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lunes, 28 de junio de 2021

Viistar la casa de Manuel de Falla en Granada, un lujo al alcance de todos

 

Fachada de la casa de Manuel de Falla en el carmen de la Antequeruela



Por Esperanza Cabello

 

Exite en Granada un rincón muy poco conocido pero digno del mayor de los elogios y lugar obligatorio de visita cuando se quiere conocer esta impresionante capital andaluza, se trata de un pequeño Carmen (casa con jardín) situado muy cerca de la Alhambra y junto al auditorio Manuel de Falla en el que vivió nuestro músico más internacional junto a su hermana María del Carmen desde 1920 hasta 1939.

 


 

La casa museo Manuel de Falla se mantiene intacta a través de los años, guardando en su interior  las ilusiones y los secretos más íntimos de este gran músico.

 

Hemos tenido la gran suerte de poder hacer una visita guiada, cumpliendo con todos los protocolos de seguridad, de la mano de  Federico, uno de los responsables. Las visitas son de grupos muy reducidos, en este caso solo nosotros, y nuestra impresión no ha podido ser más favorable.


Manuel de Falla había nacido en Cádiz en noviembre de 1876, para nosotros uno de los músicos andaluces de referencia, el favorito de nuestros padres, con los que asistimos, en aquellos festivales de verano de Cádiz, a todas las representaciones posibles. 

De familia con gran tradición musical clásica, su madre era pianista, tuvo además la singularidad de ser cuidado por su niñera "La Morilla" que le cantaba canciones populares andaluzas y canciones de cuna que dejaron gran huella en él.

Era el mayor de cinco hermanos, José María, María del Carmen, y los gemelos Servando y Germán (¡Cómo se ve que eran gaditanos!). José María y Servando murieron en la infacia, esto, unido a que Falla padeció tuberculosis, hizo que el músico estuviera excesivamente preocupado con la higiene y la salud toda su vida, lo que no impedía que fiera fumador empedernido de Ideales.

 




 

Los objetos de higiene y salud juegan un importante papel en la habitación del genial músico.

 

Su infancia en Cádiz estuvo marcada por la música, su madre se ocupó de que tomara clases de piano y solfeo, además de hacer sus estudios brillantemente en el Columela. 

Sabiendo que su vocación era la música, con veinte años comenzó a viajar a Madrid para dedicarse en exclusiva al aprendizaje y a la composición, haciendo que sus trabajos fueran conocidos y gozando de cierta fama. La música era, definitivamente, su vida.

 

 


 

Diez años más tarde decidió trasladarse a Francia, en París entabló contacto con músicos muy relevantes y personas muy influyentes desde el punto de vista cultural, se ganaba la vida dando clases de piano a hijos de familias adineradas y dando conciertos, el piano se convirtió en su tarjeta de presentación más reconocida.

 

 

El piano de Manuel de Falla en su casa granadina


A causa de la Primera Guerra Mundial, Falla decide regresar a Madrid, donde continúa infatigable su trabajo y donde su renombre alcanza límites insospechados, pero en 1919 mueren sus padres, y Manuel se va, con su hermana Maria del Carmen, a Granada, donde deciden aposentarse llevando una vida más bien retirada.


Marcador de punto de cruz de María del Carmen Falla

 (hecho en 1892)


Falla fue muy feliz en Granada, a pesar de las vicisitudes, de sus pequeñas manías y de sus miedos, Granada fue para el músico un refugio imprescindible "mi pequeño París", como él mismo decía.

Y su casa, conocida en esa visita tan bien preparada, con Federico, conocedor de todos los pequeños detalles de la vida de nuestro músico, en ese lugar mimado, conservado y cuidado con celo, que nos habla de otros tiempos, de otras gentes, de otras vidas tan diferentes a las nuestras.

No se trataba de citar a todas las celebridades con quienes Manuel de Falla cmpartió talento, amistad y aficiones, tanto españoles y andaluces como franceses, los nombres de algunos de los grandes músicos, pintores y escritores están  unidos para siempre al nombre de Manuel de Falla, pero nos ha pearecido fantástico pensar que Lorca o Alberti compartieron charlas e inquietudes en esta pequeña casa, que Hermenegildo Lanz o Bacarisas diseñaron los decorados para sus obras quizás después de una charla en su jardín.

 


 

 

Porque el carmen por el que tan gentilmente nos ha guiado Federico tiene un delicioso jardín, pequeñito, que conecta directamente con el auditorio manuel de Falla y desde el que la vista sobre la Vega de Granada debía de ser impresionante en la época.














Íntima, familiar y cercana, la visita de la casa granadina de Manuel de Falla es algo que no podemos dejar de lado en nuestro recorrido.  Habíamos reservado enesta dirección:  casamuseomanueldefalla@granada.org  (También se puede concertar  en el teléfono 649 055 947) y llegamos puntualmente, ya nuestro guía, Federico, estaba allí a primera hora. Es una casa pequeña, en forma de L con dos plantas, entramos por la cocina, que nos recordaba a las de nuestras abuelas. Todo limpio y perfectamente ordenado. Federico nos puso en antecedentes de toda la visita, que además es baratísima. 

De la cocina pasamos al salón, y empezamos a rememorar aquellos tiempos en los que los amigos se reunían alrededor de la mesa camilla, sentados en sillas de enea y con la pared cubierta de esteras de esparto para proteger de la humedad.

En la planta de arriba, los dormitorios de los dos hermanos, nos llamó la atención la cantidad de medicamentos y artículos de higiene en la habitación de Manuel, después supimos que era extremadamente limpio, con rutinas para limpieza de manos, de dientes, para todo el aseo personal, a veces durante horas. 

Es curioso, pero al saber algo más de este genial músico hemos recordado a dos ubriqueños de pro, coetáneos, que compartieron con él muchos detalles de su vida, nos referimos a don Serafín Bohórquez y don Francisco García Parra. Los tres de familias acomodadas, nunca se casaron, vivieron con sus hermanas, con gran cultura, Francisco y Manuel viajeros, Serafín y Manuel extremadamente cuidadosos con las bacterias, los tres infinitamente religiosos... incluso nos atreveríamos a decir que los tres podrían parecerse físicamente.

En la visita, la máquina de escribir (de cuando el teclado aún no estaba organizado como actualmente), el piano, el fonógrafo, el bureau, los muebles populares, los objetos de cerámica popular y la silla de enea de ruedas, por la artrosis, fueron los elementos que más nos llamaron la atención.

Y aquella puertecita debajo de la escalera, donde Manuel de Falla se encerraba a rezar durante los bombardeos en la Guerra Civil, junto al presupuesto para construir un refugio antiaéreo en el carmen (que ascendía a unas tres mil pesetas de entonces), nos hizo saber cuánto sufrió durante la guerra.

Después de la visita a la casa, Federico nos indicó que podíamos visitar en el auditorio una exposición permanente sobre la vida de Falla. Magnífica exposición, de la que salimos con el ánimo sobrecogido al saber de su exilio en Argentina. 

Después de haber sufrido la quema de las iglesias y sobre todo después del fusilamiento de tantos amigos (sobre todo de Federico García Lorca), Manuel y su hermana María del Carmen decidieron exiliarse en Argentina, donde Falla murió en noviembre de 1946 a causa de un infarto.

En esta exposición pudimos leer la dramática carta manuscrita de Hermenegildo Lanz relatando la salida del carmen de la Antequeruela de Manuel de Falla, que se despidió de todos sabiendo, quizás, que nunca volvería.

 


 

Queremos agradecer a Federico el interés por la visita; a quienes nos recomendaron hacerla por habernos abierto una puerta a la cultura y a la emoción y a todos los que hacen posible recordar nuestra historia y a nuestros personajes, por no dejar que caigan en el olvido nunca.


Dedicado a la memoria de los grandes hombres que, al conocerlos, demuestran ser aún más grandes.

domingo, 16 de abril de 2017

Don Serafín Bohórquez Vecina, médico colegiado número 369

 Carnet de colegiado de don Serafín Bohórquez Vecina
Gentileza de Antonio Bohórquez     


Por Esperanza Cabello    


Nuestro amigo Antonio Bohórquez Jiménez no para de asombrarnos, conserva un buen montón de pequeños recuerdos de su familia, pequeños recuerdos que para nosotros y la historia de nuestro pueblo son un verdadero tesoro.
Hace unos meses nos envió la cartera de su tío Serafín Bohórquez Vecina, uno de los personajes ubriqueños de la primera mitad del siglo pasado, cartera que puede verse actualmente en el Museo de la Piel de Ubrique.
Además envía regularmente al grupo de facebook Ubrique en el recuerdo fotografías preciosas de principios de siglo y de pinturas típicas de nuestro pueblo.
Y hoy nos ha enviado el carnet de colegiado de su tío abuelo Serafín Bohórquez expedido el 10 de noviembre de 1934.
Era el colegiado número 369 de la provincia de Cádiz, y, según consta en el documento, don Serafían vivía en aquel momento en la calle Deán García Sarmiento número 10, actual calle del Perdón (en este enlace).
El presidente del Colegio Oficial de Médicos era en 1934 don Amado García Bourlié, tal como se ve en la firma, el Secretario parece ser don Enrique Muñoz Beato (que fuera presidente en 1936).
Hemos leído en este artículo del historiador Antonio Morales que el Gobernador Civil de Cádiz en noviembre de 1934 era Alfredo Piqueras Olivares, aunque no reconocemos este nombre en la firma del documento, seguramente lo firmaría por orden alguna otra persona.




Funda del carnet de colegiado de don Serafín Bohórquez Vecina
Gentileza de Antonio Bohórquez Jiménez


Se trata, pues, de un documento muy interesante para la pequeña historia de nuestro pueblo, y agradecemos a nuestro amigo Antonio que haya tenido la amabilidad de enviárnoslo para su publicación.


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miércoles, 14 de septiembre de 2016

El médico don Serafín Bohórquez: sus recetas

Receta prescrita por don Serafín Bohórquez Vecina
Mayo de 1932


Por Esperanza Cabello

Hace unos meses estuvimos trabajando con nuestros alumnos, y gracias a la colaboración de nuestro amigo Antonio Bohórquez sobre la figura del médico ubriqueño don Serafín Bohórquez Vecina.
Hoy, nuestro buen amigo Juan nos ha enviado un regalo que es, a su vez, un documento casi histórico.
Se trata de la prescripción de don Serafín Bohórquez de varios productos farmaceuticos, dispensados por la antigua farmacia Bonald de Jerez, hoy desaparecida.
Son Serafín prescribe a su enfermo o enferma (ignoramos a quién estaba dirigida) veinte gramos de salicilato sódico, ciento cincuenta gramos de agua destilada y ciento cuncuenta gramos de jarabe de corteza de naranjas amargas.
¿Qué medicamento sería?
A nosotros nos suena a analgésico, el jarabe de corteza de naranjas amaras se sigue utilizando para calmar el dolor, y el salicilato es muy cercano a la aspirina.
Nos complace enormemente poder añadir este documento a la información de la que disponemos sobre esta eminencia ubriqueña.
Muchísimas gracias, Juan :)

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jueves, 14 de abril de 2016

Biografía de don Serafín Bohórquez Vecina, trabajo de investigación de los alumnos de Las Cumbres


Familia Bohórquez Jiménez, alumnado y profesoras de Las Cumbres
 y la alcaldesa de Ubrique, Isabel Gómez

Este es el resultado del trabajo de investigación que han realizado los alumnos y alumnas de latín de 4º ESO sobre el médico ubriqueño don Serafín Bohórquez Vecina:




BIOGRAFÍA DEL UBRIQUEÑO DON SERAFÍN BOHÓRQUEZ VECINA
Trabajo de investigación realizado por los alumnos y alumnas de 4º de ESO del IES Las Cumbres de Ubrique en abril de 2016.



Serafín Bohórquez Vecina nació en Ubrique el veintinueve de abril de 1887. Su padre fue Francisco Bohórquez Clavijo, médico y su madre Elisa Vecina Rodríguez.

Los padres de Francisco Bohórquez fueron Pedro José Evaristo Bohórquez Piñero-Romero, que fuera alcalde de Ubrique, precisamente el alcalde que hizo construir el puente de Barrida (el de la Vega), y era primo de Pedro Bohórquez “El Chico” y de Jerónima Clavijo Carrasco.

Elisa, por su parte, era hija de Serafín Vecina Poley, uno de botineros de Ubrique, y de Beatriz Rodríguez Barea, hija de Buenaventura Rodríguez, que regentaba una tienda en la Plaza.

Francisco y Elisa tuvieron cinco hijos: Beatriz, Serafín, Pedro, Miguel y Francisco.

Serafín Bohórquez hizo estudios de medicina como su padre. Comenzó sus estudios en Cádiz y después continuó en Madrid junto a muchos de los doctres más renombrados de su tiempo, fue alumno de Santiago Ramón y Cajal y compañero de Gregorio Marañón.

Una vez doctorado se retiró a Ubrique, su naturaleza modesta y su amor a su madre y a su familia le impidieron establecerse en Madrid, donde hubiera llegado a ser una de las eminencias médicas de España.

En Ubrique montó un laboratorio modelo de los de su género, con microscopio, gran modelo Zeis, espectroscopio, aparato de cortes, estufas, valioso botiquín y valiosa y selecta biblioteca. Realizó investigaciones de todo tipo, distinguiéndose como bacteriólogo notable y entendido, ayudando incluso a sus colegas médicos en sus diagnósticos.

Las personas que recuerdan a Serafín dicen que su laboratorio parecía muy misterioso, los niños de la familia del médico describen el laboratorio de su tío Serafín como estancias penumbrosas llenas de misterio en las que el pasado parecía haberse estancado, los niños lo recuerdan… la luz de patio interior, con su pozo y su palmera y hasta con un gimnasio de la época.

Estuvo muchos años dedicado a sus estudios, hasta que, movido por los ruegos de todos, abrió su consulta, distinguiéndose por su caridad con los pobres.

Tras su muerte, aquel fantástico laboratorio fue adquirido por el farmaceutido Fermín Fatou Bohórquez, que lo instaló en la calle Real.

Serafin era persona de centrados sentimientos religiosos, pero por encima de todo era filántropo, y atendía a quien lo necesitara sin mirar su condición social y en casi todos los casos sin cobrar por su trabajo.

Algunos recuerdan cómo fue capaz de curar a una niña de unas fiebres mortales, o a un seminarista del convento que estuvo a punto de perder la vida.

Era una persona muy educada, modestísimo y un gran humanista que conjugaba esa condición con la de científico pulcro y riguroso. Su mayor afición era montar a su bellísimo caballo blanco, de pura raza española, y cabalgar de la calle Nueva hacia Las Cumbres, junt con dos perros pastores y, a veces, acompañado de su mozo Miguel Montero a lomos de una yegua árabe.

Como buen científico, era un hombre curioso al que le gustaba investigar e innovar. También era realmente un precursor. Quiso comprobar si la pluviosidad en la zona era tan abundante como se pensaba. En su propia huerta tenía un pluviómetro, y enviaba a Cádiz los datos de la pluviosidad cotidianamente, pero además compró un gran pluviómetro, que instaló junto a la carretera  entre Ubrique y Benaocaz en la década de los cuarenta, así podía también acceder a los datos de pluviosidad a una cota más elevada.

Dicho pluviómetro todavía se conserva en el mismo sitio, conocido como “la curva del pluviómetro”, y es el lugar en el que muchos jóvenes se reúnen durante la Subida Ubrique-Benaocaz, que este año se celebrará este fin de semana.

El papel de Serafín Bohórquez en la gestación de la “Historia de la Villa de Ubrique” de Fray Sebastián fue, al igual que el de Francisco García Parra, fundamental. Los tres ubriqueños hicieron un gran trabajo de campo para la redacción de esta obra.

Pasó el resto de su vida viviendo en la casa paterna, en el número 20 de la calle del Perdón, junto a su madre y su hermana Beatriz, vivían en un inmueble unido a otros dos con entrada por dicha calle del Perdón y salida por la cuadra a la calle Nueva. Hoy, tanto la casa como la huerta se han convertido en pisos, y solo se conserva la fachada de edificio donde tuvo su domicilio Francisco Bohórquez Clavijo.

La calle trasera, llamada calle Nueva, lleva el nombre de Serafín Bohórquez Vecina, y aque se cambió su nombre original en la década de los cuarenta, en atención a su labor humanitaria y desinteresada al pueblo de Ubrique.

El 25 de enero de 1969 Serafín Bohórquez Vecina fallecía en Ubrique, en su casa natal, a la edad de 81 años, y fue enterrado en el cementerio de San Bartolomé.





BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DE INFORMACIÓN

                -Historia de la Villa de Ubrique, por Fray Sebastián.

                -ABC de Sevilla
                 -Registro de Ubrique

                -Blog “Historias del Mediodía”

                -Blog “Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo”

                -Wiki “Calles de Ubrique”

                -Comentarios de Pedro Bohórquez

                -Comentarios de Miguel Coronel
                -Comentarios de Antonio Bohórquez

                -Datos biográficos proporcionados por Antonio Gutiérrez

                -Datos del censo proporcionados por Manuel Zaldívar

                -Datos de la Universidad proporcionados por Serafín Ruiz



Nuestro agradecimiento a todos.


Ubrique, 14 de abril de 2016


Alumnos y alumnas de latín de 4º de ESO. IES Las Cumbres de  Ubrique.

Ainhoa María Moreno, Diego Alberto Carrasco, David Sánchez, Victoria Gómez, Victoria Sañudo, Arturo  Arenas, Alessandro Velázquez, Youssef Rakdani, Andrea Gómez, David Ramírez, María Prieto. Con Esperanza Cabello y Pilar Romero.


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