugar al fútbol, de las estampitas y de los bolindres.
Es el Ubrique de los grandes artesanos, de las grandes personas, de la gente sencilla, de los que tanto, tantísimo han trabajado y nos han enseñado.
Es el Ubrique de la sirena del Santamaría guiando el ritmo de todos, de las carreras a las dos para ir a comer y volver rápidamente al banquillo.  El Ubrique del Día de los Paseos, de las fiestas celebradas, de las comidas en el campo los domingos.

Y aquí está el video, no hay nada más que pinchar en este enlace. ¡Que lo disfruten!
Gracias de corazón, Juan.


 

El video de Ubrique en los sesenta

El maestro Manuel Cabello Janeiro
Profesor de marroquinería en la Escuela de Artes y Oficios




Por Esperanza Cabello

Nuestro amigo Juan Rodríguez nos ha hecho un magnífico regalo, se trata de un magnífico reportaje sobre el Ubrique de los sesenta (curso 1967-1968) que nos ha trasladado a otro mundo, a otros momentos, a otra esfera. Nuestra Plaza con su fuente, las niñas del asilo con sus uniformes corriendo por la callejuela de la Cárcel, las petaquerías, la Torre, el San Antonio, la gente trabajando, las mujeres cosiendo en sus puertas...
Y lo que más nos ha gustado, por supuesto, ha sido ver a nuestro padre en sus primeros años como maestro. Lo vemos en la clase, explicando a sus alumnos cómo se hace una billetera, cómo se dibuja y cuánta precaución hay que tener para que todo esté como es necesario.
La primera escuela de artesanos de la piel, antes que Las Cumbres o la escuela actual, la Escuela Taller Santa Ana, el primer destino en Ubrique como maestro de nuestro padre.
Pero también podemos ver a las costureras, a las niñas del asilo, a los petaqueros,  los repujados, la fábrica de Santamaría, los trabajos de los alumnos y su director, don Francisco  Collado; la fábrica de Rivero y una explicación sobre la artesanía ubriqueña de Rivero padre y, lo que muchos no hemos podido olvidar, la sirena del Santamaría, esa sirena que marcaba el ritmo de nuestras vidas, el ritmo de todos los ubriqueños, porque toda la vida del pueblo giraba alrededor de los petaqueros.
Muchísimas gracias, Juan, ha sido todo un descubrimiento.

Como anticipo, aquí tenemos algunos fotogramas que nos han emocionado


















sábado, 25 de agosto de 2018

Paseo por Ubrique en 1967

Los chicos de Misión Rescate visitando Ubrique
Fotografía gentileza de José Manuel Collado




Por Esperanza Cabello

Hace unos días publicamos la primera de las fotografías que nuestro amigo José Manuel Collado nos había facilitado. Se trata de una serie de fotografías de finales de los sesenta en las que podemos encontrar retazos del Ubrique de aquella época y, fundamentalmente, escenas de la antigua Escuela de Artes y Oficios.
Francisco Collado y Manuel Cabello eran compañeros (junto a otros maestros y profesionales) y comenzaron juntos la andadura de Misión Rescate, con tan buen pie que pronto Ubrique se convirtió en una referencia para este concurso radiofónico, convirtiéndose en destino para los grupos premiados. En esta otra fotografía el grupo visitaba Los Nueve Caños. Ahora continúan el paseo por Ubrique, volvemos a ver a Rafael Vilches, Antonio González y Francisco Collado, pero aún no hemos podido localizar a los niños. 
Esperamos que los amigos de Ubrique en el Recuerdo nos ayuden a reconocer a las personas de la fotografía.
Agradecemos a José Manuel Collado la gentileza de enviarnos estos pequeños tesoros fotográficos.


.

lunes, 26 de junio de 2017

Antiguas fotografías de Recuerdo Escolar


Esperanza  y María Remedios Izquierdo
Fotografía de Recuerdo Escolar


Por Esperanza Cabello

Así de guapísimas estaban las dos hermanas en el año 1950. A pesar de que Esperanza había terminado sus estudios en Ronda, ciudad en la que estuvo interna hasta que terminó sus estudios  de bachillerato y reválida de séptimo (eso equivalía a una diplomatura en la época), seguía yendo al Colegio de la Divina Pastora, en Ubrique, donde su hermana cursaba sus estudios primarios.
Nos parece una fotografía preciosa, en origen sin color y coloreada posteriormente, las dos hermanas son realmente una preciosidad. Y el entorno de esa antigua imagen de recuerdo escolar tan cuidado como siempre.



María Remedios Izquierdo
Antiguo Recuerdo escolar del curso 1950-1951


Suponemos que desde el colegio se fueron haciendo las fotografias a todas las niñas. En este caso era una casa de Valencia la encargada de hacerlas, el laboratorio de E. Utrilla, es curioso que hacían la propaganda en el reverso de cada fotografía, y podías pedir las copias o ampliaciones que quisieras por diez pesetas.


Antiguo recuerdo escolar, reverso


Hemos podido recopilar en estos años algunas otras fotografías de recuerdo escolar familiares, de esas que retratan a escolares  con un libro, un mapa y una imagen. Actualmente se está volviendo a poner de moda hacer estas fotografías a los escolares (en la biblioteca de Las Cumbres las hacemos desde hace muchos cursos) y suponemos que al final serán tan entrañables como las que conservamos.


Antonia María y María Teresa
21 de noviembre de 1969


A finales de los sesenta los "Telerines" eran conocidos por todos los niños y niñas, no en vano nos mandama a la cama todas las noches, por eso este fondo fue escogido durante al menos dos años consecutivos por el mismo colegio.



Esperanza, 1970
Antigua imagen de Recuerdo Escolar


Como fondo de estos recuerdos escolares hay uno que nos llama mucho la atención, es de la escuela ubriqueña de 1971, y el fondo no es otro que Gibraltar, no sabemos si hubo algún tipo de trasfondo especial en la eleccción de la imagen


Leandro, 5 de noviembre de 1971
Recuerdo escolar


El juego de boligrafos y el calendario (que nos ha servido para fechar la fotografía) son dos detalles modernos para este recuerdo escolar tan tradicional.

 Precisamente una de las que hacemos cada curso (en este enlace)  para retomar la tradición de hacer fotografías de recuerdo escolar en los centros de enseñanza. Dentro de sesenta años será sin duda tan querida y apreciada como lo es hoy para nosotros la que presidía (y ahora despide) nuestra entrada.



  Recuerdo Escolar tradicional


.

domingo, 11 de enero de 2015

Rescate de una cabeza de toro de bronce, por Manuel Cabello Janeiro. Agosto 1973




Por Manuel Cabello Janeiro



NAVIDAD 1.970



            En Ubrique, como en toda España, aquel diciembre del 70, respiraba a Navidad. Calles exornadas, comercios luciendo sus mejores atavíos, vías engalanadas con mil y una bombillas, clásicos abetos, espigados y orgullosos, se contoneaban en las plazas y en los cruces de las calles; algunas calles y avenidas, más bien parecían recintos feriales.

            Todo, todo, precedía a la Navidad.



            La escuela, amén de los trabajos cotidianos, tenía, de vez en cuando, algunos trabajos manuales: la estrella, el cielo, los magos…, los niños locamente se afanaban en hacerlo mejor. En sus ratos libres se iba montando “el belén”. Cada cual aportaba lo que podía. Uno un burrito de cartón, los más audaces iban a las próximas rocas de la montaña y traían musgo, fresco y verde, aquellos otros, traían retamas de lentiscos y madroños, aquel, la clásica “casita” prefabricada en su casa, con la ayuda de su papá. Y así fueron llegando, la ovejita, el toro, y todo cuanto era necesario para un bonito “portal”.



 Profesores y alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de excursión
Aprovechan para recoger la pana del portal



            Pero un día llegó un niño. Entonces era niño, tenía 11 años. Se llamaba Juan Díaz y era batidor del Grupo. Con ilusión traía una “cabecita de toro” en metal. Era para “el belén”. Pero el pobre venía cariacontecido, porque sus compañeros le habían dicho, que por no tener cuerpo, no serviría para el “portal”.

            Tímidamente, y en fila ya los niños para entrar en la escuela, Juan se acercó a don Manuel, Maestro-jefe del Grupo, y le dijo:



-          Don Manuel, aquí traigo un torito que le falta el cuerpo. ¿Puede servir esto para el “belén”?



¡Y claro que sirvió! Tuvo un lugar destacado en el “nacimiento”, y aquello fue motivo, para que don Manuel nos informara que se trataba de una pieza de indudable interés arqueológico.










            Por aquellos entonces, Ubrique sonaba ya con repiques de triunfos en Misión Rescate, por lo del Columbario. El Grupo, bien por una cosa, o bien por otra, no paraba. La arqueología española se interesaba de lleno, por todo lo que concernía (arqueológicamente hablando) a Ubrique y su comarca. Era por tanto, muy necesario encontrar la fuente del hallazgo “Cabeza de Toro”. Lo primero era saber, de donde lo había sacado Juanito. Él decía que de su casa. Primera visita a sus padres. Después se sucedieron algunas más. A través de ella pudimos deducir lo siguiente: esta familia, con numerosa prole, vino a Ubrique, buscando el calor de su industria, del campo, donde el padre era un modesto peón, Aunque hacía años, (calculábamos unos diez), recordaba que en la cepa de una encina, al ir a poner un botijo de agua, vio la pieza, junto a una de las monedas que forman en la actualidad la Colección Rescate ubriqueña.

            Que como vio que no era oro, la guardó en casa sin darle la menor importancia. Y que allí estaba cuando el hijo la llevó a la escuela.

            Todo esto era cuanto podíamos deducir sobre su procedencia.

            Pero su valor no se nos ocultaba ya que corrían paralelos los estudios en el Salto de la Mora, sobre su yacimiento y Columbario, con la preocupación que teníamos con la “Cabeza de Toro”.







"Cabeza de toro o cabeza de dragón"
Entregada al Museo Provincial de Cádiz




            El Ubrique arqueológico alcanza su cénit. La reconstrucción del Columbario, (ya casi, casi Monumento Nacional), las distintas campañas de excavaciones, la declaración de la parte alta del pueblo como “Conjunto de interés histórico, artístico y pintoresco” (esta inquietud llevada a cabo por el Grupo) y cuanto relacionado con la historia ubriqueña, nos lleva a trabajar intensamente en busca de datos que favorecen las memorias que en su día edite la Comisaría General de Excavaciones, y para ello, todo el material encontrado sobre superficie por el Grupo 208 pasará a fundamentar las publicaciones científicas que se hagan por los técnicos.

            Por indicación del arqueólogo de Sevilla, escribimos a Madrid, y enviamos fotos de la “Cabeza de Toro”. De allí, sabiamente nos contestan diciéndonos lo que debemos hacer. Para ello haremos un estudio, consultando todos nuestros archivos, y esbozar así unas “Memorias”, que por lo largas que han sido, tendrán facetas de todos los colores.








            Una carta, fechada el 4/8/1.970, personal de don Martín Almagro, a nuestro Maestro-jefe, felicitándolo por “su buena actuación en Misión Rescate y espero siga Vd. ampliando nuevos conocimientos arqueológicos”. Fue lo que nos dio ánimo para llevar a Madrid el conocimiento de la “Cabeza de Toro”.

            Y con este motivo, con fecha 28 de abril de 1.972, escribimos a don Martín Almagro explicándole todo cuanto había acontecido en aquellas navidades del 70. Entresacamos de aquella carta algunos párrafos que creemos son de interés.



            “… en las pasadas navidades, con motivo de montar un Belén en nuestra escuela, pedía a los chicos que colaboraran con figuritas de sus propias casas. Cual no sería mi sorpresa, cuando un niño de nuestro Grupo (de ese Grupo que compone mi equipo de Misión Rescate, localizó en mano de otro niño, un “bronce” y que “rescató” entregándoselo a su Maestro…”

            Y en otro apartado de la misma carta, después de ofrecerlo a la arqueología nacional, le continuamos diciendo: “… Como anticipo del mismo le enviamos dos fotos casi tamaño natural, de lo que parece ser un bronce con historia. Su información nos serviría, como continuidad en nuestros trabajos, en esa grata misión de Misión Rescate.

            Poco después, el día 12 de mayo de 1.972, se nos contestaba agradeciéndonos (con palabras textuales) “el habernos mandado las fotografías del interesante bronce que su Grupo ha descubierto”. Recomendándonos que dicha pieza ha de ser entregada en el Museo Arqueológico de Cádiz.

            A raíz de aquella misiva madrileña, escribimos al que era Delegado Provincial de Educación y Ciencias, don Pedro Valdecantos Garcías, de cuya carta entresacamos el siguiente párrafo: “… lo que si quiero decirle es que en breves días entregaré al Museo, una pieza, rescatada por los chicos, muy bonita. Una cabeza de toro en bronce. Para su entrega, quiero hacerlo por su mediación, ahí en Cádiz, como es natural…”

            Queremos aclarar que el señor Delegado del Ministerio de E. y C. en Cádiz, era, y es, a su vez, Director del Museo Arqueológico.



            Como en esas fechas, mayo, estaba próximo a finalizar el curso, y pensábamos en todo el Grupo, lo aplazamos para final de curso, y como se dijo en nuestro “Informe” al Programa, de mayo del 72, ocurrió un pequeño contratiempo. Transcribimos lo que entonces decíamos: “… Nuestro objetivo “Cabeza de Toro” está listo para sentencia. Como ustedes saben después de haber luchado largo tiempo por conseguir unas buenas fotos, pudimos obtenerlas, y enviarlas al profesor Almagro, en el Museo Arqueológico Nacional, con carta de la que en anterior comunicado, enviamos copia. Se nos contestó que dado el interés de la pieza debíamos entregarla al Museo de Cádiz. Hasta ahora, todo bien. Pero resulta que el Director del Museo, don Pedro Valdecantos, era a su vez Delegado de Educación y Ciencia, y le teníamos escrita carta en el sentido de que nos íbamos a desplazar a Cádiz, todo el Grupo, para hacerle entrega de la pieza, habiendo pensado la de finales de curso, para que hubiera un pequeño acto, incluso con información periodística. Y… de la noche a la mañana, nuestro querido don Pedro, dimite como Delegado, y aquí nos tienen ustedes en espera de saber quien será el próximo Delegado, y a su vez Director del Museo. Compás de espera en nuestro objetivo…”




 Celebrando el Trofeo de Oro de Misión Rescate




            En junio de 1.972, volvíamos a insistir sobre la entrega de la pieza. Veamos lo que en aquellos entonces decíamos:

            “… OBJETIVO “CABEZA DE TORO”. En anterior comunicado (mayo 72), decíamos que por indicación del Museo Arqueológico Nacional, esta “cabeza de toro”, debía de ser entregada en el Museo Arqueológico Provincial de Cádiz. Y que siguiendo dichas instrucciones iríamos todo el Grupo a Cádiz, para hacerle entrega a nuestro Delegado Provincial de E. y C. y que a su vez es Director del Museo, la pieza en cuestión.

            También informábamos de su dimisión, que aunque efectiva, aún está en su puesto de trabajo. Y por no demorar más las cosas, hace quince días, tres de los componentes del Grupo, y nuestro Maestro-jefe, fuimos a Cádiz, para hacer entrega de la pieza, como así lo hicimos, pero con la contrariedad de que nuestro Delegado estaba en los Cursos de Verano para Extranjeros en Cádiz, y no nos pudo recibir él personalmente, haciéndolo su secretario, don José Sanz Cabañas, con él compartimos unos momentos, muy agradables y quedó en enviarnos el oportuno recibí de entrega y certificación de la misma.

            En este compás de espera estamos, y tan pronto esté en nuestro poder, procederemos a enviar las MEMORIAS definitivas de este objetivo…”



            Después vendría un largo paréntesis. Al Grupo 208, las cosas le van bastante bien con otro objetivo. Durante el verano 72, se trabaja por presentar unas Memorias, que más tarde le darán un soberano triunfo: El trofeo de oro de la campaña. Ni que decir tiene que el Grupo haya olvidado “La Cabeza de Toro”. Se trabaja insistentemente en el Salto de la Mora. Paseos y más paseos, para conseguir datos, medidas, informaciones y claro está, dejamos para mejor ocasión, ya que el tiempo apremia, y se tenía que enviar al Programa cuanta información fuera favorable para el que había de ser Trofeo de Oro.



            Efectivamente. En octubre un telegrama nos anuncia la concesión del Trofeo de Oro. Campanas al vuelo. Felicitaciones. Parabienes. Ubrique respira alborozo.

            No hay que dejar atrás que durante los meses de julio y agosto del mismo año, del orden de los cuatrocientos vecinos colaboran en la construcción de la Glorieta Misión Rescate. Hay una relación íntima entre el Grupo y el vecindario. Todos colaboran al unísono. Hay una suscripción popular de 20.000 ladrillos. Hasta tal punto llegan a participar en las obras, que es precisamente los domingos, cuando el personal está en descanso de sus habituales tareas, cuando más se trabaja en la Glorieta. La gente está entusiasmada con Misión Rescate. Y luego viene el campanazo del triunfo. ¡Para qué más!










Después del viaje por el Levante español, los componentes del Grupo son recibidos por las primeras autoridades en la Plaza del Ayuntamiento. Miles de criaturas se apiñan para recibir a los ganadores. Vítores, aplausos… ¡y cuántas y cuántas cosas se nos vienen a la imaginación! El trofeo queda en una vitrina en la Sala del Ilmo. Ayuntamiento. Allí está en un sitio de honor. Después... vuelta a la normalidad.

 Pero en nuestras mentes quedaba por no terminado el objetivo “Cabeza de Toro”. Aún, después de casi tres años, no teníamos información necesaria del mismo, y lo que nos preocupaba más, era el camino que había seguido la pieza con los cambios de cargos en la Delegación del Ministerio. Efectivamente había sido nombrado uno nuevo, don Pedro Caselles Beltrán (del cual tenemos una afectuosa felicitación por el Trofeo de Oro) y no sabíamos a ciencia cierta donde estaba la pieza. Un buen día, y a finales de noviembre de 1.972, don Manuel, marchó a Cádiz para ver que era de ella. La contestación la tuvimos, cuando desde Cádiz pocos días después escribía el propio don Pedro Valdecantos, “… La cabeza de dragón (aquí se utilizaba ya por primera vez la palabra “dragón” y no toro) la entregué a doña Concha. Conviene que hables con ella…”



            Dos nuevos viajes se sucedieron a Cádiz en busca de la debida información, con resultados infructuosos, hasta que por fin nos decidimos a escribir a la Directora-Conservadora, doña Concepción Blanco Mingues, con fecha 10/3/73, en la que entre otras cosas le decíamos: “… van pasando los días, meses, y no consigo ponerme en contacto con usted, no ha sido por desidia, ni mala voluntad por mi parte. Cuantas veces he ido a Cádiz, he intentado saludarla en sus oficinas, pero siempre la no coincidencia con su horario me lo ha impedido…” Y más adelante continuamos: “… En reciente correspondencia con D. Pedro Valdecantos, me dijo que hablara con usted sobre una pieza entregada a ese Museo por el Grupo de Rescate que represento. Se trata de una cabeza de “dragón”, en bronce, que el mismo don Pedro le hizo entrega. Pues bien, nosotros, para nuestros trabajos, necesitamos una certificación del Museo en la que se acredite que dicha pieza ha sido entregada, su catalogación de inédita, y su posible valor arqueológico, bien por su estado de conservación, valoración y estudio, o por cualquier otra que así lo aconsejara…”

            Poco después teníamos contestación. Feliz contestación, sellada y firmada. Habían transcurrido  desde su hallazgo 2 años y 4 meses. Bien podíamos darnos por satisfechos. La certificación es bastante elocuente. Aunque en el reportaje que adjunto enviamos, enviamos fotocopia, aquí señalaremos los puntos más importantes para dejar constancia en nuestras memorias:

           

            Se nos certifica que: “… con fecha 15 de noviembre del pasado año, don Manuel Cabello Janeiro, Maestro Nacional y Jefe del Grupo de Rescate 208 del Colegio Nacional de Ubrique hizo entrega en este centro de una pieza de bronce que aún no ha sido publicada (aquí su carácter inédito).

            Se trata (continua) de un bronce pleno con patina verde oliva, pieza de aplicación, en magnífico estado de conservación, que por su forma muy bien pudo servir de asidero para un enganche o bien para cualquier otro recipiente.

            Es pieza muy interesante, tanto por su antigüedad y calidad, como por su procedencia de la comarca de Ubrique que en la actualidad está sometida, gracias al inteligente entusiasmo de sus promotores, a un proceso de intensa excavación y estudio…”



            Para que vamos a hablar más. Ya podemos sentirnos satisfechos y orgullosos, de que la pieza tenga un indudable valor arqueológico, amén de que sirva, según se desprende de la Certificación del Museo, para un mejor conocimiento de la comarca ubriqueña.



            Y así tenemos, que partiendo de una cosa tan infantil, como el montar un “belén” en la escuela, en donde un chico aporta lo que él creía una figura más, y por cierto con cierto recelo ya que le “faltaba el cuerpo”, de una cosa tan sencilla, gracias a nuestra humilde labor, hayamos conseguido, el interés de la Arqueología por ella, y en breve, después de aumentar la riqueza histórica de la zona, sea expuesta para satisfacción de todos en las vitrinas de nuestro Museo Arqueológico Provincial.



            Contentos de nuestro trabajo, damos por terminado este capítulo en





Ubrique, verano de 1.973.



Manuel Cabello Janeiro





Queremos agradecer a nuestro amigo Manuel Jesús Venegas el gran trabajo que ha realizado con la transcripción de los textos de esta Memoria.



sábado, 8 de febrero de 2014

La escuela de Artes y Oficios, 1967-1968

 Don Francisco Collado Castillo, la autoridad, don Antonio Vega, don Francisco González, don Manuel Carrasco, deon Ignacio Cabezas, don Francisco Collado Jara, don Manuel Heliodoro García


 Por Esperanza Cabello

No hace mucho publicábamos una serie de fotografías de la Escuela de Artes y Oficios en sus primeros años (en este enlace) y nuestra amiga María del Carmen nos ha enviado otra serie para qeu podamos también publicarlas. Estas y aquellas son complementarias.
Fundamentalmente son fotografías del día de la una comida muy especial que se hizo con todos los niños de las escuelas de Ubrique.
Ernesto Domínguez comentaba en "Ubrique en el recuerdo": 

Ernesto Dominguez Asisti, como todos los niños de entonces a esa reunión, que fue presidida por un alto dirgente de la Falange que vino de Cadiz, todas las escuelas prepararon algun motivo para demostrar sus conocimientos: Los alunnos de D. Román Manuel López Nieto, entre los que me encontraba, cantamos a coro una canción que preparamos en unos dias que se llamaba Sierra de Mariola.También recuerdo que en ese mismo acto cantó flamenco Manzanito qepd. muy joven entonces, y que los hermanos Lamelas, que viven por la zona de la cooperativa presentaron algunas manualidades hechas por ellos.


Clases de gimnasia en el patio de la Escuela de Artes y Oficios



La misma escena, ahora reconocemos a Manuel Cabello Janeiro a la Izquierda de la foto



Maestros y alumnos de la Escuela de Artes y Oficios compartiendo una comida



Los alumnos -y alumna- en el patio de la escuela



Ya era hora de ir rompiendo la formación, ahora... ¡a jugar!


.