El convento de Ubrique en 1929
Fotografía de Francisco García Parra
Por Esperanza Cabello
De vez en cuando encontramos verdaderas joyas en los entresijos de las bibliotecas virtuales. Y más en los diarios de tirada provincial, porque, de vez en cuando, hay una especie de monográfico sobre nuestro pueblo. En el caso de hoy, se trata de una publicación de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, y en ella un amplio artículo sobre Ubrique que incluye la portada y la mitad de la segunda página (de cuatro) publicados en El Noticiero Gaditano del 18 de septiembre de 1927.
En él se incluye una pequeña historia de la villa, aspectos económicos y políticos, como en una especie de anuario, pero además se hace referencia al papel que jugó un médico ubriqueño, Manuel Herreros Arenas, durante las epidemias de principios del siglo pasado (como la de gripe de 1918) que fue condecorado con la
placa de Caballero de la Orden Civil de Beneficencia por su gran labor humanitaria y profesional.
Se trata de varios artículos que harán esta entrada un poco extensa, aunque los publicamos íntegramente por su valor histórico.
Ubrique en 1927
Una visita a la ciudad, —Datos históricos. —Otros detalles
sobre su población e industria única. —El señor Gobernador D. Manuel Laulhé.
Atento EL NOTICIERO GADITANO a dar a conocer y propagar
cuanto de notable hay en los hermosos pueblos que constituyen la provincia,
envió a uno de sus redactores a que verificara la primera de las excursiones
proyectadas, eligiendo a la ciudad de Ubrique para iniciar la campaña de
información que ha de verificarse conforme a planes que esperamos realizar con
toda constancia.
Y encomendado a uno de nuestros reporteros el viaje a
Ubrique, allí marchó y de sus apuntes tomamos los siguientes datos:
Itinerario
La salida de Cádiz es en el tren corto a Jerez, el pasado jueves.
Autobuses Romero y Arenas. Ubrique en el Recuerdo
La Novedad parada de autobuses
De esa ciudad, en auto de los señores Romero y Arenas, que
ofrecen un magnífico coche, se llega a la ciudad de Arcos de la Frontera, en
ocasión de celebrarse fiestas populares. Breve descanso y en el mismo coche que
presta servicio excelente se parte para Ubrique, a donde llega nuestro
compañero, a las tres y media de la tarde.
Primeras noticias
Ya en edición anterior, en nuestro periódico se publicó
cuanto se refería a la procesión de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de
Ubrique, celebrada en la tarde del día 8 y, por tanto, no hemos de repetir tal
información.
Como coincidió la visita del enviado de EL NOTICIERO con la
reorganización del Ayuntamiento; se dedicó el reportero a recopilar algunos
datos de la Historia de Ubrique, dejando para días sucesivos el hablar de la
vida municipal, una vez constituida la nueva Corporación, y de las noticias
facilitadas hacemos a continuación un ligero extracto:
Breves noticias de la historia de Ubrique
La villa de Ubrique se encuentra situada en la falda de la
sierra penibética, cerca del río Majaceite, partido judicial de Grazalema,
provincia de Cádiz, de cuya capital dista 128 kilómetros, siendo su Audiencia territorial
la de Sevilla y su Diócesis Málaga: mide una superficie de 0.995 hectáreas, 45
áreas y 90 centiáreas y linda al Norte con el término municipal de Benaocaz, al
Sur con el de Cortes (Málaga) y Jerez de la Frontera, al Este con el de
Villaluenga del Rosario y al Oeste con el de Jerez.
Su clima es sano, ocurriendo en las epidemias que rara vez es
atacada de manera fulminante la población.
Son casi desconocidos los fríos, siendo lo común que la más
baja temperatura no descienda de 6º; algunas madrugadas del riguroso invierno.
Suele, en cambio, alcanzar algún día de verano 40º a la sombra, y esta
temperatura, unida a las emanaciones del campo y de los ríos, ocasiona fiebres
palúdicas.
La población es dividida en 6 plazas y 53 calles.
En su término se hallan con frecuencia vestigios de
construcciones árabes, notándose todavía en la sierra del Benafiz o Salto de la
Mora, el Ubrique alto y Arroyo de Garciago, restos de edificios que denotan la
existencia de pueblos en época remota. En el partido de Fátima aparecen también
vestigios de otro pueblo árabe, con la fortificación en la cúspide de la
sierra, donde existe el castillo de este nombre, notándose, además los restos
de una necrópolis en el sitio de la Torrecilla, en la dehesa de Cárdela.
Sus primeros pobladores, a raíz de ser reconquistada a los
moros en el año 1501, según los apuntes del ilustre escritor y notario de Arcos
de la Frontera, don Miguel Mancheño y Olivares, lo fueron 37 vecinos de dicho
pueblo, a los cuales se les repartieron tierras por el Alcaide Juan de Ayllón, en
nombre de la señora Duquesa de Arcos, doña Beatriz Pacheco, a la que pertenecía
la serranía de Villaluenga, en la que está enclavada la villa de Ubrique. No obstante,
estos datos, opinan algunos cronistas, tales como el respetable Mariano Silva
Lafuente, Dozy Madoz y otros, que su primitivo origen es remotísimo y que los
primeros pobladores que la ocuparon fueron los que vinieron a España con Túbal,
habiéndola habitado, además, los griegos, fenicios, hebreos y romanos, teniendo
en esta época gran importancia. Que, efectuada la irrupción sarracena, por su
término pasó Tarik en dirección a Tempul, para dar la famosa batalla del
Guadalete, la que, ganada por los moros, la fortificaron, adquiriendo gran
desarrollo y haciéndola ser población de las más importantes de la comarca. Varias
veces la conquistaron los cristianos, siendo nuevamente recobrada por los moros,
pero tomada por don Alfonso XI después del sitio de Algeciras, dio grandes
privilegios a Ubrique, entre ellos el de fuero real y título de lealtad. Vuelta
al poder de los moros granadinos, que la tenían en gran estima, volvió
definitivamente a poder de los cristianos, confirmándole sus privilegios los
Reyes Católicos, en el año 1495, Y añadiéndole el dictado de Muy Leal.
En la guerra de Sucesión siguió la causa de don Felipe V, por
lo que este monarca le dio, el año 1717, el dictado de Fiel, y, por último, en
la guerra de la Independencia, fue de las poblaciones gaditanas que más se distinguieron
en la heroica defensa del territorio nacional.
Durante el curso de los años que siguieron a la guerra de la Independencia,
Ubrique ha prosperado notablemente; y al finar el siglo XIX era uno de los Municipios
más florecientes de la provincia de Cádiz.
En el primer tercio del siglo que vivimos continúa Ubrique
sosteniendo su rango y su nombre va unido al de una industria floreciente,
única y privilegiada...
Transporte de personas Diego Candil Angulo
RELIGIOSIDAD DE UBRIQUE
Es tan bello pueblo sumamente religioso.
Siente especial veneración por su Patrona Nuestra Señora de
los Remedios
Para dar noticias de este aspecto de la vida ubriqueña, publicamos
seguidamente unas cuartillas dictadas a nuestro redactor.
El santuario de Nuestra Señora de los Remedios
Hallándose gravemente enfermo don Rodrigo Ponce de León,
Duque de Arcos y Señor de las Cuatro Villas, mandó llamar a los PP. Bernardino
de Granada y Leandro de Antequera, y Ies expresó su deseo de que fundaran los
Capuchinos un convento en Ubrique.
Las vicisitudes de la casa ducal impidieron que se realizara
esta fundación, y noticioso de ello el Licenciado don Alonso Borrego,
presbítero, poseedor de una gran fortuna, se ofreció a labrar a su costa el
convento, como muchos años antes, cuando quiso ingresar en la Orden, se lo
predijo el V. P. Juan Francisco de Antequera.
Conseguidas las oportunas licencias, y otorgada escritura de
patronato a favor de D. Alonso, en 1660 llegó a fundar el Convento de Ubrique
el V. P. Bernardino de Granada. Y hallándose indeciso sobre la elección de
sitio, quiso la Santísima Virgen designarlo de una manera maravillosa.
Encontrándose una niña, llamada Leonor Sánchez, de diez años,
en una huerta situada entre el Nacimiento y el Benalfí, vio de repente a una
Señora, ricamente vestida de una túnica blanca, rodeada de resplandores y con
un Niño en los brazos. Entre sus manos tenía una cuerda con nudos, como la que
usan los Capuchinos, y una carta cerrada, y llamaba repetidas veces a la niña;
pero ésta, llena de temor, en vez de acercarse, se fue huyendo.
La Santísima Virgen, poniendo la carta y la cuerda sobre una
piedra que allí había, dijo a la niña: «Advierte que pongo aquí esto», y
desapareció.
Cogió la niña la carta y la cuerda, contó lo sucedido a su
padre y éste se dirigió al Padre Bernardino, que, abriendo la carta, cuyo
contenido no reveló nunca, conoció ser la voluntad de la Virgen Santísima que
se edificara allí el Santuario.
Inmediatamente habló el Padre Bernardino con don Alonso
Borrego; compraron la huerta y empezaron las obras que duraron diez años (1660-1670)
invirtiéndose en ellas 17.000 ducados.
Cuando estuvo terminada la Iglesia anuncióse que traían los
Padres de Sevilla una imagen de Nuestra Señora de los Remedios. Salió todo el
pueblo a recibirla en solemne procesión, y entonces, Leonor, que ya era una joven
de 20 años, al verla, empezó a dar gritos, diciendo que aquella era la misma Señora
que se le había aparecido cuando niña. Conmovióse todo el concurso con este
suceso, y desde entonces empezó a hacer tal número de milagros, que el pueblo
la nombró por Patrona suya, aumentándose su devoción de día en día. Consta que
la fiesta y procesión se venía haciendo desde antes de 1681.
Vivieron a los pies de Nuestra Señora de los Remedios, el
Venerable P. Félix José de Ubrique, celebérrimo predicador de Carlos II y
Felipe V, tan devoto de ella, que, dejando la Corte, quiso ser enterrado a sus plantas,
y está sepultado en el coro bajo.
Le profesó gran devoción el V. P. Buenaventura de Ubrique,
célebre misionero, cuyos milagros y fama de santidad llenaron toda la serranía.
Ante ella inspiró Dios la entrada de la Orden, al Beato Diego
José de Cádiz, el Apóstol del siglo XVIII y uno de los santos más renombrados
de España en estos últimos tiempos. En el altar mayor y a sus pies, tuvo lugar
la asombrosa aparición de San Ildefonso de Toledo, en la que le dio a comer el
libro misterioso de la sabiduría y le ordenó salvar a España.
En el coro tuvo la aparición de la noche de Navidad, y en la
puerta de la iglesia se realizó el milagro de la multiplicación de los panes,
durante los seis años que vivió de Padre en Ubrique.
La Santísima Virgen de los Remedios estuvo a punto de ser
destruida por los franceses, que la arrojaron a unos zarzales, de donde la
recogieron los hijos de Ubrique y la escondieron en los montes, durante la
dominación francesa, siendo después restituida a su altar.
Durante el cólera de 1855, viendo el pueblo la gran mortandad
que había, sacó en procesión a la Santísima Virgen de los Remedios, hizo votos
de hacerle una función y procesión, todos los años en el primer domingo después
de la Navidad, cesando
inmediatamente el contagio.
En 1864 se le hicieron las magníficas andas, costeadas por
don José Romero Gil.
Restaurado el convento en 1899, volvieron a él los
Capuchinos, y en 1906 se le hizo por suscripción popular el hermoso retablo y
camarín, y se pavimentó de mármol la iglesia, restaurándose por último la
imagen en 1919, a devoción de doña Ana Reguera.
Actualmente se trabaja para poner un zócalo a la Iglesia y
acabar de restaurar este histórico y venerado santuario de Nuestra Señora de
los Remedios.
En este convento dio principio a su vida apostólica Fray
Beato Diego de Cádiz. Y en la actualidad en la celda que en vida ocupó se halla
colocado un altar donde se diré misa con frecuencia en su memoria.
La Orden de los Franciscanos Capuchinos tiene abierto el
Santuario por los gloriosos recuerdos que encierra de la vida de aquel santo.
Uno de los Padres que hoy habita en el convento, R. P. Fray
Sebastián de Ubrique, hijo de la localidad, está confeccionando un libro de la
historia del pueblo que en breve saldrá a la luz.
Sabemos que es un meritísimo trabajo literario y que encierra
muchos datos curiosos, dignos de conocerse, por su gran valor histórico.
El convento está rodeado por una magnífica huerta a la falda
del Benalfí.
BENEFICENCIA EN UBRIQUE
Esta casa fue fundada con la cesión que hizo su dueño don
José María Ramírez, de Jerez, a don Bartolomé Bohórquez Rubiales, con la
condición de que se destinara para Institución beneficencia.
Los trabajos efectuados por el virtuoso párroco que fue del
pueblo, don José Cabello (fallecido), doña Rafaela Bohórquez de Belando y doña
Isabel Bohórquez, viuda de Romero (fallecida), que donó la inmediata casa en la
cual se encuentra instalado el colegio de párvulos, y doña Trinidad Zarco, que consiguieron
su florecimiento ayudados eficazmente por el ilustrísimo Ayuntamiento de la
villa, que mensualmente contribuye con 125 pesetas para su sostenimiento, más un
considerable número de vecinos que mensualmente también están suscritos con
cuotas que oscilan entre una y cinco pesetas.
El número de asilados es generalmente de diez a quince entre
ambos sexos, contando siempre con una cama a disposición del Ayuntamiento para
cualquier caso imprevisto de herido o enfermo.
La casa se halla a cargo de las Hermanas del Rebaño de María;
siendo en la actualidad la superiora sor Angela de la Asunción y las Hermanas
sor Francisca de Tarifa y sor Cristina.
El establecimiento se encuentra siempre en perfecta limpieza
y orden.
Los médicos de la localidad tienen establecido en la entrada del
Asilo un Consultorio médico y Casa de Socorro.
RIQUEZA INDUSTRIAL
Como a todos consta,
la más importante es la fabricación de petacas y carteras de piel, que por su
especial cosido, ha alcanzado fama y renombre mundial, puliendo decirse hoy que
estos artículos compiten ventajosamente con los del extranjero, en
donde son justificadamente muy
estimados; además está la industria constituida por las fábricas de curtir pieles, de
sombreros, de tejidos e hilados, de calzados, de harinas, de aceite de oliva,
de corcho en planchas, y talleres de carpintería, hojalatería, herrería y cerrajería.
RIQUEZA AGRÍCOLA
Consiste ésta en trigo, cebada, avena, habas, escaña, garbanzos,
yeros, alverjas, maíz, hortalizas de tedas clases, uvas, melones, brevas,
higos, ciruelas, albaricoques, peras y membrillos, almendras, granadas, naranjas,
limones, aceitunas, bellotas y algarrobas, esparto, palmas y gran número de
plantas forrajeras, comprendiéndose en su término, además, varias dehesas
pobladas de encinas y quejigos, alcornoques, chaparros, fresnos, lentiscos,
chopos, san ces, álamos y otras variedades de árboles y arbustos, sacándose de
ellos además del fruto y maderas de construcción, mucho carbón, y algún
curtido, aparte del corcho que se extrae del alcornoque.
RIQUEZA AMILLARADA. — CAPITAL IMPONIBLE
Por rústica y pecuaria líquida imponible 131.508’66 pesetas.
Por urbana productiva íntegra 194.299’22 pesetas.
Por urbana líquida imponible 130.695‘30 pesetas.
ESTADÍSTICA DE LA POBLACIÓN
Según el último censo de población vigente verificado en 1922
y rectificado el pasado año, Ubrique cuenta con 6.715 habitantes de hecho y
6.900 de derecho.
EDIFICIOS EN LA POBLACIÓN Y SU TÉRMINO
En el pueblo. .... 1.356
En Extramuros .... 546
Total 1.902
COMUNICACIONES
Ubrique cuenta con una administración de Correos y Estación
Telegráfica.
Enseñanza
Se cuenta con dos Escuelas de niños y dos de niñas.
Autobuses Romero y Arenas, Ubrique 1927
EL NUEVO AYUNTAMIENTO
Decíamos al principio de esta 'información, que, al llegar el
redactor de EL NOTICIERO a Ubrique, estaba la Corporación municipal en período
de reorganización, la que verificada da la siguiente relación:
Alcalde Presidente: D. Miguel Domínguez Sánchez.
Tenientes de alcalde: 1º don Rafael Gómez Luna; 2º don José
del Canto Montero; 3º don Manuel Peña Blanco.
Concejales titulares directos: don Andrés Reguera Rubiales,
don Salvador García Suárez, don Domingo; Fernández Pérez, don Juan Moreno
Ortega, don Antonio Canto Peña, don Rogelio Janeiro Rubiales, don Juan Romero
Benítez y don Antonio Arenas Ramírez.
Concejales suplentes directos: don Antonio Pérez del Corral,
don Pedro Gómez Racero, don Juan Gómez Otero, don José Arenas Rubiales, don
Cristóbal Arenas Bohórquez, don Antonio Viruez Franco, don Gregorio Crespo
Borrego, don Juan Suárez Dorado, don Antonio Benítez Nieto, don Fermín Núñez
Toro, don Rafael Ponce Muñoz y don Salvador Clavijo Santos.
Concejales titulares corporativos: don Cayetano Pizano López
y don Cristóbal Benítez Pardeza.
Concejales suplentes corporativos: don José Bazán Vallejo,
don José Sánchez Gutiérrez, don Antonio Benítez Vegazo y don Antonio Romero Piñero.
Secretario: don Miguel Reguera y Bohórquez.
Depositario: don Juan Naranjo Benítez.
 |
Rogelio Janeiro, 1921
|
EL SEÑOR GOBERNADOR VISITA UBRIQUE
Teniendo en esta ciudad EL NOTICIERO GADITANO un muy estimado
corresponsal tenía instrucciones nuestro redactor señor Pérez de Haro de dejar
a dicho representante local la información relativa a cuanto se relacionaba con
la visita del Gobernador civil, Excelentísimo. Sr. D. Manuel Laulhé y Pavía.
Son, pues, las cuartillas que a continuación van de dicho
corresponsal, al que una vez más agradecemos su interés por este periódico.
No obstante viajar de riguroso incógnito, como es norma en su
vida oficial, pronto circuló la noticia de que el Excmo. Sr. D. Manuel Laulhé y
Pavía, acompañado de su secretario particular don Manuel Cerón, eran huéspedes
nuestros.
Así, pues, no sólo por su cargo y representación, sino por
las muchas simpatías con que cuenta la primera autoridad local, a la que se
hace acreedor por sus obras y su labor personal y oficial el Gobernador civil
de la provincia, fue cumplimentado por todas las autoridades locales poco
después de su llegada.
¿Cuál era el objeto de honrarnos con su visita la digna
autoridad local? El mismo que trajo a don José María Caro, Arcediano de la S.
I. Catedral de Cádiz, a don José María Pemán, ilustre orador, Presidente de la
Unión Patriótica gaditana, don Sebastián Ayala, Vocal del Comité de la U. P. y
don Filemón Blázquez, probo Inspector jefe de la Enseñanza.
 |
Don Manuel Herrero Arenas, 1921
|
Nos honraba con su presencia, porque era el día fijado para
imponer a don Manuel Herreros Arenas, Médico titular de Ubrique, la placa de
Caballero de la Orden Civil de Beneficencia, cuyo acto, con toda solemnidad, se
llevó a cabo en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Ubrique. Era el día
fijado para premiar la labor profesional, la caridad y la abnegación, los
méritos y merecimientos de nuestro entrañable amigo don Manuel Herreros Arenas.
¿Para qué hablar de la solemnidad?
¿Para qué mencionar el banquete cuyos comensales, en número
próximo a cien, patentizaron el afecto y adhesión a digno galeno?
Todo cuanto se diga no sería ni un mal recuerdo del simpático
acto, cuyo broche fue la vibrante y calurosa palabra de un orador que honra a
su tierra y honra a su patria, porque su elocuencia parece el espíritu del gran
tribuno gaditano, de aquel Castelar qué un día tuvo en sus palabras el destino
de España.
CAVERNO.
Terminada la información de nuestro corresponsal, en lo que
respecta al acto celebrado en honor de don Manuel Herreros Arenas, Médico titular
de Ubrique, daremos algunos datos de tan digno facultativo.
Nació el 22 de agosto de 1880; estudió el grado de Bachiller,
cursando oficialmente en los Institutos de Cádiz y Jerez.
En la Facultad de Medicina de Cádiz estudió la carrera y
durante tres años fue alumno interno del Hospital de San Juan de Dios,
obteniendo en el mes de junio de 1903 el título de Licenciado en Medicina y
Cirugía.
Terminada su carrera, le fue concedida por el Ayuntamiento de
Ubrique la plaza de Médico titular, que viene desempeñando sin interrupción,
ejerciendo por su antigüedad el cargo de Inspector local de Sanidad.
Durante el tiempo que lleva de actuación en Ubrique, ha
prestado asistencia médica en las epidemias de sarampión, escarlatina, fiebres infecciosas,
de neuralgia paralítica y, últimamente, en la epidemia de gripe, durante la cual
cayó enfermo, poniendo su vida en peligro; desarrolló durante todo el
transcurso de esas epidemias una actividad y abnegación eminentes, siendo tales méritos los que
hicieron acreedor al señor Herreros a la Cruz de Beneficencia, impuesta por el
señor Gobernador civil a tan esclarecido Médico, que es una de las más
prestigiosas figuras «salidas» de las aulas de esta Facultad de Cádiz.
VISITAS A FÁBRICAS Y TALLERES
Al estar en Ubrique era ineludible obligación periodística, visitar
fábricas y talleres dedicados a la confección de petacas, carteras y otros
artículos elaborados con pieles, manufactura que es la mejor no sólo de España
sino de todo el mundo industrial a causa de los métodos que se emplean en tan
eminente trabajo, realizado en gran parte por hábiles operarios.
Visitamos los acreditadísimos talleres de don Pedro Gómez
Otero, don Guillermo Dorado Puerto, don Antonio Domínguez Menacho, don Manuel
Romero Bohórquez, don Fermín Núñez Toro y otros que omitimos, por extravío del
apunte donde figuraban sus nombres.
En todos esos talleres había numerosos obreros de ambos
sexos, viéndose jóvenes de singular belleza. En un solo elogio quedan
comprendidos patronos y operarios. Es maravillosa la labor que se realiza en
esos centros de producción. Las fábricas que también visitamos, merecen
alabanzas.
Puede estar Ubrique orgulloso de poseer un caudal industrial
ilimitado.
Nuestro reconocimiento sea muy expresivo a los siguientes
señores por las atenciones y facilidades prestadas al redactor de EL NOTICIERO
GADITANO:
Secretario del Ayuntamiento, don Miguel Reguera, presidente
de la Unión patriótica; don Manuel Herrera; cura párroco, don Francisco Carrasco
Ruiz, R. Padre Fr. Benito de Íllora, maestro nacional don Fausto de las Cuevas.
Y aquí termina nuestra información, que como se dijo al
principio de ella, es la inicial de cuantas ha de verificar este periódico en
fecha breve, para con nuestras visitas a los pueblos de la provincia de Cádiz,
divulgar cuanto de notable y original existe en villas y ciudades.