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jueves, 23 de abril de 2026

Javier Janeiro Pérez. In memoriam

 

Javier Janeiro Pérez

Un Janeiro muy familiar

 

Por Esperanza Cabello

Ayer supimos la triste noticia del fallecimiento de nuestro primo Javier, Javier Janeiro Pérez, "el de Madrid", que era más ubriqueño que nadie a pesar de llevar viviendo en la capital de reino muchos años.

No es muy común que una persona sea tan querida en su pueblo, con tantos amigos, con tantos familiares y tanta gente que, a pesar del tiempo transcurrido, siga tan cerca en nuestro recuerdo.

Y es que Javier, familiero como todos los Janeiro, ha sabido conservar el contacto. Nosotros teníamos más relación desde la infancia con su hermana Julia, nuestra tía, la madre de Mari Loli y Ángel Mejías, pero, cuando empezaron los tiempos del blog familiar y de Ubrique en el recuerdo, Javier se convirtió en un colaborador insustituible.   Compartía unas fotografías preciosas de su familia, de nuestro pueblo, de los momentos más importantes de nuestra historia pasada, y así comenzó de nuevo el contacto con nuestro primo.

Lo llamábamos primo, porque el rengo de edad era muy parecido, Javier fue el más pequeño de todos los hijos de nuestros tíos Ángel y Lola, se llevaba diecinueve años con su hermana Julia.

Gracias a Javier conocimos los entresijos de las últimas tenerías de Ubrique (en este enlace) , o ver las imágenes del día en que se proclamó la República en Ubrique (en este enlace),  o cuál fue el número del Gordo de la lotería que le tocó al bisabuelo Manuel (en este enlace) o cómo se curtían las pieles saladas en verde (en este enlace).

Son tantas las curiosidades que compartió con nosotros que se haría interminable  esta lista. Pero no era eso lo más importante en nuestro primo. Era su cercanía, su humor... En su página de facebook veíamos a diario, incluso durante su enfermedad, destellos de un humor fino y sentido, como el de nuestro hermano Manolo.

Y, sobre todo, lo más importante era su amor por la familia, por los amigos, por los suyos, y por su pueblo. La familia Janeiro está hoy de luto. Todo nuestro cariño para nuestros primos y nuestros tíos, ayer tío Ángel nos decía que era el último Janeiro Pérez que quedaba, y nuestra prima Mari Loli que era más un hermano que un tío, y todos los que nos hablaron, Antonio, Pepe, Luis, Mari Carmen (gracias por avisar), todos demostraban un cariño sincero hacia este Janeiro tan singular. 

Nuestras tías Ana María y María Remedios, al igual que nuestros hermanos y primos, se unen a este gran abrazo que les enviamos desde Ubrique.

Descansa en paz, Javier, siempre serás un gran ubriqueño y estarás en nuestro recuerdo.

 


 Las tres generaciones juntas, un precioso recuerdo para el alma💜💜💜

 

viernes, 1 de agosto de 2025

Mi primo Manolito, por José Manuel Cabezas Cabello

 

José Manuel y Manolo, noviembre de 1961

 

MI PRIMO MANOLITO

Nacimos el mismo mes y el mismo año (1958); el año de Michael Jackson, Madonna, Prince o Enya. Con solo nueve días de diferencia bromeábamos, sin aclararnos bien sobre quién era el mayor, ¡porque trece era superior a cuatro!

Ser niño y crecer en los primeros años sesenta del siglo XX era todo un privilegio pues siempre estábamos rodeados de primos, nuestra mayor riqueza: teníamos todo el tiempo del mundo y a los primos en la Cerca de nuestros abuelos, en el Salto de la Mora o en el Cerro de la Llave, que está muy próximo a la Cueva del Arenal donde mi tío Manolo continuaba sus exploraciones iniciadas en Ocurris.

 

La Cerca, el campo de los abuelos

 

Muchas veces jugábamos en los inmensos pasillos de la casa palaciega de su abuela Natalia, situada frente a la casa de mis abuelos paternos. Lo recuerdo alguna vez enfermo, en la habitación que se hallaba entrando a mano derecha que daba a la calle del Perdón.

Tan sincronizados estábamos que sufrimos una leve tartamudez que se acentuaba según el estado emocional y que fue casi desapareciendo con el paso de los años, quedando en algo anecdótico y residual.

Siempre quedé maravillado por sus dotes musicales. Venía a mi casa, cogía el piano pequeño de mi hermana María José y mientras yo punteaba torpemente con el dedo índice una simple melodía, él usaba todos los dedos para tocar cualquier canción. Incluso alguna vez llegamos a cantar a dúo, una versión ubriqueña de Simon & Garfunkel, en la parte trasera de la iglesia parroquial que tiene entrada por la calle Real.

Un día me dijo que le había puesto José Manuel a su segundo hijo por mí y me confesó algo que no entendí bien y que ahora comprendo: “Primo, tú nunca te fuiste de Ubrique totalmente.”

Cuando me visitasteis hace unos pocos veranos, acompañado por Reme, ya la enfermedad empezaba a mostrar su terrible faz y el color azul intenso de sus ojos iba desvaneciéndose.

Yo lo visitaba sin protocolo, ni aviso previo pues, como él me decía: “A mi primo hermano-hermano no hace falta avisarlo para venir a visitarlo”.

Desde pequeño hasta la edad madura hemos compartido numerosos “secretos”, nuestro código propio que la modestia y el pudor me impiden reflejar por escrito, pero que constituyen una fuente inagotable de sanos recuerdos.

Pasará mucho tiempo antes de que vuelva a aparecer una persona tan sincera, coherente, luchadora, versátil, tenaz, transparente, divertida y tan GENIAL como mi primo Manolito.

 

 

José Manuel Cabezas Cabello

 

 


José Manuel y Manolo, octubre 1966

 

martes, 15 de julio de 2025

Un océano de flores para Manolo


 

Por Esperanza Cabello

 

Ya hace cinco días que murió mi hermano Manolo (parece mentira que yo escriba esto), cinco días en los que no hemos parado, todos los de la familia, de recibir mensajes de condolencia. Mensajes cariñosos, de agradecimiento, de amistad, de amor, de reconocimiento. Y hoy quiero hacer un alto en este tiempo de tinieblas para agradecer, de corazón, todos los gestos de cariño que siguen llegando a nuestros teléfonos, a nuestras casas, a nuestras redes.

En primer lugar, mostrar la gratitud de nuestra familia  a los centenares de amigos que nos han acompañado durante el funeral, en el cementerio. Fueron dos días muy intensos en los que todos estábamos conmocionados, y poco a poco fueron apareciendo, como un bálsamo, primas, amigas, tías, sobrinas, amigos, hermanos, hermanos del alma, hermanos del corazón, hermanos de ideas, amigos, vecinos, familiares...

Había amigos de Manolo de toda la vida, de la escuela, de las correrías de pequeños, de las orquestas, del instituto, de la universidad, de los coros, del cine, de la música, del agua. Amigos recientes, como los repartidores de paquetes, a los que también se había ganado con el corazón; amigos antiguos, como Paco, o Pepe, o Alonso, o Juan.

Amigos importantes, muy importantes, sus nuevos hermanos, que lo han acompañado todos estos años, Cayetano, David, Juan, Juan Manuel, Miguel, Manuel, Antonio.

Personas cuyo respeto se había ganado a pulso. 

 

Si Manolo estuviera escribiendo esta entrada, echaría un poco de humor a la historia, y diría, a modo de chiste, que allí estaban el alcalde, la alcaldesa, el hijo adoptivo de Ubrique, los concejales, el médico, las enfermeras, las farmacéuticas, los abogados, los maestros, los grandes deportistas, los naturalistas, los políticos, los escritores, los zapateros, los tenderos, los petaqueros, los periodistas, los libreros, los senderistas, los espeleólogos, los repartidores, los animalistas, los mecánicos... hasta un cura. Y todavía es posible que me olvide de alguien.

 



Esto dice mucho de Manolo, que en pleno mes de julio y sin aviso previo, tantos centenares de personas se acercaran a despedirlo y a cubrirlo de flores y de regalos de despedida: una pequeña pajarita, una partitura, un ramito de hierbabuena, más flores...

Por eso, desde la familia no nos cansaremos de reconocer a todos y todas las que quisieron despedirlo y acompañarnos, agradecer esos abrazos, ese cariño tan grande, esas lágrimas de tristeza y también de gratitud. No pudimos atender a todos como nos hubiera gustado, no pudimos, en aquellos momentos, hablar tranquilamente con todas y cada una de esas personas. Gracias, mil gracias a todos.

 


 Cada uno tenía una anécdota, una historia, una fotografía, un pensamiento y un recuerdo para él, desde los selfis con los ojos muy cerrados hasta los carteles de alguna orquesta, pasando por letras de carnaval, el libreto de una ópera o algún que otro corazón verde de cartulina, recuerdos de muchas vidas.

 


 

 Además, las llamadas de teléfono. Todos nuestros teléfonos no paraban (ni han parado) de sonar en estos días. Familiares en el extranjero, amigos en Pamplona o en las islas, algunos que se enteraban demasiado tarde para poder coger el tren o el avión. Estamos intentando devolver todas las llamadas. Gracias.

Y los correos, en estos tiempos en los que todo va más rápido  aún algunos seguimos utilizando el correo, aunque sea electrónico.

Y los mensajes, los hemos contado por decenas, en todos ellos había lindas palabras, gratitud, una honda tristeza y mucho cariño.

Pero es que, además de las publicaciones en Ubrique en verde (ya hay más de ocho centenares de comentarios) o de este blog, familiares y amigos han sacado lo mejor de ellos  mismos y ha habido un aluvión de publicaciones singulares. ¡Y eso que solo usamos facebook!

A todos ellos, de nuevo, gracias. Y además, disculpad si alguna publicación particular o grupal falta en el listado siguiente. Sé que sus compañeros de Las Delicias le han dedicado unas palabras, incluso Paco, el de Arriate, llamó por teléfono (cincuenta años después de habernos visto), pero no encontramos el enlace. Poco a poco iremos completando, entre todos, este gran canto a la vida excepcional de una persona buena. 

 


 

Ubrique en verde (en este enlace). Con más de ochocientos mensajes de condolencia. 

Radio Ubrique (en este enlace). Con más de cuatrocientos mensajes de condolencia. 

Todoves (en este enlace)

La ciudad romana de Ocurris (en este enlace). 

La voz del sur (en este enlace). 

PACMA (en este enlace). 

PACMA Cádiz (en este enlace). Con más de cuatrocientos mensajes de condolencia. 

Leandro Cabello (en este enlace) Con más de un centenar de mensajes de cariño. 

Sierra de Ubrique (en este enlace). Con una de sus letras de carnaval 

Juan Francisco Barea (en este enlace). Con "El guerrero Manuel". 

Juan Francisco Barea (en este enlace). Un hermano de corazón. 

David Bulpe Solano (en este enlace). Su hermano del alma. 

José Luis Chacón (en este enlace). 

Javi Luna (en este enlace). 

Edward Aranyo Hidalgo (en este enlace)

Manolo Canto (en este enlace).Todo lleno de corazones verdes💚

Daniel Borrego Marente (en este enlace). 

Manuel Pérez Trastoy (en este enlace). 

Modesto Barragán (en este enlace).  

Antonio Acosta (en este enlace). 

Miguel Ángel Flores (en este enlace). 

Silvia Gago (en este enlace)

Eme Demont (en este enlace). 

En Canticorum (en este enlace) la última publicación es de hace justamente dos años. Su grupo, su gente, su pasión.  



 

En su sesenta cumpleaños, todo rodeado de verde, como a él le gustaba

 

Pero, por si todo esto fuera poco, hemos ido muy despacito leyendo y agradeciendo los comentarios de amigos y seguidores en sus páginas y en las publicaciones de amigos y familiares,  ya hemos sobrepasado con creces los mil comentarios y aún nos queda tarea para rato. Por eso, en la siguiente entrada vamos a recopilar, como muestra, un centenar de mensajes de un centenar de personas, algunos muy cercanos, otros muy lejanos, pero todos amigos.



 Gracias, Juan, por esta foto💚 tan vuestra.

 

Mensajes para Manolo


 Manolo y Cayetano, una amistad que traspasa fronteras

 

Por Esperanza Cabello

 

En la entrada anterior (en este enlace), intentábamos dar las gracias a todas las personas que, en estos días, nos han regalado cientos de momentos de consuelo, de apoyo, de amistad, de cariño.

Y además, que entre los miles de comentarios que tanto seguidores de su página Ubrique en verde (en este enlace) como entre las publicaciones de la familia han dejado en Facebook, hemos seleccionado algunos intentando captar la tremenda diversificación de sus amistades, y la huella tan profunda que Manolo ha dejado en todos nosotros. 

Desde todos los puntos de la geografía mundial, con todos los matices del agradecimiento, la admiración y la pena. Aquí están estos comentarios. 

 


 

Mil gracias a todos y a todas, no están todos los que son, pero sí son todos los que están💚💚💚💚💚💚💚💚.