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martes, 1 de febrero de 2011

A vueltas con la Caliza Rosa de Ubrique

 Pila  de Caliza Rosa
Museo de la Piel de Ubrique




Buscando  la caliza rosa de Ubrique

Texto y fotos: Leandro Cabello

En una de las visitas al Museo de la Piel de Ubrique fotografié una pila que se encuentra en una de sus salas.
Antiguamente el edificio fue el Convento de los Capuchinos,  y  se hace posible encontrar ocasionalmente, objetos de culto junto a las piezas del museo. Así hemos podido ver que alrededor de esa magnífica  pila bautismal  se expone una parte del utillaje para curtir las pieles que nuestro padre recuperara en los años setenta y depositara en el Museo Escolar del Colegio Reina Sofia .  En junio de 2009 los responsables del colegio decidieron ceder al museo esta colección.


La pila que hoy nos ocupa está hecha con la piedra caliza rosa de la que ya hemos hablado en diferentes ocasiones en el blog . 
He decidido de nuevo buscar la cantera de donde se extraía dicha roca, que recuerdo que visité cuando niño junto a mi padre y que se encontraba en la zona del caldereto. Entonces  era una zona poco habitada y con pocas viviendas y las rocas se podían ver a simple vista.

 

Actualmente el caldereto muestra una estampa totalmente diferente y se ha convertido en un pequeño pueblo blanco por el que se puede disfrutar de un buen paseo,  subir a la ermita del calvario o a la sierra, alquilar alguna casa rural y ver en alguno de sus rincones como aparecen restos semiescondidos de la caliza roja de Ubrique.



El Caldereto, al fondo
"El Paso Indio", señalado con una flecha


Si ustedes han decidido continuar con un paseito por la Sierra después de haber recorrido el Caldereto, les recomendamos que vayan a una diaclasa muy peculiar que está a muy poquitos metros del Caldereto: El Paso Indio
El Paso Indio

Realmente merece la pena echar una mañana de paseo, pues las vistas son espectaculares, y el recorrido cómodo y bien señalado.

Nos hemos preguntado por qué se llamará así, hemos intentado saber algo más de él, pero no nos ha sido posible. Quizás al ser un paso estrecho habría que pasarlo "en fila india", porque no se nos ocurre otra explicación.





Diaclasa del Paso Indio


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viernes, 21 de mayo de 2010

Ahora llego yo y hablo de un escalón

Antigua cantera en el Rano
Foto: Leandro Cabello



Por Leandro Cabello


Cuando estuve buscando información sobre la caliza roja de Ubrique le pregunté a un antiguo albañil, que me habían dicho que incluso preparaba caleras, sobre la ubicación de la cantera.
Este amigo me respondió lo que ya sabía, que la cantera estaba en el Caldereto y que la piedra que quedara estaría debajo del hormigón.
En la charla me contó que sabía dónde se encontraba un gran escalón que había sido tallado, en caliza gris, en una cantera del Rano pero había sido abandonado porque quizás no pudieron sacarlo del sitio.
La verdad es que todos los escalones tenían la misma dificultad para el transporte, que se hacía con rodillos.
El albañil decía que el escalón tenía que haber sido por su tamaño para la Iglesia, porque no hay casas con entradas tam anchas.
Aunque me dijo donde estaba más o menos no fui a buscarlo porque me parecía difícil encontrarlo.


Aquí está el escalón
Foto: Leandro Cabello


También me contó que ellos aunque hacían la cal en un lugar retirado de esa cantera les interesaba transportar la caliza con mulos porque era de muy buena calidad.
Normalmente una calera tardaba 48 horas en convertir la caliza, a fuerza de calor, en cal pero si se usaba una buena roca ese tiempo se podía reducir en dos horas.
Enfadado me contaba el alto precio que había pagado por una bolsa de cal en una tienda y que sería muy fácil aprovechar el producto de la roza en los montes para volver a hacer cal en Ubrique aunque reconocía el trabajo que costaba hacerla incluso ellos en las últimas que hicieron quemaron neumáticos para ahorrar trabajo.


Hace una semana subí con la familia y unos amigos al salto de la mora y en uno de los miradores que dan al Rano me dijo Clavijo: mira Leandro en aquel sitio me enseñó el otro día un compañero de paseo una piedra que según él ha sido tallada antiguamente.


El escalón se rompió
Foto: Leandro Cabello


"El escalón", es lo primero que pensé y le conté la historia.

De modo que aquí pueden verlo porque al día siguiente subí a hacerle una foto. Como no se tienen referencias de su tamaño diré que es igual que el de la Ermita de San Pedro.
¿Sería una prueba pero se partió? ¡Quién sabe! El que tiene ahora también se partió:




El actual escalón de la Ermita de SanPedro
También se rompió



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viernes, 11 de diciembre de 2009

Un verdadero "Parque Jurásico"

Calera. Vista de la Sierra de Ubrique
Foto: Leandro Cabello


Hace mucho tiempo descubrí entre los libros que tenía mi padre en su “despacho” un librito fotocopiado que me llamó la atención. Se trataba de un boletín del Instituto Geológico y Minero de España titulado: Descripción geográfica y geológica de la serranía de Grazalema.

Su autor es Juan Gavala y Laborde, lo escribió en 1917. Debo reconocer que aunque no tengo muchos conocimientos de geología y el escrito es un autentico trabajo científico la fecha y la zona de la que trataba me impulsó a leerlo. Comprendí cómo se pudieron formar las sierras que nos rodean, tanto las calizas como las areniscas del aljibe y aunque me confunda con las capas de sedimento del liásico el triásico o el jurásico a grandes rasgos y teniendo en cuenta los miles de millones de años que han hecho falta tengo hecha una idea de la formación de esta serranía. No creo que hayan cambiado mucho las teorías desde que se escribió el boletín.

Pero entre tantos datos científicos caben algunos datos muy curiosos y comprensibles para alguien no experto:

Traigo un pasaje del texto que tiene mucho que ver con este blog porque hablando de las capas de sedimento dice:

"Los 20 ó 25 metros de calizas que vienen inmediatamente debajo de las margas neocomienses son los únicos que contienen fósiles en abundancia, y precisamente estas capas son las que cabe reconocer mejor sin un estudio detenido, porque su coloración rosa o rojiza permite diferenciarla a simple vista del resto de la formación.

El nivel de las calizas rojas se encuentra siempre dondequiera que hay contactos normales del Jurásico con el Neocomiense, como sucede, por ejemplo, al sudoeste de la sierra de Ubrique".


Piedra Rosa de Ubrique "in situ"

Foto: Leandro Cabello



Siendo muy pequeño recuerdo haber ido con mi padre a ver una cantera de esta caliza roja que se encontraba en el caldereto y se veían en la roca los huecos dejados por los escalones, pilones o zócalos extraídos para usarlos en las obras (que eran muchas) en Ubrique.

Recientemente he buscado por el Caldereto aquella cantera y no la he encontrado, no sé si se acabaría la piedra o está debajo de las calles y casas de esta barriada, quizás sea mejor así. Seguiré buscando.

Otra curiosidad: una vez formada la sierra de Ubrique en época jurasica el mar eoceno entró por lo que hoy es el rano hasta Benaocaz es decir que Benaocaz tuvo playa y Ubrique estaba a 300 metros bajo el mar. De este hecho he conseguido una foto que pongo más abajo.


El mar cubría todo el pueblo...
Foto: Leandro Cabello



Leandro Cabello Izquierdo, diciembre 2009




domingo, 20 de septiembre de 2009

La caliza rosa de Ubrique

Plaza de San Juan, Ubrique
La casa de los Misut



Por Esperanza Cabello

Hoy ha caído en nuestras manos, en la visita al despacho de nuestro padre, un curioso catálogo realizado por las alumnas y la monitora del taller de cerámica de la "Escuela Taller Ocurris". No sabemos exactamente cuándo se hizo, pero se trata de un bonito catálogo, simple, en el que se muestran fotografías de cerámicas en Ubrique, empezando por las ceramicas aparecidas en el yacimiento de Ocurris y siguiendo por toda la cerámica decorativa que podemos encontrar por nuestras calles y en el interior de algunas casas.

Aprovechamos la ocasión para seguir con nuestro particular catálogo de piedra rosa de Ubrique, y, ya que podemos utilizar esta fotografía de un blog amigo, mostramos esta espectacular fachada de la casa número 6 de la Plaza del San Juan. Nuestro interés es la caliza del umbral y del escalón, pero copiamos además el comentario que podemos leer en el catálogo de la Escuela-Taller Ocurris:


"En la Plaza del San Juan, número 6, nos encontramos una vivienda con azulejos italianos considerada monumento histórico.
Esta casa data del siglo XVI, perteneció a don Pedro Misut Maffres, cuyo oficio era el de confitero, y llegó a esta localidad en el siglo XVIII junto con don Ángel Becina, ambos de Malta (primer marroquinero de Ubrique).
En un viaje de visita a Italia, don Pedro fue a su ciudad natal cerca de Nápoles y a su regreso se trajo consigo los azulejos que figuran en la fachada de su casa, los cuales pertenecen a la ópera de Dulce Amores.
Esta obra es parte de una colección italiana de la cual faltan estos azulejos, en ellos podemos ver algunos personajes tocando instrumentos y éstos acompañados de animales.
En total son once azulejos, y los colores que predominan son: azul, celeste, blanco, anaranjado, amarillo, verde, negro, marrón, etc., la técnica utilizada en ellos es la de sobrebaño."



Nota de noviembre de 2019:
Jose Maria Cabello Janeiro Como simple detalle anecdótico añadido al estupendo comentario que nos acompaña Esperanza de su padre - merecido candidato al callejero Ubriqueño, añado un detalle referido al apellido Misut:
 En los años oscuros de los cuarenta del pasado siglo eran frecuentes los cortes en el alumbrado publico, independiente de los escasos voltios. En estos días prenavideños en que aumentaba " faena " en las petaquerías, relucían en las frías calles de mi pueblo la poderosa luminosidad de los petrolux y el ruido constante de los autógenos. En la esquina de la casa de los Coveñas con los Reguera, aledañas a mi casa natal, había un transformador que al atardecer lo conectaba algún empleado de la familia Misut.
 Y en los notables retrasos y habituales averías, aquel grupo de niños que -en un Ubrique sin coches- jugábamos libremente por la plaza a guardias y ladrones, parábamos el juego. La cercana noche se mostraba oscura, y las voces infantiles se convertían en coro, con una de esas letrillas anónimas que se hacían populares tipicamente ubriqueñas. "Esta noche no hay luz. Porque lo ha dicho Misut".
 Sirvan estas líneas de reconocimiento a una familia que historia y hacer vivo uno de mis más tiernos recuerdos.
 
 
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miércoles, 2 de septiembre de 2009

Más caliza rosa de Ubrique

Altar de la Parroquia de Ubrique
Foto: Julia Ruiz Cabello
 
 
 
El pasado mes de junio publicamos una entrada en este blog sobre la "piedra rosa" de Ubrique, pero nos faltaba un elemento muy importante fabricado con este material: el altar de la Parroquia de Ubrique. Ante la imminencia de los trabajos de restauración de la cubierta la iglesia estaba cerrada y no podíamos fotografiarla. Gracias a la amabilidad del párroco, hemos podido conseguir unas imágenes del altar justo antes de que tiraran la cubierta. Podemos ver cómo la calidad de la piedra rosa (o la "caliza colorá", como nos ha dicho un amigo que se llama) hizo que se utilizara no sólo para fuentes, puentes y umbrales, sino para piezas arquitectónicas muy importantes, como el altar de la Parroquia. 
 
 
 
 
Altar de la Parroquia de Ubrique Foto: Julia Ruiz Cabello

martes, 25 de agosto de 2009

La casa de la familia Izquierdo: ¡Un poco de madera!

 
La casa de los Izquierdo Foto: Manuel Cabello Janeiro, 1992
¡...más madera! 
 
 

La casa familiar en la que habitó  la familia Izquierdo desde 1944, era un palacete construido veinte años antes por la familia Lobatón en la Calle San Pedro, nº 22. En el escalón de la entrada, fabricado en piedra rosa de Ubrique, podemos ver las iniciales FL entrelazadas (Francisco Lobatón Gómez) y el año de construcción: 1922.

Durante veinte años fue habitada por una magnífica familia numerosa, la formada por don Francisco Lobatón y doña Francisca Herrera y sus diez hijos. La familia Lobatón se trasladó a Jerez después de la guerra y el hijo mayor, Francisco (pues el padre había muerto diez años antes), procedió a su venta.

Era una casa espectacular, con incontables habitaciones, escaleras, alacenas, recovecos, patios, azoteas, cocinas, cuartos de baño, salitas, salones, chimeneas. Por mucho que lo intentemos no podemos ponernos de acuerdo en cuántas dependencias tenía, más de treinta desde luego, repartidas en tres plantas en las que había espacio para la fábrica, los almacenes de pieles, la bodega y el hogar familiar. 

No hubo mejor casa en su momento y estuvo siempre habitada por multitud de personas de la familia y allegados. Nuestra madre cuenta que su padre la adquirió por veintiún mil duros, ofreciendo mil duros más que otra familia interesada (la de José Arenas). Fue una sorpresa para toda la familia, que estaba de vacaciones. Durante todo el verano su padre la estuvo amueblando, hizo que le construyeran los muebles tallados a medida en Ronda e hizo traer alfombras y lámparas de Madrid. Se trasladaron a la casa nueva el 20 de enero de 1944, el día de San Sebastián, justo cuando bautizaron a la más pequeña de la familia.

Un día nos contó nuestro abuelo Leandro que, para su construcción se había utilizado madera de pinsapos. Por lo visto el señor Lobatón habló con el dueño de la finca en la que está el Pinsapar de Grazalema y le pidió permiso para cortar la madera necesaria para las puertas y ventanas de una “casita” que se estaba haciendo en Ubrique. Con el permiso concedido, hizo falta madera para... ¡más de cien pares de hojas de puertas y ventanas!

Y como era una casa tan grande, con cuadras, cochera, almacenes e incluso un lugar para los animales, se había construído sobre toda una manzana, entre el río y la calle San Pedro, en la que anteriormente había más de diez casitas.

Desgraciadamente para nuestra casa familiar, nuestros abuelos se hicieron mayores, y ninguno de nosotros  podía quedarse con ella, así que hubo que venderla, pero ya nadie se ocupa de ella y están dejando que se caiga. ¡Una pena!

Ya que hoy en día parece excesiva una casa tan grande para una familia, sería buena idea que las autoridades la adquirieran como edificio de utilidad pública, por ejemplo. 

 

domingo, 28 de junio de 2009

La "piedra rosa" de Ubrique



Foto: Leandro Cabello
La pila de La Plaza


No es un secreto que nuestra sierra está formada, fundamentalmente por roca caliza. Pero muchos hemos olvidado que en Ubrique hay un tesoro muy especial: la caliza rosa. Piedra de gran belleza y dureza, muy apreciada por los canteros y que fue muy utilizada en la decoración y en la construcción a principios del siglo XX. Bien pulimentada asemejaba al mármol.


Foto: Leandro Cabello. Casa en la Calle Botica
Motivo ornamental arquitectónico, la caliza rosa era muy apreciada.

Recuerdo haber ido con mi padre en los años setenta buscando la cantera de piedra rosa que había en el Caldereto, recorrimos una y otra vez los recovecos de la sierra y no pudimos encontrarla. Nos dijeron que, seguramente, se había construido encima, o que ya estaba agotada. Sólo pudimos ver algunos bloques cerca del Calvario.


Foto: Leandro Cabello
Los escalones y el altar de la Parroquia, de piedra rosa de Ubrique


Así que, entonces, hicimos un esbozo de inventario de casas y lugares públicos con piedra rosa de Ubrique, entre los objetos más curiosos estaban los bancos de Los Callejones, el altar de la Parroquia, las pilas de agua, el puente de Los Callejones y un sinfín de escalones y umbrales de casas de Ubrique, entre ellas la de nuestros abuelos Leandro y Natalia y la del Beato Diego.


Foto: Leandro Cabello
El puente de los Callejones




Foto: Luis Eduardo Rubio
Uno de los bancos de Los Callejones



Foto: Luis Eduardo Rubio
Asiento de un banco de Los Callejones

Pero lo más curioso ha sido la historia que Romero me ha contado en La Plaza: dice que había un cantero a principios de siglo (no recuerda su nombre), que era forastero, y que trabajaba la piedra de una forma espectacular. Fue él quien hizo la mayoría de los objetos en piedra que aún hoy podemos observar (incluidos pilones, dornillos y pilas de lavar) y tenía siempre encargos.
Cuando empezó la guerra civil fue llamado a filas, y de él nunca más se supo. Dejó a medias varios escalones, pegados aún en la montaña, y la gente respetó este trabajo unos años, esperando su regreso. Más tarde, cuando pensaron que ya no iba a volver, retiraron los escalones y los terminaron, y otro cantero empezó a trabajar la piedra. Pero por lo visto no habría más materia prima, o los tiempos modernos impusieron otros materiales, y también este oficio desapareció en Ubrique.

Foto: Leandro Cabello Izquierdo
La Pila de La Plaza de la Estrella



Foto: Leandro Cabello
La Fuente del Convento


La verdad es que, caliza o arenisca, nuestra sierra nos ha dado siempre material para la construcción y ornamentación. En estas dos fuentes tenemos el mejor ejemplo.

Ubrique, junio de 2009
Leandro Cabello Izquierdo