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jueves, 16 de abril de 2026

Historias, leyendas, curiosidades y gentes de Ubrique

 

Cartel de la presentación del libro de Ramón Trujillo

Realizado por Camila Junqueira de Lima

 

Por Esperanza Cabello

 

Mañana viernes, 17 de abril, a partir de las ocho y media de la tarde tendrá lugar, en el salón del IES Francisco Fatou, la presentación del libro de Ramón Trujillo Zurita "Historias, leyendas, curiosidades y gentes de Ubrique". 

Se trata de una obra recopilatoria de muchos años reuniendo datos sobre nuestro pueblo; noticias de prensa,  publicaciones en medios locales, historias contadas en distintos medios virtuales, fotografías antiguas y modernas de Ubrique, fundamentalmente del fondo de Ubrique en el Recuerdo o del archivo de la familia Cabello, pero también fotografías un poco más modernas y actuales, tomadas por el propio autor con protagonistas de los últimos años.

También podremos estar al tanto de las apariciones de Ubrique en el cine, tantos en películas como en videos y cortometrajes, o de las historias de carnaval al que tan aficionado es Ramón.

Con un magnífico prólogo de nuestro querido Hijo Predilecto, don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina, una cuidada maquetación y diseño de Camila Junqueira de Lima y una esmerada publicación de la editorial Proyecto 5, dirigida por Remedios Rubiales, el libro ha sido revisado y  contrastado por Esperanza Cabello Izquierdo.

Nos ha hecho especial ilusión leer, en la presentación, el agradecimiento a grandes ubriqueños que ya no están con nosotros y que han sido pilares fundamentales en el seguimiento de la historia reciente de nuestro pueblo: Robustiano del Canto, José Núñez Fernández, por sus fotografías que eran crónicas de lo que sucedía en el pueblo y, fundamentales para nosotros, el agradecimiento y el cariño a Manuel Cabello y a Esperanza Izquierdo.

La presentación correrá a cargo del ubriqueño Modesto Barragán, y contará además con la actuación de la chirigota de La Plaza De la Verdura, estamos seguros de que el espectáculo hará las delicias de todos los asistentes.

La entrada será libre hasta completar el aforo del centro, y estamos seguros de que este libro no dejará indiferente a ningún ubriqueño. 

Están todos invitados. 

¡Enhorabuena, Ramón! 

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Los vándalos del Sena asolan Ubrique. Relato de fray Ambrosio de Valencina

 


Fray Ambrosio de Valencina: “Los capuchinos de Andalucía en la Guerra de Independencia”. Capítulo XIV. La invasión en Ubrique.

 

 

CAPÍTULO XIV

Entran los franceses en Ubrique: estragos que hicieron: levantamiento en la Serranía: saqueos, destrozos e incendios de los enemigos: queman tres veces el convento: magnanimidad de los Capuchinos: religiosidad del pueblo: generosidad del municipio: restauración del convento: acción de gracias.

Arrojados los franceses de las Andalucías nuestro M. R. P. Serafín de Ardales, que era ministro Provincial, ordenó a los religiosos que empezaban a reunirse en los conventos escribir una relación detallada de los estragos hechos por las tropas napoleónicas en cada uno de ellos. Dichas relaciones estuvieron algunos años enriqueciendo la parte histórica de nuestro archivo provincial, hasta que los vándalos de 1835, peores que los franceses, saquearon archivos e Iglesia, destruyendo a mansalva obras de arte y de ciencia, que derramaron por baratillos y tiendas.

Una cuarta parte de aquellas relaciones han llegado providencialmente a nuestro poder y vamos a extractarlas, para dar conocimiento de ellas a nuestros lectores, empezando por la del convento de Ubrique.

 

Viendo los PP. de esta Comunidad que era inevitable la entrada de los franceses en esta villa, y sabiendo los estragos y ruinas que causaban en todas partes esos enemigos de Dios y de la religión, determinaron, con su Guardián al frente, que el Archivo y papeles de la Comunidad, las alhajas y vasos sagrados, como cálices, custodias y demás, se repartiesen entre los religiosos, para que cada uno de su parte lo guardase: y esta fue la causa de que se salvara la crónica de aquel convento, de la cual tomamos esta relación.

Entraron efectivamente los franceses y dieron orden de que se dispersara la Comunidad y no permaneciera ningún religioso en el convento, poniendo el término perentorio de veinte y cuatro días para que se quitasen los hábitos y vistiesen traje seglar; y de no hacerlo, pasado este término, serían castigados como desobedientes. Los religiosos, pocos o ninguno nos quitamos el santo hábito, (habla el autor de la crónica) esperando que Dios nos remediaría, como en efecto nos remedió, porque antes de cumplirse el plazo, el día penúltimo o antepenúltimo, acaeció el levantamiento de la Sierra, salieron fugitivos los franceses que estaban aquí de guarnición, y quedó libre de su dominio el pueblo.

 

Este no volvió jamás a ser subyugado ni prestó obediencia a la tiranía francesa: ni las amenazas y promesas que le hacían los jefes extranjeros pudieron rendirlo ni intimidarlo: y así permaneció siempre firme y constante en la obediencia y fidelidad al católico rey de España, por cuya causa ha sufrido los mayores estragos, ruinas e incendios, que casi pueblo alguno, siendo quince veces las que han entrado, destrozando, saqueando é incendiando al pueblo.

 

El 16 de mayo de 1810 entraron de ambas armas 400. En junio, de ambas armas, 600. En 13 del mismo, 300 de ambas armas. En 6 de Julio, más de mil de infantería. En 7 de ídem, un escuadrón que era de caballería y seguía a la Infantería del día anterior. En 30 de septiembre de ídem, 200 de ambas armas. En 25 de marzo de 1811, como 100 de ambas armas. En 18 de septiembre de ídem, 300 de ambas armas. En 23 de ídem, 300 de ambas armas. En 27 de ídem otra división, cuyo número se ignora. En 28 de ídem, otra fuerte división de ambas armas. En octubre (se ignora el día) la mayor que ha pasado de ambas armas. A los ocho días después volvió la misma. En 28 de febrero de 1812, una pequeña de 600 hombres entró al amanecer. El Viernes Santo entró la mayor de todas las que van dichas. Todas las referidas veces entraron a sangre y fuego, y de un modo especial se cebaban en este convento, que fue tres veces incendiado y quemado.

 

La primera, que fue la de menos consideración, por haberlo apagado pronto los paisanos, dieron fuego al convento por la parte de la cocina y enfermería. La segunda vez prendieron fuego a la Iglesia por el altar mayor, con el depravado fin de quemar las pinturas del retablo, que eran muchas y de gran mérito, y de ellas no quedó ni vestigio: el altar mayor se vino a tierra, quedó hecho cenizas el camarín y retablo de la Virgen de los Remedios, e igualmente el de la Virgen de los Dolores, siendo tanto el fuego, que se descubrían las piedras secas de las paredes, de modo que las gentes lloraban al ver el templo de la Virgen, que es su Patrona y su Madre, casi irreparable, tanto por sus muchas ruinas como por la escasez y miseria en que quedaba el pueblo.

 La tercera vez incendiaron la sacristía con la cajonería y las demás cosas que se contenían en ella, echando sobre el fuego puertas, ventanas y cuanto habían a manos, dejando el convento en tal estado, que parecía imposible su reparación. En medio de tan horrenda persecución los religiosos de este asolado convento han perseverado congregados en Comunidad, alabando, bendiciendo y glorificando a Dios Nuestro Señor, cumpliendo sin desmayar ni desfallecer sus religiosos deberes de culto divino, predicación y confesonario con tanta exactitud y observancia en toda su disciplina, como si hubiéramos estado en tiempo de la mayor tranquilidad, pudiendo decirse con toda verdad que solo se ha faltado a los actos de comunidad el tiempo que los franceses ocupaban el pueblo, que entonces era forzoso dispersarnos y escondernos para librarnos de la furia de aquellos nerones.

 

Los ejemplos de fortaleza, patriotismo y religiosidad que daban nuestros religiosos, tenían al pueblo tan edificado, que el Ayuntamiento, motu proprio, ordenó que se diera por su cuenta a cada uno ración diaria de comida, beneficio que duró lo(que la estancia de los franceses, que fue el tiempo de dos años, y lo consignamos aquí para mostrar la gratitud y reconocimiento de esta Comunidad a un acto de tanta devoción y caridad por parte de la villa o individuos que la constituían; pues con tanta generosidad, y sin haberlo pedido por nuestra parte, nos han socorrido en un tiempo de tanta escasez y miseria.

 

 ¿Y acaso se ha limitado la generosidad y devoción de este pueblo a nuestra sola manutención? ¡No por cierto!, sino que, como verdaderos católicos romanos, en quienes la fe no ha padecido ningún eclipse, su esperanza se halla animada, su caridad no se ha resfriado, ni han admitido los falsos sistemas y perversas doctrinas que los franceses, afrancesados, libertinos o incrédulos de los nuestros con tanto ahínco han sembrado en los corazones de los incautos españoles, con sus corrompidas costumbres y depravada conducta. 

 

Nada de esto ha echado raíces en este pueblo piadoso, por la gracia de Dios, sino que, animados sus hijos de celo santo por la gloria divina, lo primero que han pensado ha sido en el reparo, aseo, decencia y adorno de la casa de Dios, concurriendo cada pobre con sus limosnas, las que liberal y generosamente han franqueado sin pedírselas, hallándose a los pocos meses de haberse ido los franceses reparado el convento, aseada la Iglesia y sacristía con admiración de los de dentro y fuera que no saben de dónde y cómo se ha hecho tanto; pues se halla todo en mejor estado del que tenía antes de los franceses.

En la sacristía se han renovado los vasos sagrados, habiéndose hecho la custodia nueva, un cáliz clásico, copón y tacita de consagrar, porque todo lo que había lo destrozaron o se lo llevaron los franceses. Se ha concluido el tabernáculo y retablo decentísimo y hermoso del altar mayor, todo hecho con el mérito de la santa obediencia, para cuyo fin pedí, como presidente de este Convento, la correspondiente licencia a N.M.R. Padre Provincial Fray Serafín de Ardales, quien me la dio gustoso para cuanto me pareciera conveniente, según nuestro pobre estado. La mano de la Providencia divina se ha visto patente en este convento y en todo el pueblo de Ubrique durante la invasión francesa, porque en medio de tanta inquietud, turbaciones, trastornos y pérdidas, casi incalculables de esta pobre villa, por los robos, saqueos, incendios y destrozo universal causado por los enemigos, y a veces por los nuestros, sin poderlo remediar; por las consecuencias fatales que trae consigo la guerra, y guerra tan cruel, injusta, tirana y opresora como ésta, que casi no tiene semejante en la historia; en medio, digo, de tanto laberinto, nada, nada le ha faltado al pueblo ni a esta comunidad para su honesta manutención; antes bien, parece que más se aumentaba el empeño de estos pobres vecinos en favorecernos con su pobreza, cosa que precisamente Dios se la ha de premiar, como se lo pedimos al Señor. Beneficios son estos tan patentes de la Divina Providencia, que al mismo tiempo que nos obligan a levantar las manos al cielo para alabarla y bendecirla, nos hacen exclamar: No a nosotros, sino a Dios y a su santo y adorable Nombre demos la gloria y cantemos para siempre sus grandes misericordias, porque tan bueno, tan liberal y generoso nos ha visitado con la piedad y devoción de estos fieles. Es verdad que nos ha probado sobremanera en las aflicciones, angustias y extremados conflictos, que hemos experimentado en la persecución de los enemigos, con la profanación del templo santo y la desolación del pueblo; pero no nos ha entregado a la muerte.

 

El autor de esta relación, que lo fue el P. Diego Francisco de Ubrique, Superior de la Comunidad, termina así su edificante relato: Reconozco y confieso, ¡oh Dios mío!, que la causa única de tantos beneficios ha sido ante todo y sobre todo vuestra amable bondad é infinita misericordia: por ella os daremos continua é incesante acción de gracias, y por ella bendeciremos en todo tiempo a vuestro santo y adorable Nombre, sin que jamás falte de mi boca vuestra alabanza: pues no hallo causa alguna para haber merecido favores tan singulares, sino el deseo de serviros y alabaros y glorificaros, para cuyo fin convidaba a ésta mi venerable y religiosa Comunidad a cantar vuestras alabanza cuando más grande era la persecución de nuestros enemigos.

 

La misma o peor suerte que el convento de Ubrique tuvieron otros varios de la Provincia, quemados por los vándalos del Sena.


Este texto fue escrito por Fray Ambrosio de Valencina en  “Los capuchinos de Andalucía en la Guerra de Independencia” en 1910.

martes, 16 de septiembre de 2025

Presentación del libro "Don Francisco García Parra y los artículos de piel de Ubrique"


 

 Por Esperanza Cabello

 

A principios de este mes presentábamos, en la ermita de San Pedro de Ubrique, el libro "Don Francisco García Parra y la historia de los artículos de piel de Ubrique", una publicación de la editorial Proyecto 5 financiada por el ayuntamiento de Ubrique y que está destinada a cubrir ciertas lagunas que aún existen en la historia de la marroquinería ubriqueña.

Además, este libro nace con un gran corazón solidario. El total de la recaudación servirá para comprar una silla de ruedas adaptada para el yacimiento romano de Ocurris, que estará allí dispuesta para quien la necesite.

Por el momento la recaudación va bastante bien, tan solo en la presentación del día tres y en el puesto del día seis hemos llegado casi a la mitad de la cantidad que necesitamos. Ahora, a medida que pasen estos primeros días de escuela, hablaremos con las librerías ubriqueñas para que se sumen a esta tarea solidaria, además hay un punto de venta en la Academia de Peluquería y Estética de Remedios Rubiales, en Los Callejones.

En las últimas semanas no hemos utilizado demasiado el ordenador, muchos acontecimientos de toda índole se han acumulado en nuestras espaldas, pero hoy, echando un vistazo en algunas de nuestras páginas favoritas, hemos visto que los medios de comunicación de Ubrique se hacían eco de la presentación.

Pinchando en los enlaces pueden verse las publicaciones.

 

Presentación del libro Radio Ubrique 

 

Presentación del libro Radio Comarca Cadena Ser 

 

Muchísimas gracias a todos. 

 

jueves, 4 de septiembre de 2025

Un libro para don Manuel Pérez Trastoy

 

Don Manuel Pérez Trastoy con un libro de la historia de la marroquinería de Ubrique

 

Por Esperanza Cabello

Algunas personas no pudieron estar el martes en la presentación de libro "Don Francisco García Parra y la historia de los artículos de piel de Ubrique", sabíamos que eran momentos de vacaciones, de novena, de teatro, que había muchas actividades en el pueblo estos días, pero el momento de comenzar era este, y confiamos en que en las próximas semanas ya habremos recaudado lo necesario para la adquisición de la silla de ruedas adaptada.

En la presentación (en este enlace), habrán podido ustedes comprobar que entre los asistentes se encontraban, además de muchos queridos amigos y familiares, dos "juanes" muy implicados con los demás, y llenos de generosidad y empuje para con las personas que tienen algún problema físico, ellos son, digamos, los "capitanes" de los equipos que se encargan de hacer los viajes con las sillas adaptadas: Juan Barea y Juan Suárez.

Aunque la publicación del libro es estándar y no está adaptado a nada, queríamos tener un detalle con una persona muy querida, respetada y admirada, alguien que perdió la vista siendo un niño y que es un ubriqueño nacido en Galicia, porque, como dice nuestro hermano Leandro, los ubriqueños nacemos donde queremos.

Don Manuel Pérez Trastoy es hijo adoptivo de Ubrique, y fue gran amigo de nuestro padre, en realidad, es gran amigo de miles de personas, fue director de la ONCE durante muchísimos años en Ubrique y sigue dejando tras de sí una estela de educación, respeto, generosidad y nobleza. 

Y fue precisamente Juan Suárez quien nos ayudó a hacerlo un regalo especial, una dedicatoria escrita en Braille para que don Manuel pudiera leerla.

 


 


Cuando fuimos a entregarle el libro, pudimos compartir un delicioso rato con él, explicándole las fotografías (le encantó la de 1922 con la piara de cabras subiendo por la calle del Perdón), contándole los comentarios de don Francisco, leyéndole algunos párrafos. Con sus palabras: "vimos" el libro enterito.

Como siempre hemos dicho, don Manuel es un hombre generoso, y a la vez humilde, y aunque él no tiene ningún empeño en que lo digamos, es de justicia reconocer que le ha dado un gran impulso a la venta de libros, además de que comparte en sus redes sociales todo lo que vamos anunciando sobre él.

Muchísimas gracias, don Manuel, un placer compartir con usted estos momentos únicos.💚💚💚

Y muchísimas gracias a Juan Barea y a Juan Suárez, siempre dispuestos a echar una mano en lo que necesitemos.💜💜💜 

Presentación del libro sobre la historia de la marroquinería ubriqueña

 


Por Esperanza Cabello


Como anunciábamos el pasado lunes, ayer tuvo lugar la presentación del libro sobre la historia de la marroquinería ubriqueña escrito a partir de unos apuntes de don Francisco García Parra.

El acto estuvo presidido por el alcalde de Ubrique, Mario Casillas, y en el participaron tanto la editora de Proyecto 5, Remedios Rubiales, como la encargada de maquetarlo, Camila Junqueira, el joven historiador Jesús Ortega Villalba, encargado de la transcripción y la autora, Esperanza Cabello.

 


 

 

 Fue un acto sencillo, al que acudieron amigos y familiares de los implicados, y en el que pudimos dar a conocer los intrincados vericuetos de esta pequeña gran historia. 

Tuvimos la ocasión de oír las opiniones de todos los que han apostado por este trabajo, seguros de que estamos dejando un documento clave para la historia de la marroquinería, un tesoro fotográfico, pues las colecciones de fotografías de don Francisco García Parra y de la familia Cabello Izquierdo son verdaderamente impresionantes, y un recuerdo entrañable de que cuando algo se hace con ilusión y cariño, los resultados han de ser, forzosamente, buenos.

 


 Porque, como todos ustedes recordarán, publicar este libro ha sido, al mismo tiempo, un acto de reconocimiento y de generosidad.

Reconocimiento a don Francisco García Parra, uno de los ubriqueños más notables del siglo pasado cuya memoria ha quedado injusta y torpemente oculta por un error que los historiadores que se ocuparon del acondicionamiento del CIHU en San Juan de Letrán se equivocaron de apellidos, confundiéndolo con un religioso antequerano. 

Efectivamente, en el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique está escrito con letras grandes el nombre de Francisco García Sarmiento, sacerdote nacido en Antequera que estuvo algunos años en Ubrique. No solo el nombre, sino también su retrato está equivocado, en lugar de mostrar a García Parra pusieron un retrato de García Sarmiento. Y, no contentos con eso, continuaron ese funesto error en sus publicaciones tanto en internet como publicadas en libros, terminando el nombre de García Sarmiento en el Boletín Oficial en lugar del de García Parra.

 


 Y generosidad, porque, financiados por el ayuntamiento, el importe íntegro recaudado de la venta de los libros servirá para adquirir una silla de ruedas adaptada que se encuentre permanentemente en el yacimiento romano de El Salto de la Mora, y que pueda ser utilizada por cualquier persona que quiera visitar el yacimiento y la necesite.


 

Contamos con la colaboración de Irene y de Natalia que se encargaron de los libros, Carlos Pizano y Juan pusieron a nuestra disposición todos los medios necesarios, y un buen número de amigos y familiares nos acompañaron en ese día, demostrando ser muy generosos y poniendo su atención y su sonrisa en nuestras palabras.

 

Pinchando en este enlace podemos ver un fragmento de video de la presentación, realizado por  Luis Eduardo Rubio💜.

 

 


 

 

Cuando le explicamos a nuestro hermano Manolo la finalidad de la publicación, fue el primer voluntario para colaborar con la compra de la silla, y además dijo "Lo que falte, lo pongo yo" pero además han ido apareciendo muchas personas altruistas que  han hecho donaciones, más o menos grandes, y algunas otras que han repetido al frase de Manolo: "Lo que falte, lo pongo yo".

Muchísimas gracias a todos, estamos seguros de que en los próximos días la recaudación será lo suficientemente grande como para conseguir esa silla entre todos.

¡Ubrique, siempre solidario!

 

Nota del 7 de septiembre: pinchando en este enlace podemos ver el video completo de Todoves. 

domingo, 25 de mayo de 2025

Don Francisco García Parra y la historia de los artículos de piel de Ubrique

 

Cartel preparado para la presentación por Camila Junqueira (gracias💜💜)

 

Por Esperanza Cabello

En femenino singular

 

Mañana es el Día del Petaquero en Ubrique, un día festivo dedicado a los trabajadores de la piel de nuestro pueblo y que, normalmente, aprovechamos para descansar, pues siempre se celebra el último lunes de mayo. Y decimos "el puente del petaquero".

Pero es que, además, al tratarse de una profesión tan significativa para todos los ubriqueños y ubriqueñas (creo que no existe ninguno que no haya tenido relación con la marroquinería),  el homenaje institucional se hace imprescindible. No recordamos desde cuándo se celebra este día, ni sabemos si existe un listado de trabajadores y trabajadoras homenajeados, que estaría muy bien que existiera, pero sí que conocemos los homenajeados de este año, (podemos conocerlos en este enlace de Radio Ubrique) y a todos ellos y ellas queremos darles la enhorabuena, pasan a formar parte del cuadro de honor que refleja el presente y el pasado de nuestro pueblo.

Yo soy hija y nieta de petaqueros y fabricantes, mi padre fue el primer maestro de petaqueros de la Escuela de Artes y Oficios de Ubrique, en el 67, y nací justo encima de la petaquería de mi abuelo Leandro, con olor a pieles y súper, acunada por el sonido de las patacabras.

Pero mi relación es más fuerte con el mundo de los libros, de la enseñanza, de los archivos y bibliotecas, y precisamente desde este mundo tengo la ocasión de honrar la memoria de los que nos precedieron y estudiar su mundo, sus orígenes y todos los precedentes. He sido profesora durante treinta y ocho años, y encargada y coordinadora de bibliotecas escolares durante más de treinta en las provincias de Sevilla, Jaén y Cádiz.

Y por eso mañana, 28 de mayo,  a partir de las 11:45, en Movex, tendré el honor de formar parte del homenaje institucional a los petaqueros y petaqueras de Ubrique, pues he tenido la fortuna de acceder a un nuevo archivo familiar, y esto me ha permitido consultar las notas de don Francisco García Parra (1888-1960) a propósito de "Ubrique y las manufacturas  de piel".

Muchas personas se preguntan quién es este personaje ubriqueño,  aún desconocido y, lamentablemente ignorado. Yo estoy segura de que en poco tiempo su papel en la historia de nuestro pueblo será reconocido, por fin, y espero conseguir enmendar al menos en parte el error que cometieron los primeros que, queriendo reconocer su trayectoria, se equivocaron de apellidos y hablaron de un sacerdote antequerano que vivió en Ubrique a mediados del siglo XIX. Ese error está en la exposición permanente del CIHU en la ermita de San Juan de Letrán, en artículos publicados en revistas arqueológicas e incluso en el BOJA, para la declaración de BIC de la zona arqueológica ubriqueña, que se guiaba por los escritos de un arqueólogo que hizo trabajos en Ocurris y fueron publicados por Papeles de Historia. En todos ellos consta el nombre de aquel cura antequerano apellidado Sarmiento en vez de el de este ilustre ubriqueño.

Francisco García Parra  fue una persona fuera de serie, le tocó vivir una época que supo manejar y en la que se desenvolvió con maestría y singularidad.

Nacido en 1888 en el seno de una familia muy numerosa, ocho hermanos, sus padres, miembros de familias muy bien situadas y de gran renombre, con apellidos con los que muchos ubriqueños nos sentimos relacionados: Bohórquez, Vegazo, Piñero, García, Sevillano, Rodríguez, Barea, Parra, Vecina y Poley. Eran "propietarios", imagino que tendrían una gran cantidad de fincas, lo que les permitía vivir holgadamente. Los hermanos pequeños, Manuel y Miguel, fueron universitarios, uno farmacéutico y el otro veterinario, y Francisco se formó en diversas academias en Madrid.

Cosmopolita, viajero, lector empedernido -tiene la mejor biblioteca de Ubrique con diferencia-, escritor, fotógrafo, interesado por la ciencia, por la naturaleza, por la arqueología, por la antropología. Gran pensador, se conservan varios cuadernos de pensamientos y tesituras vitales. Persona muy religiosa, compartía con su hermana María, la mayor, su amor por los viajes, por la devoción y la religiosidad.

A la muerte de su padre, Miguel García Bohórquez, en 1916, Francisco tomó las riendas de la casa, ya que su hermano mayor, José, se había casado e independizado. Se ocupó de la hacienda de los García Parra, del matrimonio de su hermana Rosario con José Corrales Jordán, de lo necesaria para sus dos hermanas monjas, Francisca y Teresa,  de hacer una casa nueva para la familia en la misma calle del Perdón, en el número 26, y gestionó tanto los campos como el comercio que habían emplazado en Málaga, el Bazar España.

Su afición por la escritura y la fotografía lo hizo relacionarse con todos los diarios y revistas nacionales, enviando frecuentemente crónicas e imágenes de nuestro pueblo, beneficiando, del mismo modo, la publicidad en diversos medios de los primeros fabricantes de artículos de piel. Francisco fue el encargado de escribir los textos y hacer las fotografías  para los artículos de la Enciclopedia Espasa sobre Ubrique y sus personajes célebres. Del mismo modo fue el corresponsal y colaborador del entonces Instituto sismográfico, dando cuenta de cualquier fenómeno que hubiera en la zona. Consiguió traer las líneas telefónicas a Ubrique en 1934, colocó en los años cuarenta el pluviómetro que hay en la carretera de Benaocaz, que controlaba periódicamente.

Escribió una gran parte de los textos de la Historia de la villa de Ubrique, del padre Sebastián, sus sobrinos explican que el fraile solo se ocupaba del aspecto religioso, y Francisco del resto, así como de todo el material fotográfico.

También escribió muchísimas crónicas de viaje, y, por supuesto, crónicas de la vida en Ubrique, tanto desde el punto de vista social como político o religioso. Fue incluso alcalde de Ubrique un tiempo, al igual que su padre. 

 




En 1932 le llegó la primera petición de una editorial para escribir sobre la historia de las manufacturas de piel de Ubrique. De 1943 hay varios cuadernos de notas sobre los trabajos en la marroquinería y en 1959 comenzó en firme a escribir su reportaje sobre los artículos de piel.

No pudo completar su propósito, su reportaje quedó incompleto, pero dejó suficientes notas, recortes de periódicos, fotografías y cartas para poder completar este puzzle, tarea en la que llevo inmersa unos meses, y para la que he tenido la inestimable ayuda de muchas personas, a las que agradezco de corazón su apoyo e interés. Aquí debo resaltar la tarea de Jesús Ortega Villalba, el joven historiador ubriqueño que ha sido mis ojos en la transcripción de las notas y sin cuya ayuda esto no habría sido posible.

El libro que presentaremos mañana, maquetado por Camila Junqueira, que ha hecho un formidable trabajo y que no deja de sorprendernos, incluye decenas de fotografías de Ubrique en los treinta, cuarenta y cincuenta, además de imágenes específicas del trabajo de los artículos de piel, todas realizadas por Francisco García Parra. Será publicado por la editorial Proyecto 5, Remedios Rubiales se ha implicado igualmente en el proyecto.

Además está la explicación más lógica y simple del inicio de nuestra manufactura, los nombres propios de los primeros fabricantes y muchas curiosidades que han quedado en el olvido pero que para él eran los detalles diarios, conoció a casi todos los primeros fabricantes, a todos sus hijos y a muchos de sus nietos, manteniendo con algunos de ellos una estrecha amistad.

Entre sus  notas destacan los guiños a los tipos de pieles, los detalles de las costureras, el origen de las petacas, tan simple como siempre nos lo han contado, y tan increíble que daría para escribir una historia. También los auténticos primeros petaqueros, explicando en qué taller estaban y acompañando la fotografía del taller primitivo y las dos vertientes que tomaron sus aprendices.



Estas son las palabras que García Parra escribe en el epílogo de su reportaje, y que dedicaremos, de corazón, a todos los homenajeados y a las petaqueras y petaqueros ubriqueños.


Y por último, no quiero terminar sin dirigirme a todos los empresarios y productores de Ubrique, para decirles: Continuad sin tregua esta magnífica labor iniciada hace siglo y medio, y seguida por la constancia de vuestros antepasados; y como ellos lo hicieron con vosotros, transmitidla también a vuestros descendientes, como sagrada herencia de aquellos hombres de antaño que, interpretando el trabajo en su más amplia significación, os señalaron con su conducta, digna del mayor elogio, la seda a seguir: Ejecutándolo manualmente, para procurar su propio sustento; con la inteligencia, para perfeccionar su arte con una constancia ejemplar; y con sus virtudes.

Defended siempre denodada y noblemente vuestra sólida reputación industrial, como lo habéis hecho hasta aquí: con las únicas armas de vuestra honradez, vuestra constancia y vuestra laboriosidad.

 

 

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