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domingo, 4 de febrero de 2024

Marina Rubiales Rojas. In memoriam

 

 

Marina y Agustín en la feria de Ubrique

Septiembre 1966


Por Esperanza Cabello


Hay personas que dejan en tu interior una huella imborrable, personas que se han ganado a pulso nuestra admiración y nuestro cariño, personas con las que te has cruzado en la vida y que a partir de ese momento, forman parte de tus mejores recuerdos, de tus mejores sentimientos.

Y una de ellas es Marina Rubiales Rojas, una mujer dulce y cariñosa que se ha granjeado el afecto y el aprecio de todos los que la hemos conocido.

Marina ha muerto esta mañana, a sus ochenta y tres años, había nacido en mayo de 1940; se ha ido apagando poquito a poco, como una velita, rodeada del amor de sus tres hijos y de toda su familia. Hacía ya mucho tiempo que la enfermedad la acompañaba y ya no ha podido esquivarla más.

Nosotros somos familia, su padre, Emilio Rubiales García, era primo hermano de nuestra abuela Julia Janeiro Rubiales, además eran primos con los que tenían mucha relación, ya que nuestra abuela era muy "familiera", y además vivían muy cerca en el pueblo.

Pero más allá de ese lejano parentesco, Marina, y su marido Agustín, se habían ganado nuestro corazón desde el momento en el que los conocimos, hace ya casi treinta años. Formaban una pareja única, cercana, agradable, cariñosa, educada... se querían a rabiar, Agustín estaba enamoradito su Marina desde que la conoció, y estuvieron juntos casi sesenta años. 

 

Marina y Agustín el día de su boda, en 1968

Con Emilio, su hermano, y Rosario, su cuñada, en el patio de la casa familiar


Trabajadores, sencillos, honestos, auténticos, de las buenas personas que no se pueden olvidar, así han sido ellos toda su vida, y han creado una preciosa familia junto a sus hijos Ángeles María, Emilio y Agustín, sus parejas y sus cinco nietos, que eran su alegría.

También era muy de su familia Marina, tanto sus hermanos, Emilio e Isabel, como sus sobrinos, eran lo más importante para ella.

Desde la muerte de Agustín, hace casi cuatro años y medio (en este enlace), la vida no ha sido igual para Marina, por más que sus hijos se han desvivido por ella, ya no había más desayunos en el Amanoe, ni más viajes a comprar productos de la sierra, ni más campito pendientes de sus plantas y sus animales.

A pesar de todo, Marina ha conservado esa ternura y esa dulzura que siempre la han caracterizado, nos encantaba cruzarnos con ella durante el paseo y saludarla, siempre con palabras bonitas y agradables para nosotros.

Por eso, al mediodía, cuando nuestro hermano nos ha dado esta triste noticia, hemos notado cómo el corazón se nos partía  un poquito más, con una fractura a la vez nostálgica y agradecida  por todo lo que hemos recibido de ellos.

Sabemos lo que es perder a una madre, y más a una madre tan buena como la nuestra, Marina nos la recuerda tanto; 💜 su bondad, su entereza ante la adversidad y ante la enfermedad, su integridad y su sonrisa... Por eso queremos enviar un fuerte abrazo a sus hijos y a todos los que la querían y a los que ella quería.

Ahora, como hemos pensado durante la despedida en el cementerio y como queremos pensar siempre, los dos, Marina y Agustín, están de nuevo juntos, paseando tranquilos cogidos del brazo en los jardines celestiales, quizás recordando aquella feria del 66 en El Jardín; quizás felices por esas vidas plenas, quizás agradecidos por lo estupendos que son sus nietos...

Mañana, lunes, cinco de febrero, tendrá lugar la despedida de Marina Rubiales en el cementerio municipal de Ubrique a las nueve y media de la mañana.

¡Descansa en paz, Marina! Siempre te recordaremos💜💜💜💜


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viernes, 20 de febrero de 2015

Mujeres luchadoras en Ubrique

Diario de las sesiones de las Cortes
Madrid, 1865

Por Esperanza Cabello

Nuestra inmersión en las sesiones de las Cortes durante el siglo XIX nos ha llevado a otro momento y otros personajes memorables en la historia de Ubrique.
¿Recuerdan ustedes a aquellas "abuelas coraje ubriqueñas" que escribieron a la reina en 1865 para solicitar la abolición de la ley de quintas?
Nuestro amigo José María Gavira escribió un magnífico artículo sobre ellas en 2009 (en este enlace). Se trataba de una noticia en la que destacaban que una serie de mujeres ubriqueñas (270 en total, encabezadas por Juana Gómez y sus hijas Francisca y Sebastiana, también por nuestra tatarabuela Isabel Coveñas Orellana; mujeres liberales y avanzadas a su tiempo que ponían por delante de cualquier consideración a sus familias), firmando con sus nombres y apellidos, que habían escrito a Isabel II.


Pues hemos encontrado el acta número 79 de ese año, 1865, en la que  está la referencia de las mujeres ubriqueñas: 

"Un considerable número de madres é hijas de familia, residentes en Ubrique, solicitan la abolición de las quintas.
La comisión es de dictamen que pase al señor Ministro de la Gobernación".

O sea, que la carta fue admitida a trámite y, efectivamente, se abolió esa terrible ley de quintas, que  obligaba a uno de cada cinco jóvenes en edad militar a enrolarse en el ejército. Nos parece un logro increíble de unas ubriqueñas en esa época en la que las mujeres éramos aún un poco invisibles.
Para nosotros es un orgullo pensar que nuestra tatarabuela y varias mujeres de la familia tuvieron la fortaleza y el tesón suficiente para conseguir que sus peticiones llegaran al gobierno y así conseguir un logro tan importante para la sociedad.


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lunes, 14 de octubre de 2013

Ubriqueñas de pro: "Al hilo de las petaqueras"



Ubriqueñas en nuestra historia, antigua y reciente





Por Esperanza Cabello

En enero de 2011 se puso en contacto con nosotros una historiadora de Sanlúcar de Barrameda, Ana Díaz, solicitando información sobre algunas ubriqueñas destacadas en la historia de nuestro pueblo. Estaba preparando una ruta por Ubrique guiada por los pasos de mujeres y hombres que hubieran destacado por su labor en pro de la igualdad y toda la información era bienvenida.
Rápidamente nos pusimos manos a la obra, proporcionándole todos los documentos y fotografías necesarios, y acompañándola en un recorrido histórico buscando las casas y los lugares de trabajo de esas ubriqueñas por las calles de nuestro casco antiguo.
La primera, por supuesto, nuestra tatarabuela, Isabel Coveñas Orellana, una de las ubriqueñas que en 1865 firmó el manifiesto que las "madres coraje" ubriqueñas enviaron a la reina pidiendo que se anulara la ley de quintos.
También Sebastiana y Ángeles Bohórquez Gómez, las primeras maestras ubriqueñas, doña Ángeles fue la primera ubriqueña maestra por oposición, y su madre, Juana Gómez Tocón, la qeu encabezaba ese manifiesto.
Por supuesto Candelaria Chacón Quero, la zapatera;  Isabel Esquivel, la maestra; Frasquita Larrea, la escritora, que vivió en Ubrique en 1824, Remedios Arenas, Ana Córdoba, Josefa Sevilla, Amalia Álvarez,  "La facana", "Las piñeritas", Josefa e Isabel Coveñas...



Mujeres Ubriqueñas de ayer y de hoy



Mañana, martes, quince de octubre, tendrá lugar en el Convento de Capuchinos, a las doce del mediodía, la presentación de la guía que ha publicado la Diputación de Cádiz,  copiamos las palabras de Maite Ríos, técnico del Ayuntamiento:

"Al hilo de las petaqueras", una guía editada por el Servicio de Igualdad de la Diputación de Cádiz y en la que hacen mención de personajes ilustres e importantes en la historia de Ubrique. Uno de ellos es la Sra. Isabel Coveñas. Nos han pedido desde Diputación que avisemos a familiares de todas aquellas personas que aparecen en el folleto. 
Mañana en el Convento de Capuchinos a las 12.00h será la presentación seguida por una visita guiada al Museo de la Piel. Rogamos por favor que lo hagas extensivo a tus allegados interesados y que puedan asistir a este acto.
Entre otros, hacen mención de Isabel Coveñas, Candelaria Chacón Quero, Fº Fatou y Lucas, Remedios Arenas, Josefa Sevilla Villanueva, Sebastiana y Ángeles Bohórquez Gómez...

miércoles, 13 de marzo de 2013

Los padres de nuestra Tatarabuela Isabel Coveñas Orellana

Datos del libro de censo de 1856.AMU
Gentileza de Manuel Zaldívar Romero




Por Esperanza Cabello


Nuestro amigo Manuel Zaldívar nos está proporcionando unos datos increíbles de nuestra familia. Como hemos visto anteriormente, está investigando en el censo de Ubrique y poquito a poco está ahondando en la historia de los ubriqueños.
En este apasionante viaje ha encontrado, increíblemente, a los padres de nuestra tatarabuela Isabel Coveñas Orellana  (nunca hubiéramos ni soñado adentrarnos tanto en la historia de la familia). 
Nuestro trastatarabuelo (ni siquiera existirá esa palabra) se llamaba José Coveñas Zarco, y en 1856 tenía 50 años, era de profesión sombrerero, y estaba casado con Isabel Orellana, que también tenía 50 años. (En realidad parece un error, porque en el censo de 1823 se ve su edad -11 años-  y en 1856 deben de tener 44 años).
En 1856 tenían seis hijos (con la edad de la trastatarabuela no tendrían muchos más): Isabel, la primogénita, era la única niña. Ella es la "matriarca" de un montón de ramas familiares: los Rubiales, los Janeiro, los Arenas, los Cabello y muchísimas más.
Isabel tenía 19 años en 1856; los otros hermanos eran Juan (17 años), José (15 años), Manuel (13 años), Rafael (11 años) y Teodomiro (3 años).
Estamos muy satisfechos de conocer un poquito más de la historia de nuestra familia y agradecemos a Manuel Zaldívar de todo corazón la amabilidad que tiene con nosotros enviándonos retazos de nuestra preciada historia familiar.


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sábado, 9 de marzo de 2013

Nuestros señores tatarabuelos

Listado de personas censadas en la calle del Agua numero nueve en 1866
Gentileza de Manuel Zaldívar
 Archivo Municipal en la Biblioteca de Ubrique

Por Esperanza Cabello

Nuestro amigo Manuel Zaldívar nos hay dado hoy un agran alegría: nos ha enviado una página del censo de Ubrique en 1866.
Se trata de los habitantes de la casa situada en la calle del Agua número nueve: Nuestro tatarabuelo Pedro Rubiales Romero, de 24 años y curtidor de profesión y nuestra tatarabuela Isabel Coveñas Orellana, de 29 años y profesión "muger".
También consta el nombre de sus cinco primeros hijos: Cristóbal, que tenía 8 años, Isabel, de 6 años (la abuela de Isabelita Álvarez), Josefa, de 4 años, ¿Blas? de 3 años y Natalia, de 1 año.




Isabel Coveñas Orellana
Nuestra tatarabuela


Hemos hablado muchas veces de nuestra tatarabuela, de sus "siete hijas como siete soles", de sus hijos, de la emigración, de la familia. Pero es la primera vez que tenemos datos oficiales de ellos, y esta información nos ha hecho mucha ilusión. Queremos agradecerle a Manuel de todo corazón que nos los hay proporcionado.
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viernes, 27 de abril de 2012

Las Piñeritas

 María Piñero
Madre de Isabel y Josefa Coveñas Piñero
con sus hijas

Por Esperanza Cabello 

Las piñeritas han sido las personas más queridas, apreciadas, recordadas y admiradas en nuestra familia materna. Isabel y Josefa Coveñas Piñero, hijas de María Piñero y José Coveñas, eran primas de nuestra bisabuela Pepa.
Las dos hermanas vivían en la calle San Francisco, y eran confiteras. Cuando nuestro bisabuelo Eduardo murió y Pepa se quedó viuda con sus dos niños, Natalia y Baldomero, se fue a vivir de nuevo con sus primas, que fueron todo para la familia Fernández Piñero. Todos vivían de las pequeñas ganancias de la tiendecita que llevaban las dos mujeres, unas excelentes confiteras, que nos dejaron las recetas de todos los dulces tradicionales ubriqueños que conocemos.


 Don Sebastián Coveñas, tío de las Piñeritas
Ubrique, 1936


Isabel y Josefa venían de una familia adinerada en la que hubo una historia de herencias como en tantas otras (por lo visto toda la herencia fue a parar a una sola persona) y tuvieron que vivir siempre de su trabajo. Nuestra madre cuenta que eran pulcras y bondadosas. Siempre tenían la casa y la tienda relucientes, y siempre tenían algo que dar a quienes no tenían nada.
Cuando en 1936 entraron en Ubrique las tropas sublevadas les destrozaron la tienda totalmente, les quitaron los alimentos, les ropieron los tarros, les robaron el dinerillo que tenían... y nunca superaron completamente el miedo que pasaron. Nuestra bisabuela Pepa se quedó tan marcada que murió al poco tiempo sin haberse recuperado.


Josefa Coveñas Piñero

Ya mayores se vinieron a vivir con nuestra abuela Natalia a su casa, en la calle San Pedro. Aqui vivieron unos años muy familiares con todos los sobrinos y los "sobrinos-bisnietos" que fueron llegando a la casa. Siempre educadas, prudentes, cariñosas... Nuestra madre las recuerda con gran cariño, y nosotros no las recordamos, pero vivieron el tiempo suficiente para conocer a los nietos mayores, y los recibieron con gran alegría.

Natalia Fernández  Piñeroy Esperanza Izquierdo Fernández con
Josefa e Isabel Coveñas Piñero

Las dos "Piñeritas" no pararon de ocuparse de las pequeñas tareas domésticas ni siquiera muy mayores. Siempre oímos contar que la tía Isabel, a pesar de no ver muy bien, se pasaba el día cosiendo, y que para ensartar (enhebrar) la aguja esperaba a que cualquiera de los niños pasara jugando por el pasillo para llamarlo y que le echara una mano.
De ellas hemos heredado, gracias a nuestra abuela y a nuestra madre, una forma diferente de ver la vida, más pausada, más tranquila, más bondadosa, porque su vida siempre fue amable.



 Isabel Coveñas Piñero

Isabel y Josefa querían muchísimo no solamente a Natalia, sino también a Baldomero, su hermano, y por supuesto a su mujer, Nieves y a sus tres hijos, Eduardo, Pepe y Luis Miguel, porque las familias de Baldomero y Natalia eran su familia.
Nuestra tía Nieves era una excelente cocinera y mejor repostera, también se ocupó de las tías  y tuvo la suerte de aprender de ellas no solo las dulzuras gastronómicas, sino la dulzura de carácter.




Nuestra tía Nieves Arenas con Isabel Coveñas
Natalia Fernández y José Luis Izquierdo
Ubrique, 16 de junio de 1955 


Y su memoria perdurará siempre, no solo porque conservamos con mucho cariño "el almirez de las Piñeritas" o "la cómoda de las Piñeritas", sino porque fueron pasando, de generación en generación, su manera de hacer los dulces tradicionales de su confitería: el piñonate, los roscos, los gañotes, las magdalenas, los borrachos, los buñuelos de leche, las tortas de morón, los bollos de leche, las hogazas... que siguen siendo un delicioso tesoro.


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sábado, 8 de octubre de 2011

Eduardo Rubiales Rubiales (1906)

Eduardo Rubiales Rubiales
Ubrique, 30 de diciembre de 1924


Por Esperanza Cabello

Hace un par de meses, en pleno verano, un joven de ascendencia jerezana y ubriqueña, Eduardo Rubiales Rascón, se ponía en contacto con nosotros. Eduardo es un bisnieto de Josefa Rubiales Coveñas, una de las "siete hijas como siete soles" que tuvo nuestra tatarabuela Isabel Coveñas.
En concreto Eduardo nos contaba lo siguiente:

  "Lo que sé de la familia de mi abuelo es que Josefa Rubiales Coveñas nació en 1862 y falleció en 1914, que se casó con Cristóbal Rubiales Zarco, nacido en 1860. Mi abuelo Eduardo Rubiales Rubiales nació en 1906, y tenía un hermano llamado Pedro, que nació en 1888 (desconozco si tenía más hermanos). Mi padre es Cristóbal Rubiales Roldán. Esto son los únicos datos que dispongo."   

Muy contentos de encontrar a otro de nuestros "primos" nos pusimos rápidamente en contacto con él para saludarlo y, sobre todo, para saber si conocía algo más de nuestra familia. Eduardo nos envió una partida literal de nacimiento de su abuelo, Eduardo Rubiales Rubiales, y otros datos: 
 
 
 

Partida de nacimiento de Eduardo Rubiales Rubiales
Inscrito por su hermano Pedro Rubiales en 1906


   Es un poquito complicado de leer, aunque si pinchan sobre la imagen se amplía un poco, pero hemos hecho además la transcripción de esta partida, que es la siguiente:  


       D. Felix Aranda y Fernández Caballero, Juez Municipal encargado del registro Civil del Distrito de San Miguel de esta ciudad. Certifico: Que al folio setecientos veintinueve del libro cincuenta y dos de la Sección de Nacimientos de este Registro Civil, aparece el acta que copiada dice: En la Ciudad de Jerez de la Frontera, Provincia de Cádiz, a las doce y treinta del día treinta y uno de enero de mil novecientos seis, ante el Sr. D. Vicente Martín López, Juez Municipal suplente y D. José Ruiz-Berdejo y Veyán, Secretario, compareció provisto de cédula personal número tres mil trescientos sesenta y seis, clase……. Expedida en veinte y uno de Mayo último, Don Pedro Rubiales Rubiales, natural de Ubrique, de diez y ocho años, soltero, estudiante y domiciliado en la calle de  Marimanta número trece, con objeto de que inscriba en el registro Civil un niño y al efecto declara que dicho niño nació el veinte y nueve del corriente, a las dos en el domicilio de sus padres. Que es hijo legítimo de don Cristóbal Rubiales Zarco, natural de Ubrique, de cuarenta y seis años de edad, de ejercicio del comercio, estado casado y habita en esta ciudad, calle de Marimanta número trece, y de Doña Josefa Rubiales Coveñas, natural del mismo, de cuarenta y cuatro años de edad, de estado casada, de ocupación las de su sexo y de igual domicilio. Que es nieto por línea paterna de Don Cristóbal Rubiales, natural de Ubrique, de estado viudo, ejercicio comercio y domiciliado en el de su naturaleza, y de Doña Ana Zarco, natural del mismo, difunta… y por línea materna de Don Pedro Rubiales, natural de Ubrique y de Doña Isabel Coveñas, natural del mismo, difuntos. Y que a dicho niño se le va a poner el nombre de Eduardo. Leída integramente este acta al compareciente e invitado para que lo verificase por si mismo, si así lo creía conveniente, se estampa en ella el sello del Juzgado, y firma el mencionado señor Juez y declarante de que ……… Martín López, Pedro Rubiales Rubiales. José ruiz Berdejo. Hay un sello El acta copiada concuerda literalmente con su original a que me remito. Y a solicitud de parte interesada pongo la presente en Jerez de la Frontera, a diez y nueve de Abril de mil novecientos veinte y siete...



    Además, Eduardo Rubiales Rascón aportó otros datos de su abuelo:  
 
    "Nació el 29 de Enero de 1906 en Jerez, en 1927-1928 le tocó hacer el servicio militar, que hizo en Jerez y alcanzando el empleo de sargento de complemento , estuvo dedicado al comercio y en 1936 durante la guerra recuperó el empleo que tuvo durante el servicio militar. Al terminar la guerra se licenció y volvió a dedicarse a su trabajo en comercio. En 1941 se casó con Josefa Roldán Saborido y tuvieron un niño y dos niñas, de los cuales solo vive el hijo Cristóbal. Falleció a causa de un cáncer el 30 de marzo de 1963."  

    Nosotros hemos estado todo este tiempo intentando saber algo más de Josefa Rubiales Coveñas y de su marido Cristóbal Rubiales, pero no hemos conseguido nada más que los datos que ya teníamos y que publicamos en diciembre de 2009 (pinchar aquí para acceder) o en noviembre (pinchar aquí) .
    Hemos intentado encontrar, como nos pedía Eduardo, las fechas de nacimiento de Pedro e Isabel, pero nos ha sido imposible. Esperamos que él tenga mejor suerte.
    Por el momento estamos muy contentos de conocer a otro miembro de la familia, y le agradecemos enormemente que nos haya facilitado más datos y fotografías de nuestros predecesores. ¡Gracias, Edu!



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miércoles, 17 de marzo de 2010

Rogelio Janeiro Rubiales

Humberto, Eloy y Rogelio Janeiro Rubiales
Miguel Reguera Rubiales
Pedro Rubiales García
Camagüey, Cuba. 1920




Postal enviada desde Cuba
por los hermanos Janeiro a la familia en 1919



Por Esperanza Cabello

Nuestro tío abuelo Rogelio era uno de los muchos hijos de Manuel Janeiro Córdoba y Julia Rubiales Coveñas.
Nació en 1895, y se crió, como todos sus hermanos, en la Plaza de la Verdura. Nuestra tía Isabel lo recuerda con cariño, y mantiene su recuerdo a pesar de que era uno de los más pequeños.
Rogelio fue creciendo entre la fábrica de fideos de la familia y el café, que era el sustento de todos, aunque también en aquella época arreció la crisis y los hermanos mayores, Eloy y Humberto, decidieron emigrar a Cuba.
También emigraron, en un primer momento, varios primos, cuyas familias siguen hoy día viviendo en Cuba (pinchar aquí).


Los primos en las oficinas de la plantación
Camagüey, 1920



Rogelio los acompañó cuando sólo tenía catorce años. A pesar de conocer ya a la que sería su novia y después su mujer, Juana María Carrasco, en 1910 se fue a trabajar a Cuba, en la ciudad de Camagüey, al este de la capital.




Tarjeta enviada por Eloy a sus padres
desde Santander en 1919
Justo antes de una travesía

Los tres hemanos trabajaban, ¿cómo no? en un ingenio de café (se llamaba así a las fábricas que procesaban el café que iban produciendo los cafetales). Rogelio trabajaba en las oficinas, aunque su hija, nuestra tía Mª de los Ángeles, supone que se encargaría de muchas otras cosas. Sabemos que, por tradición familiar, Rogelio era un artista. Pintaba, como varios de sus hermanos, y, según nuestro padre, era el mejor de todos.
Humberto, Eloy y Rogelio estuvieron trabajando en Cuba, junto a otros ubriqueños, hasta 1923.


En el ingenio de café, 1920


A partir de ese año, Rogelio se asentó definitivamente en Ubrique, su pueblo, al que había vuelto esporádicamente en aquellos trece años, en rápidas visitas a la familia y a su novia, Juana María, que trabajaba en la escuela de su tía, Ángeles Bohórquez, como auxiliar de maestra, trabajo que mantuvo hasta que se casó.


La familia en 1921, durante un viaje a Estepona
Rogelio y Ana a la derecha de la foto


Rogelio y Juana María se casaron en 1924, nuestra tía recuerda que todos estaban de luto aquel año. Con el dinero que había ido ganando en el ingenio de café, Rogelio adquirió una fábrica de artículos de piel, en la esquina de la calle Botica.




Además, hombre emprendedor, acostumbrado al movimiento en la plantación de café y a la modernidad, Rogelio decidió comprar dos automóviles, para empezar un negocio de transportes, uno de ellos lo conducía Bartolo Gómez, y el otro el propio Rogelio.



La vida les sonreía. Rogelio se había convertido en un empresario próspero y la vida de la familia transcurría tranquilamente en su casa de la calle Botica. Pronto los hijos empezaron a llegar. A pesar de haber perdido al primero, en 1926 nacía Manuel, el primogénito, nuestro tío el maestro Manuel Janeiro Carrasco, que fuera alcalde de Ubrique en 1968.
Un par de años más tarde nacía una preciosa niña, María de los Ángeles.
Rogelio se había convertido en un apreciado vecino, concejal del Ayuntamiento.



Rogelio Janeiro, 1924


Pero no duró mucho la felicidad de la familia. El día 20 de marzo de 1929, rogelio tuvo un accidente al ir a aparcar su coche. Acababn de hacer un viaje y había llegado a su destino, en la entonces plaza de Alfonso XIII (la Plaza), se había acercado a ver a su esposa y a sus niños, Manuel con dos años y Mª de los Ángeles con seis meses y decirles que el viaje había terminado bien.



Paseo del Prado, años 50
La fábrica de Curtidos de Manuel Carrasco
se encontraba al final del Paseo


Los coches los aparcaban en el actual paseo del Prado, donde Manuel Carrasco, su suegro, tenía una fábrica de curtidos y donde habían hecho un garaje. En el siguiente recorte de prensa pueden leer lo que sucedió:




A pesar de que lo trataron varios médicos, las heridas fueron muy graves, sobre todo la herida del pecho, que se le cangrenó, por lo que murió cinco días más tarde, con 33 años. Debió de ser muy sonado. Era el primer accidente de tráfico serio en Ubrique y había habido varios heridos.


Juana María nunca se recuperó de esta muerte. Se quedó totalmente destrozada. Toda la vida esperando a un marido que la muerte le arrebató demasiado pronto.
No quiso ocuparse de la fábrica, ni mucho menos del negocio de transportes. Se fue con sus dos niños a casa de sus abuelos con sus tías Ángeles y Sebastiana, en la calle del Agua, el que había sido siempre su hogar.



La vida de la familia Carrasco Janeiro transcurrió, a pesar de la ausencia del padre, casi normalmente. Todos se ocuparon de que a los pequeños no les faltara nada y se criaron en un ambiente culto y de libertad.
Años más tarde pusieron el teléfono en Ubrique. La CTNE (telefónica) empezó a instalar centros familiares, atendidos por familias. Juana María se presentó a unos exámenes que hacían los inspectores de Madrid y obtuvo la licencia para una centralita.
Su hija Mª de los Ángeles recuerda, con una memoria envidiable, los cien primeros números de Ubrique.
Nos los ha recitado todos, y hemos retenido, como curiosidad, los siguientes:

1- El Ayuntamiento
2-Familia Coronel
3-La Guardia Civil
16-El Casino
20-Bar Capitol
25 -Café de Rodrigo
27- Familia Izquierdo
38- Familia Cabello


(Si alguien los quiere saber, tenemos el listado completo)

Juana María (que había nacido en 1898) murió el 31 de enero de 1963, acompañada siempre por su familia, sus tías, sus hijos y ya sus nietos.
Los dos hijos de la pareja hicieron sus estudios de magisterio y hoy Rogelio y Juana tendrían doce nietos y muchísimos bisnietos, a los que desde aquí mandamos un gran saludo.

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lunes, 1 de febrero de 2010

Francisca Gutiérrez y Miguel Gallego

Francisca Gutiérrez
Principios de siglo
Fotografía recuperada por Cristóbal Pérez Rubiales


Cada vez son más numerosos los amigos y familiares a los que vamos conociendo gracias a este blog. Hoy hemos tenido la suerte de conocer a los tatarabuelos de nuestro primo Cristóbal Pérez Rubiales: Francisca Gutiérrez y Miguel Gallego.
Francisca y Miguel nacieron en Ubrique en la segunda mitad del siglo XIX, y fueron los fundadores de una gran familia, cuyo descendientes siguen aún hoy día en el pueblo.
Cristóbal nos ha destacado lo bien preparados que están los dos para la "pose", y los increíbles vestidos que luce su tatarabuela y el estupendo peinado de tirabuzones que se hizo para la ocasión.
Suponemos que la fotografía debió de ser hecha para su boda, realizada en un estudio fotográfico de Jerez o Sevilla, porque en la época no había aún "retratista" en Ubrique.


Miguel Gallego
Principios del siglo XX
Fotografía recuperada por Cristóbal Pérez Rubiales
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sábado, 9 de enero de 2010

La "gran familia" se amplía

Isabel Coveñas Orellana
Nuestra tatarabuela



Por Esperanza Cabello
 

Esta mañana hemos tenido una agradable sorpresa para todos los Janeiro y todos los Rubiales de Ubrique.
Hemos descubierto el segundo apellido de nuestra tatarabuela: su nombre completo era Isabel Coveñas Orellana, así que, desde hoy, añadimos a nuestra lista de apellidos familiares el de Orellana (el genuino ubriqueño).
Menos mal que nuestra tía Isabelita Álvarez  tiene una memoria prodigiosa. Ella adoraba a su bisabuela Isabel (por la que tiene el nombre) y recuerda muchas de las historias que la rodean.
Gracia a Isbelita cada vez tenemos más datos de esta antepasada nuestra: fue una de las que firmó el manifiesto contra la ley de los quintos que se envió a las Cortes en 1865 (pinchar aquí) , y, casada con Pedro Rubiales Romero, tuvieron varios hijos y "siete hijas como siete soles", a los que cada vez vamos conociendo mejor:



Natalia Rubiales Coveñas




Isabel Rubiales Coveñas




Consuelo o Francisca Rubiales Coveñas?




Sixto Rubiales Coveñas


Julia Rubiales Coveñas




Julia Rubiales Coveñas y su hija Julia, nuestra abuela





Julia Rubiales Coveñas
Su madre, Isabel Coveñas Orellana



Nos faltan aún muchos datos, pero esperamos conocer pronto a todos los miembros de la familia. No nos habíamos olvidado de sus hijos, José, Emilio y Cristóbal, del que conservamos esta fotografía:

Cristóbal Rubiales Coveñas


Vamos a aprovechar esta entrada para pedir un favor familiar: si alguien sabe quiénes fueron todos los miembros de la familia Rubiales Coveñas, si tienen fotografías, fechas o algunos datos que nos puedan ayudar a determinar quiénes eran, les agradeceríamos que se pusieran en contacto con nosotros a través de este blog o de cualquier otra manera. Muchas gracias.

Quizás poco a poco entre todos podamos ir completando el árbol genealógico ubriqueño. Seguro que estamos todos entrelazados.

Esperanza Cabello Izquierdo, enero 2010



domingo, 15 de noviembre de 2009

Isabel Coveñas (Cobeña): Nuestra Tatarabuela

Isabel Coveñas (o Cobeñas) Orellana. La fotografía familiar
más antigua que conservamos



Hoy, 15 de noviembre, hace setenta y ocho años que nació nuestro padre, Manuel Cabello Janeiro. Una de sus principales preocupaciones era la familia, como buen Rubiales y como buen Janeiro, era muy familiero. También le interesaba la historia, y en particular la Historia de Ubrique. Hemos pensado que recuperar a su bisabuela Isabel Coveñas Orellana, madre de Julia Rubiales Coveñas, madre a su vez de Julia Janeiro Rubiales, su madre, era una bonita manera de recordarlo a él también.


Isabel Coveñas Orellana era nuestra tatarabuela, no tenemos casi ningún dato de ella, aparte de que fue una de las "abuelas coraje" que firmó en 1865 el manifiesto mandado a las Cortes de la Nación para que se suprimiera el "impuesto de sangre" que obligaba al reclutamiento forzoso de uno de cada cinco jóvenes en edad militar: "Los quintos".

Casada con Pedro Rubiales Romero, fueron los fundadores de una familia muy numerosa en Ubrique, que incluye a miles de personas y de la que forman parte todos los Rubiales, los Coveñas, los Janeiro y los Cabello de este pueblo. Parece que tuvieron "siete hijas como siete soles" (en palabras de nuestras tías Julia e Isabel) de las que conocemos a Consuelo, Ángeles, Francisca, Natalia, Isabel y Julia Janeiro Coveñas (nuestra bisabuela) también tuvieron hijos, de los que conocemos a José, a Emilio y a Cristóbal.

También tenemos una fotografía de su hijo Cristóbal Janeiro Coveñas, primer marido de Teresa Janeiro Córdoba (hermana de nuestro bisabuelo), que a su vez fueron los padres de Ana y Pedro Rubiales Janeiro.



Cristóbal Rubiales Coveñas



Isabel Rubiales Coveñas



Julia Rubiales Coveñas
Madre de Julia Janeiro Rubiales


Sixto Rubiales Coveñas y su mujer

Pedro Rubiales Janeiro Fotógrafo



Sebastiana Rubiales


Cristóbal Rubiales García y Juana Maza  
Con su hijo José en Brazos, 1946


Las fotografías de esta entrada fueron recuperadas por Manuel Cabello, a excepción de la de Cristóbal Rubiales, que nos ha sido proporcionada por Cristóbal Pérez Rubiales, su nieto.