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domingo, 2 de octubre de 2022

Un cumpleaños sobresaliente. ¡Enhorabuena, familia!

 

La gran familia Cabello Janeiro en la fiesta de cumpleaños de tita Reme

 


Por Esperanza Cabello


Por fin llegó el momento de poder celebrar el cumpleaños de nuestra queridísima madrina. Nuestra tía Reme cumplió los ochenta hace ya unos meses, pero pandemias y dificultades nos han impedido, hasta el momento, reunirnos todos los miembros de la familia Cabello Janeiro como ya habíamos hecho en 2013, celebrando los ochenta de tito Pepe (en este enlace) o en el 2018 celebrando los ochenta de tita Ana María (en este enlace).

O sea, que celebrar los ochenta en familia con un fiestón magnífico se ha convertido en una bendita tradición a la que no pensamos renunciar de ninguna manera💜

Ya es bastante triste vernos en momentos de duelo, así que siempre estamos deseando que haya motivos felices para reunirnos y la verdad es que los hermanos Cabello Janeiro han sido capaces de construir una familia alucinante, de la que todos nos sentimos tremendamente orgullosos y a la que le quedan muchos años de cariño, amor y cercanía. Todos los que ya no están se sentirían muy, muy felices de vernos de celebración, sobre todo con estas títas tan fantásticas que son para nosotros faro, guía y referente.

Como decíamos, hemos tenido que esperar más de catorce meses para poder reunirnos, así que en esta tarta ha habido que poner ochenta velas más una, y además llenas de bengalas y alegría.

Durante muchos meses nuestros primos Francisco José, Maritina y Antonio han hecho planes para la reunión, pero siempre ha sido imposible continuar. Ahora por fin, con la fecha cerrada y todos de acuerdo, Fran ha conseguido organizar a este montón de Cabellos venidos de toda la geografía nacional y la sorpresa para tita ha sido mayúscula.


 


No sabríamos decir cuántos somos en la familia. Eran seis hermanos y sus parejas (solo quedan tres titas) que tuvieron una crecida descendencia, somos veinticinco primos. Estos primos hemos tenido cuarenta y dos hijos y ya podemos disfrutar de seis nietos. Contando las tres generaciones y nuestras parejas (que aunque no son Cabello nos "soportan" estoicamente) la familia Cabello Janeiro debe de tener unos setenta miembros.

Y haciendo numeritos más del 85% de nosotros hemos podido celebrar este acontecimiento tan increíble.


En secreto nos fuimos reuniendo todos, cada uno ha puesto lo mejor de sí mismo para que todo fuera familiar, divertido y emocionante. El comité de recepción, presidido por nuestra tía Ana María y los más jóvenes de la familia, con pancartas preparadas por Leandro y con una cobertura audiovisual estupenda a cargo de Fran y Luis, se preparó a dar la bienvenida a la homenajeada, con un ¡Cumpleaños feliz! muy musical y  decenas de sonrisas y aplausos.








Pasadas las primeras emociones nos fuimos aposentando unos y otros con una preciosa mezcla de familias, todo en un lugar agradable y organizado con un ambiente cercano y feliz, una celebración sonada.

Con la comida y los brindis pasaron las primeras horas, disfrutando de la compañía y las bromas de los primos, siempre ha habido mucho humor en nuestra familia😂

 

 


Los nietos e hijos de tita se han esmerado para que todo fuera mágico. Carmen además ha estado pendiente de todos los detalles, preparando con emoción cada momento de la jornada.

Una vez terminados los postres llegó el momento de las palabras de tita que, emocionada y contenta, ha tenido palabras de agradecimiento y cariño para todos.

Después llegó el momento de los regalos y las felicitaciones. Primero Noemí y Esperanza leyeron la felicitación que tito Pepe escribiera hace dos años:

 

PARA VUESTRA MADRE DE PARTE DE SU HERMANO. Dificil decirlo mejor ( 30 de Junio 2019)


Hoy es el cumple de mi hermana María Remedios. La más pequeña de la familia Cabello Janeiro. Una alegría, cuando llegó. Y una enorme satisfacción cuando la vemos feliz, rodeada de la corona familiar de sus tres hijos y siete nietos. 

Una vida plena. Con sus gozos y su permanente pena, de haber perdido en el camino a Antonio, su compañero y maestro. Que así es nuestra vida aquí, en la que vamos trenzando alegrías con  tristezas. Cumplir años no significa solamente cumplir, lo que se intenta es haberlo llenado de contenido.

 Los años en sí son puro accidente. Una hoja de almanaque que se arranca o las otoñales que, al  desprenderse llenan de amarillo manto los Callejones. 

Los años (¿cuántos?) de María Remedios están repletos de amor, de cariño, de generosidad sin límite, de piedad profunda, de sencillez ejemplar y de esa alegría -pese a la tristeza- que resplandece en su rostro. No puede disimularlo con los dos graciosos hoyuelos que se le dibujan al sonreír, heredados directamente por mi sobrina Marítima. 

Es hora de recoger lo ya sembrado. Nuestros campos y nuestras vidas amarillean por el tiempo, que es el que nos hace más fácil o más complejo el camino. 

!Felicidades, Remedios! !Y que cumplas muchos más!

 Retomo los versos, en tu cumple, de Sor Cristina de Arteaga, que son un buen reflejo de tu vida. 

"Sin saber quién recoge

 sembrad

serenos, sin prisas

las buenas acciones, palabras, sonrisas

sin saber quién recoge

dejad

que se lleven las siembras las brisas" 

 

Un abrazo.
Tu hermano Pepe 

 

Y a continuación los videos de felicitación de toda la familia llegados de medio mundo y llenos de cariño, de anécdotas, de buenos deseos y de esperanzas, con los ahijados pequeños, los recién nacidos, y también las mayores, que no faltó la felicitación de tita Carmenchu ni de los pequeños Luna y Manuel.  

Y a partir de ahí comenzó la otra fiesta, la de la música, el baile, las fotografías (el punto de fotos estaba entre las dos titas💜) y las charlas entre unos y otros fuera ya de las mesas.


Las titas nos sorprendieron a todos saliendo a la pista de baile con una gracia muy especial, y algunos primos se animaron a cantar con muy buena voluntad y muchas ganas.



 Ha sido una jornada familiar tranquila y agradable, es un lujo pertenecer a esta familia tan plural y respetuosa a la vez, todos apreciando este tesoro que nuestros abuelos y padres han construido y que nos empeñamos en cuidar y mantener.

Merece una mención especial el grupo de los más jóvenes. A lo largo de los años aquellos niños se han convertido en hombres y mujeres agradables, alegres, felices, guapos, educados y sobresalientes. 

¡Qué maravilla de jóvenes! ¡Qué estupenda cuarta generación! ¡Chapeau!

 

Y un último detalle. En 2013 nuestro hermano Manolo proponía jugar al juego de las diferencias. Y en 2018 anotábamos muchas diferencias más. Ahora hemos unido las fotos de la familia Cabello Janeiro con la actual y, aunque hemos cambiado mucho, seguimos siendo una gran familia muy unida.

 


 


Como decía tito...

Ad multos annos!

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miércoles, 16 de marzo de 2022

A mi madre, Julia Cabello Janeiro

 


 

 

                      A mi madre, JULIA CABELLO JANEIRO

 

Por José Manuel Cabezas Cabello

 

Es en esa nostalgia de querer que sea lo que no puede ser, donde nos perdemos y repetimos el error de dejar escapar el presente; el mismo endiablado error que cometimos en aquella, hoy añorada, juventud de la que malgastamos días preciosos anhelando el futuro”. (Victoria Blanco)

 Hoy 16 de marzo de 2022 se cumplen veinte años del fallecimiento  de mi madre. Si viviera, estaría a punto de cumplir 94 años.

Su vida estuvo determinada por los difíciles años de la Guerra Civil y la dura e interminable postguerra con los años “de el hambre”. (En femenino y con hache aspirada)

Su infancia se vio marcada por dos hechos que condicionaron  su vida: el cuidado de su hermano mayor, Paquito, que había nacido con parálisis cerebral y fallecería antes de cumplir los diez años; y la reclusión en la cárcel de Ubrique de su padre, mi abuelo Francisco Cabello Orellana, en los primeros días de la guerra; momento en que ella, recién cumplidos los ocho años, tenía que llevarle  cada día la comida a la prisión.

 


 

No tuvo una vida fácil, a pesar de provenir de una familia relativamente acomodada. Desde muy joven soportó sus problemas crónicos de salud: hipertiroidismo, venas varicosas  y bronquiectasias sin  apenas quejarse y sobrellevando su sufrimiento como había aprendido de su madrina Ana Janeiro Rubiales, quien sufrió una larga, penosa y dolorosa enfermedad.   Estudió en el internado, exclusivamente femenino, de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús,  en Ronda, pero pronto lo tuvo que dejar para asumir responsabilidades por ser la primogénita como la de llevar la contabilidad de la empresa  de marroquinería paterna y posteriormente en Curtidos Julca y demás negocios familiares.

En aquellos difíciles años cuarenta del siglo pasado la estricta moral religiosa impuesta por el Nacional Catolicismo formaba parte del ADN cultural de la época: las mujeres eran obedientes ciudadanas de segunda categoría, no podían usar pantalones, ni vestir de manera que “provocaran las sucias pasiones de la carne”, ni tener cuentas corrientes a su nombre, ni conducir, pocas podían cursar estudios universitarios. Solo servían para criar niños y hacer “felices” a sus maridos.

Cuando conversando con ella la interpelaba con sentido crítico sobre sus arraigadas creencias  tan interiorizadas;  me reconocía  que  aunque yo pudiera estar en lo cierto,  ella tendría que volver  a nacer para aceptar aquello que racionalmente  le exponía.

A pesar de algún que otro castigo, algún doloroso pellizco retorcido en el brazo  y algún golpe con la zapatilla o zapatazo, siempre recordaremos  su desbordante energía, su capacidad resolutoria, su bondad, su buen oído musical y su voz de soprano lírica, sus cartas semanales que me acompañaron en la soledad del colegio interno desde los diez años, su peculiar generosidad  (con donaciones regulares a Cáritas, Domund, San José de la Montaña, Aguiluchos, asilos y orfanatos), su  luz interior y acentuado espíritu religioso, su predisposición a perdonar, su entrega absoluta a la familia y a los más débiles o desfavorecidos, su aire melancólico frente al espíritu alegre, divertido y jocoso de sus hermanas Joaquina, Ana María y Remedios;  y, por último, una comprensión  y compasión incondicional por las debilidades humanas.

Tuvo siete hijos, trece nietos, amadrinó a numerosos niños y niñas,  y cuatro bisnietos a quienes no pudo conocer.

 Mi nombre fue su decisión personal  en homenaje y celebración de sus dos hermanos varones: mis tíos Pepe y Manolo Cabello,  a quienes se sentía muy unida;  hoy tristemente desaparecidos y muy añorados. “Siempre hay un progenitor que nos pesa más que el otro y que nos robustece o nos debilita sobremanera. El futuro nos viene dado tanto por aquellos que creen en nosotros como por los que no creen. Hay quienes nos aman de tal forma que nos lanzan, sin saberlo, hacia la línea infinita de un horizonte movible que avanza cada vez que nos aproximamos a él, infinito y rojo como el corazón...” (VictoriaBlanco)                                                           

 

 


   

Julia Cabello Janeiro 

a principios de los años cincuenta del siglo XX

 

 

José Manuel Cabezas Cabello

 

sábado, 5 de febrero de 2022

La plaza Cabello de Vannes, Bretaña

 


Postal de 1917. Vannes, place Cabello. 

Morbihan, Bretagne, France


Por Esperanza Cabello


Una vez un amigo nos dijo que le encantaba este blog, que podía leer mil cosas diferentes y que así aprendía mucho de la historia de nuestro pueblo; que era la caña, pero... que a veces era demasiado "Cabello", todo eso con un guiño y una sonrisa.

Pues sí, si este blog no es demasiado Cabello ¿qué otro lo podría ser? y claro, eso para nosotros es un orgullo, aunque no por ser demasiado Cabello deja de albergar mil curiosidades.

Hemos podido saber que en una ciudad francesa llamada Vannes hay una plaza y un barrio muy curiosos que se llaman "Cabello", así directamente.

Nos hemos puesto rápidamente a buscar en mapas y páginas de nuestra querida Bretaña y en el Morbihan hay efectivamente una ciudad con un barrio y una plaza y varios comercios llamados "Le Cabello", pero también un valle con ese nombre. El problema con nuestro apellido es que nos lanza siempre a páginas de peluquerías, de clínicas para poner pelo nuevo y de recetas para embellecer el cabello y hemos tenido que hacer una larga búsqueda de selección.


 


 

No obstante hemos conseguido encontrar una fotografía de la plaza actualmente, taambién la hemos localizado en google maps junto con una colección de comentarios de sus comercios.

 

 


Plaza Cabello de Vannes, a la izquierda un bar: "Le Cabello"

Enlace a la página municipal


Puestos a buscar el origen de este nombre tan singular, hemos encontrado un artículo muy interesante en el periódico francés "Le télégramme" (en este enlace) titulado "Plaza Cabello. Espíritu de pueblo", en el que cuentan cómo este barrio, que ha conocido momentos mejores, pues en él se celebraba el mercado desde la Edad Media, está tomando cuerpo como barrio de artesanos, tranquilo y con espíritu de comunidad.

En esta misma página hemos encontrado el origen del nombre de la plaza que da origen al barrio, y nos hemos quedado un poco de piedra: 


 

 

"Pequeña plaza de forma trapezoidal y de origen medieval, la plaza Cabello, llamada en Bretón "Croez-Benal" o Cruz de Genista, conserva su nombre antiguo, Cruz-Cabello, de la cruz plantada en este lugar, recuerdo del paso de los españoles. En ella tenía lugar antiguamente un mercado de cerdos" (Fotografía de los Archivos municipales).

 

 


Vannes. Rincón de la plaza Cabello un día de feria.

Colección H. Laurent, Port Louis


Así que en la Bretaña francesa existen más recuerdos del paso de los españoles por la zona a finales del siglo XVI, además de la llamada "Punta de los Españoles" (en este enlace) en la que construyeron un fortín, ya desaparecido, lo que provocó varios conflictos armados.

A este respecto hemos podido leer varios artículos sobre las Guerras de Religión en Francia, contra los protestantes, y el papel que los españoles jugaron en ellas, uno de estos artículos, en ABC (en este enlace), sobre los 300 que quedaron en la fortaleza bretona del Castillo de León.

En la plaza Cabello hubo una cruz hecha con madera de genista, planta que los franceses llaman "junco español", en recuerdo del paso de estos soldados españoles por la zona en 1595. Lo que no nos queda claro del todo es la relación de la cruz de Genista con la cruz Cabello.

Parece que tampoco los historiadores de la zona tienen una respuesta clara, el caso es que el historiador  de Vanne François Ars cuenta (en este enlace) que su origen sigue siendo un misterio.


 ¡Qué decir de la Plaza Cabello en el barrio de Saint-Patern cuyo nombre sigue siendo un misterio! En la época medieval se alzaba una cruz en el centro, "la cruz Cabello", pero ¿el origen de este nombre es bretón, español, latino?


Por otro lado hemos encontrado otro topónimo similar en una postal antigua de la misma región de Morbihan, en Questembert, "Le vallon de Cabello et Les Ecotais." (El valle Cabello)





También nos resulta muy curioso que en la plaza se celebrara una feria de ganado, concretamente de cerdos. Porque eso nos hace pensar en nuestro "Hoyo de las puercas". 

Cuenta la tradición que ese sobrenombre tan curioso de nuestro pueblo es debido a que en tiempos de miseria y pobreza en las huertas de Los Callejones había muchos corrales en los que solo se criaban cerdas; cuando era necesario se procuraba un cerdo como semental para todas ellas y así se ahorraban los gastos de mantener a más animales. 


Lo mejor de toda la búsqueda de la Place Cabello ha sido una serie de preciosas postales de la primera década del siglo XIX que mostramos a continuación:

 


Place Cabello 1902

Colección David. Cliché Le Merle



Place Cabello 1907




Vannes, viejas casas. Buenos recuerdos, María.




Place Cabello Café du Morbihan



20 de febrero de 1902. La feria en la Plaza Cabello

Photo Cardinal

 

 


La Plaza Cabello en un día de feria. Artaud y Nezais. Nantes

 

 


 

 
Café Menanteau. Menanteau sirve comidas y bebidas
 
 
 
 

Postales del Viejo Vannes de la colección Paul Thomas
 
 
 
 


 
 
 
 
Todas estas imágenes las hemos localizado en un portal de "cartes postales" francés, casi todas están circuladas en la época. Hemos seleccionado esta última, de 1917, en plena Primera Guerra Mundial, porque nos ha impresionado su contenido.  
 

 

 


Vannes, 10 de noviembre de 1917

Querido Hervé,

Aún sin noticias de ti hoy. ¡Es mucho! ¡Con tal de que no estés en Italia!

A pesar de todo espero que mañana domingo tendremos alguna novedad que nos diga que volverás pronto.

Mañana la señora Robert y su hijo deben venir a tomar café con nosotros, quizás él, que está de permiso, nos hablará de tu regimiento.

Mil besos,

Alicia

 

Así que el "Cabello" da para mucho, desde una plaza en una ciudad bretona, hasta las guerras de religión y las ferias de ganado, pasando por el Hoyo de las Puercas y terminando, tristemente, en una postal enviada durante la Primera Guerra Mundial por una desdichada e inquieta Alicia que escribe a su amado Hergé ignorando su suerte.

 

 

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