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jueves, 14 de diciembre de 2023

La tenería de Bartolomé Romero Asencio en 1752

 

Antigua tenería en Pontevedra



Por Esperanza Cabello

 

Tristemente, pocas imágenes de las curtidurías ubriqueñas han llegado a nuestros días. Al tratarse de un oficio al aire libre, cerca del río, con mucha madera y algunos inconvenientes ("En Ubrique, la mala mosca te pique"),  el mundo de la curtición, germen de nuestra apreciada marroquinería, no era demasiado fotografiado.

Si a eso se una que las últimas tenerías fueron militarizadas durante la Guerra Civil, que se prohibió el curtido que no pasara por el Gobierno Civil y que al terminar la guerra y la época de militarización ya no volvieron a abrirse, eso hace que tengamos cada vez más lejos ese oficio que se había ejercido en las orillas de nuestro río desde la Prehistoria, gracias a la abundancia de cal, sal y taninos de nuestro entorno.

Las últimas tenerías que aún no están sepultadas debajo de las casas siguen en el Rodezno, totalmente en ruinas, pero podría ser ¡Ojalá! un maravilloso lugar en el que hacer una excavación para poner en valor el patrimonio artesanal de nuestro pueblo.



Una antigua tenería en Navarra, se puede visitar y nos da una idea de cómo serían las nuestras.


Por el momento, aparte de las imágenes de tenerarios que hay en el Museo de la Piel de Ubrique y de las historias que nuestro padre contaba en sus libros (en este enlace), tenemos varios documentos que atestiguan la presencia de curtidores en nuestro pueblo desde épocas muy tempranas, por ejemplo esta página de las respuestas particulares del Catastro de Ensenada, en 1753, en la que constan las propiedades de don Bartolomé Romero Asencio, que tenía una tenería en la calle La Puente (actual Moreno de Mora y principio de Los Callejones), según podemos leer en el Archivo Histórico Provincial de Granada.


Catastro de Ensenada

AHPGR


Una casa en la calle de la Puente propia del dicho, con ocho varas de frente y doce de fondo, un cuarto bajo, otro alto, cocina y patio, linda con casa de doña María Viruez y otra de Juan de Cárdenas, puede ganar al año doce reales de vellón.

Tenería: Otra casa tenería en la calle propia del dicho con todos los utensilios correspondientes y tiene diez varas de frente y diez de fondo un cuarto bajo, otro alto y caballeriza. Linda con casa de Diego Martín y el ejido puede ganar once ducados.

Personal:
Preguntas y respuestas generales: y su relación le produce su oficio al año tres mil reales de vellón.
 
Pues la tenería de don Bartolomé, que estaba en la calle de La Puente, lindaba con la casa de don Diego Martín por un lado y por el otro con el ejido, que es, según la RAE, el campo común de un pueblo, lindante con él, que no se labra, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras.
 
 
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miércoles, 13 de septiembre de 2023

Plantas de tabaco en Ubrique

 

Planta de tabaco (Nicotiana tabacum) en un solar


Por Esperanza Cabello


Seguramente las plantas que crecen espontáneamente en un solar abandonado no nos llaman la atención normalmente. Pero cuando tenemos la suerte, como nosotros, de pasear junto a un magnífico conocedor de nuestra flora, nos llevamos grandes sorpresas al conocer algunos especímenes poco conocidos.

Y eso ha pasado con estas dos plantas de tabaco que han surgido espontáneamente en un solar en el que antiguamente existió una tenería. No es tan fácil que el tabaco crezca así, de forma natural, y tampoco se cultiva ya en nuestra zona. En otras épocas hubo pequeñas plantaciones de tabaco para uso personal (recuerden el Huerto del Tabaco en la Cruz del Tajo o el huerto que hubo más arriba del Calvario, en un llanito cerca de la Cruz de la Viñuela) casi todas ocultas por ser ilegales, pero ahora, en 2023, dudamos que haya algunas plantas de tabaco sembradas.

 

Una segunda planta de tabaco en otra esquina del mismo solar



Por eso estas dos plantas, tan frondosas y floridas, nos han llamado la atención, y además nos recuerdan nuestro reciente pasado.

¿Tendrá algo que ver su crecimiento con la antigua tenería que hubo en el solar o con la petaquería que existió años más tarde? ¿Quedaría alguna semilla del tabaco de los antiguos petaqueros que trabajaron allí? ¿Alguna semilla llegó desde el Huerto del Tabaco o desde la zona trasera de la Cruz de la Viñuela?

 

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martes, 18 de abril de 2017

Almonaster la Real, un lujo de tenería en un pueblo precioso

Almonaster la Real, vista general     



Por Esperanza Cabello   

Aprovechar los días de vacaciones para hacer turismo, para viajar, para conocer otros lugares y otras maneras de ver la vida es algo que nos hace siempre apreciar lo que tenemos, pero también nos enseña a apreciar lo que los demás han hecho con su patrimonio y que a nosotros nos vendría tan bien.
Y no es necesario ir muy lejos, ni a lugares pioneros, ni a sitios turísticos de moda. Por aquí muy cerquita tenemos verdaderos tesoros desconocidos y maravillosos.







Almonaster la Real es un pueblecito de apenas dos mil habitantes en la provincia de Huelva, ya en la sierra, cerca de Portugal. Es un pueblo pequeño pero tan lleno de historia que rebosa cultura y patrimonio por todas partes. Sus edificios antiguos nos hablan del paso de tantas civilizaciones, de tantas culturas, que se nos hace difícil no enamorarnos a primera vista de Almonaster (su nombre significa "el monasterio" en árabe). 


La mezquita de Almonaster
Una de las más coquetas de España


Tanto las ermitas como la iglesia conviven con una de las mezquitas más recoletas de España. No se hace difícil pasear entre sus columnas imaginando cómo era la vida en Almonaster en la Edad Media y durante el paso de los árabes por nuestra geografía.



La ermita de Almonaster la Real
Declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931



La mezquita, construida sobre el siglo X, fue reconvertida en ermita y declarada Monumento Histórico- Artístico en 1931. En este enlace podemos conocer más aspectos de esta pequeña maravilla. (pinchar aquí).


 Interior de la mezquita



 Pero lo que realmente más nos ha llamado la atención de Almonaster la Real es que entre todas sus casitas, sus ermitas y sus fuentes hay una tenería. Al recorrer el pueblo, tan pequeñito, desembocamos rápidamente en el "Puente de la Tenería", y eso nos dio mucho que pensar.







En el cartel que lo precede pudimos leer:
 Puente medieval de antigua fábrica romana por el que transcurre uno de los ramales de la también romana Vía Julia. A través de él se accede a las antiguas tenerías o fábricas de curtido de pieles. Interesante complejo de época preindustrial.





Un puente romano auténtico. Bien cuidado, bien conservado y el orgullo de los habitantes de Almonaster, que lo recorren en sus fiestas más emblemáticas: Las fiestas de la Cruz.




Y ya por fin, cruzado el puente, se llega a las Tenerías. Un edificio de 1806 dedicado al curtido de las pieles y más tarde fue también un molino hidráulico de aceite.
Se trata de un edificio rectangular con varios patios en los que hay diferentes almacenes distribuidos en dos plantas. Todo ello con arcos de ladrillos. Se ve que el edificio ha conocido mejores épocas, y que el estado de conservación no es el más apropiado, pero los habitantes de Almonaster la Real están más que orgullosos de sus tenerías, recuerdo de otros tiempos en los qu ela actividad industrial de la zona (con las minas) era muy fructífera, y Almonaster un municipio floreciente.






Y estas son las tenerías de Almonaster la Real. Nos encanta ver cómo en un pequeño pueblecito de la sierra de Huelva se conservan, con orgullo, tantos testigos de la historia de la localidad.
Nuestros amigos saben que pugnamos por recuperar, al menos en parte, la zona de El Rodezno de Ubrique, verdadero núcleo del nacimiento de nuestro pueblo tal como lo conocemos; lugar en el que se sucedieron molinos, batanes, tenerías y en el que se generaba la electricidad del pueblo.
Hubiera sido fantástico que no se hubiera dejado caer la mayor parte de ese tesoro etnológico o que ahora se hiciera un esfuerzo por mantenerlo.
Sabemos que una parte de la zona es de propiedad privada, y que nuestra municipalidad no tiene presupuesto para inversiones. Pero quizás un crowdfunding (pinchar aquí para saber de este tipo de mecenazgo) como hicieron nuestros vecinos de Bornos para salvar el convento, o un plan de inversiones de empresarios ubriqueños (mientras no nos toque la lotería) organizado por el ayuntamiento podría permitirnos recuperar, de alguna manera, lo que la desidia y el tiempo se han encargado de ir deteriorando.






Además debemos recomendar la visita de Almonaster la Real para esta primavera. Ahora, a principios de mayo, comienzan los festejos de las Cruces de Mayo, nos ha sorprendido sobremanera ver que ellos también tienen una fiesta singular, que también utilizan elementos vegetales autóctonos (la chubarba) y que están declaradas de Interés Etnológico e incluidas en el Catálogo General de Bienes Patrimoniales de Andalucía.
Pinchando en este enlace podemos saber algo más de estas Fiestas de la Cruz. 


Aún nos queda un pequeño detalle esperanzador: nuestra amiga María Campos, la arqueóloga municipal, nos dijo un día que "las ruinas tienen que estar siempre limpitas", y como cada año, ya se está procediendo a la limpieza de maleza y basuras de nuestro querido Rodezno. Al menos nos queda esa alegría: hay quien se preocupa por mantener nuestras ruinas limpitas. 😉

Comienza la limpieza del Rodezno
Cada año se hacen más necesarias estas tareas en la zona




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sábado, 18 de febrero de 2017

La primera tenería documentada de Ubrique: 1733

Tenería del menor de José Montero
Misceláneas de Aragón Macías
AHMU





Por Esperanza Cabello

Por fin hemos podido retomar el trabajo de transcripción del manuscrito de Rafael Aragon Macías, un trabajo realizado en el primer cuarto del siglo XIX por este maestro ubriqueño. Como siempre, hacemos este trabajo con nuestro amigo y compañero Antonio Dominguez, sin el que no sería posible descifrar la escritura del escritor.
Y hemos tenía una gran alegría al leer, ya próximos al final, la palabra "tenería" por primera vez.
Hace unos meses leíamos la que hasta ese momento era la primera curtiduría documentada en Ubrique, era la regentada por María Esteban Viruez (precisamente antepasada de Rafael Aragón Macías), en este enlace
Se trataba de un documento redactado entre 1752 y 1752: Las respuestas de los ubriqueños al Catastro de Ensenada.
Pues ahora tenemos una referencia veinte años antes. Rafael Aragón habla de una tenería, la del menor de José Montero, que estaba en la calle Cantarranas, en 1733.
No hay que olvidar que en la época la calle Cantarranas llegaba hasta el río (el tramo más cercano al agua empezó a llamarse calle Hospital a partir del hospital para pobres que construyeron unas monjas rondeñas en la parte baja de la calle: en este enlace podemos leer la historia del hospital) y era precisamente en ese río donde se fueron emplazando las tenerías ubriqueñas hasta después de la Guerra Civil.
La referencia a esta tenería está en la dotación de una Capellanía (una especie de herencia) fundada el uno de octubre de 1733.
Esta es la transcripción literal del texto de Rafael Aragón:


Capellania de don Domingo Nieto y Lugo y de doña Ana Rodriguez Torrejon, su muger.

Fundada en 1º de Octubre de 1733 ante Manuel Losada.

Dotacion= Dos Hazas de tierra de pan sembrar, compuestas ambas de veinte y cuatro fanegas en el Partido del Retamoso, y las cuatro de ellas son de regadio, y en que ofrecieron hacer una Huerta, linde con la Cañada Real, Haza de don Francisco Calderon y tierras de la Jarana= Una casa Calle Cantarranas linde casas de la Capellania que gozaba don Esteban Dominguez y las de Bartolome de Huertas Nieto y por la espalda la teneria del menor de Jose Montero.

Llamamientos= Primer Capellan don Alonso José Rosendo, su hijo. Por su fallecimiento los hijos y descendientes de Maria Gomez, sobrina de la otorgante, prefiriendo el mayor al menor, y el hijo de varon al de hembra.

En tercer lugar los hijos de Ysidro Nieto, natural de San Tigeiro,[1] prefiriendo á Benito y Placido. A falta de esta linea á los descendientes de Bartolome de Morales Calle, hermano del otorgante. Por su falta los de Antonio Alvarez de la Vega, tambien su hermano, y á falta de todos el pariente mas inmediato, prefiriendo á los del fundador.



[1] Santigueiro, pueblo de Ourense

Una capellanía, según L. de Guereñu es: 
Se trata de fundaciones por las que una persona cede parte o todo su patrimonio para que el rendimiento de este sirva a un clérigo, el cual acepta la obligación de cumplir con misas, oraciones y otras acciones espirituales en favor del fundador de la capellanía. Una particulariad es que son perpetuas y solo se cede la totalidad del patrimonio -cuando se hace- en el momento en que el fundador va a morir. Se trata, pues, de una práctica de ciertos grupos sociales de acuerdo con una mentalidad que, aunque nació en la baja Edad Media, se prolongó y acentuó durante los siglos del barroco. Para el fundador de la capellanía tiene un significado religioso como expiación de los abusos y crímenes cometidos durante su vida, además de una señal de prestigio social, pues no se ven fundadores de capellanías que no sean al menos hidalgos.


viernes, 4 de noviembre de 2016

Don José Corrales, uno de los precursores del curtido ubriqueño

 Familia de don José Corrales Marín  
Censo de Ubrique 1830  
Archivo Histórico Municipal  

Por Esperanza Cabello    


Hemos localizado en el libro de censo de 1830 del Archivo Municipal de Ubrique a la familia de don José Corrales Marín, (¿quizás familiar de don José Corrales Jordán?). Nos ha llamado la atención que aparece como Fabricante de Curtidos, y nos ha recordado un dato que conseguimos el año pasado en el Archivo Histórico de Jerez.
Precisamente pudimos encontrar a don José Corrales, de Ubrique, como uno de los participantes en la Exposición Jerezana de 1858.


Don José Corrales
Registro de entradas para la Exposición de Jerez de 1858
Gentileza del Archivo Histórico Municipal de Jerez


Con el número 173 y fecha de 28 de abril de 1858, encontramos en el Archivo de Jerez la entrada de una piel curtida o cordobán con las iniciales JC, para participar en la Exposición Jerezana de 1858.
Curiosamente don José Corrales entregaba su piel curtida al mismo tiempo que don José Félix Aragón entregaba seis muestras de petacas de diferentes cueros (en esta entrada), que son las primeras petacas documentadas de las que tenemos noticias.
Aunque de las primeras fábricas de curtidos ya tenemos noticias en 1752, y se trataba precisamente de la empresa de una mujer ubriqueña, doña María Esteban Viruez (en esta entrada), pero cien años más tarde, en 1858, los curtidos ubriqueños eran ampliamente reconocidos, participando en las exposiciones y los concursos a nivel nacional, y don José Corrales fue uno de los encargados de dar renombre y prestigio a una actividad que nos honra a todos los ubriqueños.


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miércoles, 22 de junio de 2016

Los noques de una curtiduría





Patio Santa Ana. Ronda
Gentileza de Antonio Valle

Por Esperanza Cabello

Si algún día fuéramos a Ronda, tendríamos la oportunidad, además de recorrer una de las ciudades más alucinantes de la Serranía, de conocer de cerca lo que fue en su día una curtiduría.
Aquí, en Ubrique, han prácticamente desaparecido los vestigios de las muchas curtidurías que existieron desde hace mucho tiempo, y necesitaríamos unas excavaciones arqueológicas en el Rodezno o junto al río Ubrique para encontrar los restos de los noques.
Pero en Ronda, entrando por el patio Santa Ana, están a la vista los noques de una antigua tenería, incluso podemos fotografiarlos desde el puente. Se trata de una tenería bastante grande, pues hay un buen número de albercas (noques). Y precisamente se encuentra en un barrio que tomó su nombre de la actividad que en él se desarrollaba, según se desprende de esta antigua postal (de 1949).

Ronda, Barrio de las Peñas, Olierias y Tenerías, 1949
De todocolección



Así que, si algún día vamos finalmente a Ronda, tenemos una visita  imprescindible que hacer, una vez que hayamos saludado a nuestros tíos Pepe y Carmen, claro, iremos a hacer unas fotografías más de cerca a esta antigua tenería, para saber cómo eran los noques, qué tamaño tienen y cómo están distribuidos.
Hoy hemos sabido también que en Sedella, pueblo de origen de todos los Cabello de la familia, se conservan, como vestigios arqueológicos, las antiguas curtidurías (en este enlace).
Realmente es un lujo que se conserven aún estas estructuras.











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domingo, 22 de mayo de 2016

La calle Cantarranas y la calle Hospital de Ubrique

Ubrique, calle Cantarranas, principios del siglo XX
Catalogo General de Andalucía. Fotografía de Romero de Torres


Por Esperanza Cabello


Siempre nos ha llamado la atención que la calle llamada actualmente  "Nuestra Señora de los Remedios" sea conocida y recordada por todos como "Calle Cantarranas", de hecho, uno de los primeros reportajes fotográficos de nuestro pueblo, el realizado por Romero de Torres a principios del siglo pasado (en este enlace) incluía dicha calle y, dada la antigüedad de las imágenes, conservamos este nombre tradicional.
Al mismo tiempo, nos hemos planteado muchas veces cómo sería el hospital que daba nombre a la calle Hospital (actualmente dedicada a María Isabel Pérez).
Mientras leíamos el Libro de Cabezas de Familia de Ubrique de 1752, custodiado en el Archivo de la Real Chancillería de Granada, pudimos comprobar a quién pertenecía el hospital y dónde estaba en aquella época. Pertenecía a las religiosas de Madre de Dios de Ronda.



Propiedades del Convento de Religiosas de Madre de Dios de Ronda



El Hospital de los Pobres de Esta Villa

"Una cassa Hospital donde se recogen los Pobres en esta Villa en la calle de cantarranas con seis varas de frente y siete de fondo, cinco varas lindando con casa molino de Azeite Doña Maria Viruez, y otra de Estevan Domínguez sin renta alguna".


Realmente este descubrimiento por sí mismo ya es muy importante, pues aunque sabíamos que hubo un hospital en la calle no teníamos, hasta el momento, ninguna prueba documental, ahora sabemos qué tipo de hospital era (un lugar para recoger a los pobres de Ubrique, que en la época había unos 200 pobres de solemnidad, según las respuestas del catastro), dónde estaba (junto al molino de María Esteban Viruez, una importante mujer ubriqueña, dueña además de una curtiduría) y quiénes lo regentaban (las hermanas de Madre de Dios de Ronda).

Al leer que este hospital estuvo en la calle Cantarranas supusimos que en realidad la calle Cantarranas llegaba hasta el río, atravesando la calle de San Sebastián,  y que con el paso del tiempo ese hospital, que estaría más abajo, sería el que dio el nombre  a esa pequeña calle.

Estuvimos reflexionando sobre la palabra "cantarranas", pensando si la calle, al ser más larga y llegar hasta el río, tomaría su nombre de aquellas posibles ranas cantarinas.
 Pero leímos (Cuentos y leyendas tradicionales, Eloy Martos Núñez) que en realidad la mayoría de los étimos que tienen un aparente significado "barbacana", "cantalgallo"... tienen realmente un  significado muy diferente. Y la etimología popular que a  palabras como "cantalobo", "cantalapiedra", "cantarranas", las ha hecho tributarias, en apariencia, de la palabra "cantar", no es veraz, pues están en realidad relacionados con el término latino "cantus". 

Y entonces llegó a nuestro auxilio don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina, quien nos explicó que, sea como fuere, ni hubo ranas ni las ranas cantaron en ningún lugar, que la calle Cantarranas era en realidad el "límite de la población" en un momento dado de la historia, y que cantarranas era realmente una palabra unión de la palabra latina "cantus" y de otra palabra céltica que significaría límite.

Y ya que estamos convencidos de  que, como decía aquella canción de los ochenta "Todo está en los libros", nos hemos ido a leer el significado de las palabras:

En la RAE, actualmente, la palabra "cantarrana" solo se refiere a un pequeño juguete hecho con una cáscara de nuez que hace un ruido parecido al de la rana croando.
Así que nos hemos ido unos cuantos siglos atrás, a nuestro Diccionario de la lengua española en el que se explica el verdadero sentido de las voces...  de 1729 (en este enlace)



Además de "piedra", canto significa también extremidad, punta o remate de una cosa. También significa parte opuesta  "Y la otra mandó que se pusiese al otro canto de la Villa".



 
 Curiosamente, según explican Francisco Villar y Blanca María  Prósper en "Lenguas, genes y cultura en la prehistoria de Europa Asia suroccidental", publicado por la universidad de Salamanca en 2010, "cantus" se considera en latín como préstamo celta, aunque proveniente de la familia indoeuropea.


 
Los celtas y la civilización céltica, por Henri Hubert, Akal  2000


Igualmente proviene del celta el término "ran", y se refiere a alturas, límites y fronteras. Así pues, nuestro maestro puede perfectamente tener razón, y de esta forma la calle Cantarrana señalaría el límite del lugar, la "frontera del pueblo". 

Nosotros hemos encontrado un documento de 1752 en el que por primera vez  aparece escrito el nombre de la calle Cantarrana, y, curiosamente, está escrito como si fueran dos palabras unidas, con una mayúscula en el interior de la palabra.


Primeras Respuestas del Catastro de Ensenada
Ubrique 1752. Archivo Nacional



Y nuestra calle Cantarrana era la que señalaba el límite de Ubrique, allí se terminaba el pueblo en un momento dado de su historia. 
Del mismo modo, y mucho más recientemente, a la zona que está un poco más allá de la calle Cantarranas la llamaban nuestros abuelos "la salía" (la salida del lugar).

Con mucho acierto don Bartolo nos da este significado para la palabra cantarrana: "en el límite del territorio", "en la frontera del pueblo". 



Segundas Respuestas del Catastro de Ensenada
Ubrique 1754. Archivo Nacional



Quizás por esta razón que propone don Bartolo hay tantos topónimos "Cantarrana". Hemos encontrado muchísimas calles, fincas, pozos, viñas, puentes, arroyos, poblados e incluso ciudades, grupos de música o blogs de arquitectura  que comparten este nombre. Desde Madrid hasta Ubrique, pasando por varias ciudades de distintos países de América del Sur.

Eso sí, durante nuestra pequeña investigación hemos encontrado teorías para todos los gustos explicando el topónimo, desde que hace referencia a una especie de alcantarilla (en este enlace), hasta que se trata de un puente sobre el río Guadiana (en este enlace), o  que significa pendenciero (en este enlace) e incluso brillante, relacionado con los dioses (en este enlace).

La explicación de nuestro querido maestro nos parece, desde luego, muy plausible. La calle Cantarranas señalaba el límite de un Ubrique muy antiguo, y, dado que ella hubo, al menos desde el siglo XVIII, un hospital, con el paso del tiempo tomó dos nombres diferentes: Cantarranas y Hospital.

Al contar a nuestros hermanos la historia del nombre de la calle, hemos pensado que quizás por tratarse de la última calle de Ubrique la procesión de la Virgen de los Remedios pasaba por allí. Es bastante fácil pensar que la imagen de la Patrona salía de la iglesia circundando todo el límite del pueblo, al menos los límites norte y oeste. Hay que tener en cuenta que el nombre de la calle fue cambiado a mediados de los cuarenta, pero que la procesión de la Patrona ya transcurría por la calle Cantarrana en la antigüedad.

Finalmente, sea que era la calle que daba al río y las ranas cantaban, o que era la última calle del pueblo y señalaba el límite, el nombre "cantarranas" no debería haber desaparecido en ningún caso, aunque aún muchas personas siguen llamándola "Calle Cantarranas".

Lástima que estos topónimos, tan arraigados en el acerbo cultural y tradicional ubriqueños, corren el riesgo de desaparecer. Por eso proponemos de nuevo que se recuperen, en nombre de la historia de nuestro pueblo, todos los nombres tradicionales de las calles del casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural; al menos todos los nombres que aún quedan en la memoria de nuestros mayores y los que estén debidamente documentados.




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sábado, 2 de abril de 2016

María Esteban Viruez: La primera curtiduría de Ubrique regentada por una mujer

 Manuel Cabello Janeiro durante la inauguración de la exposición de 1971
Sala de los curtidos


Por Esperanza Cabello

Conocemos, gracias a los escritos de Manuel Cabello Janeiro, la historia de los curtidos en nuestro pueblo (en este enlace),  y también por sus artículos sabemos que los últimos curtidores de Ubrique fueron Ángel Janeiro y José Corrales, que mantuvieron sus tenerías hasta pasada la Guerra Civil.
También sabemos que la historia de nuestro pueblo ha estado relacionada con los curtidos desde los primeros asentamientos; incluso se conservan, en el museo escolar del CEIP Reina Sofía, restos de una antigua curtiduría romana (en este enlace).




Pero hoy podemos explicar, también, cómo se llamaban los primeros curtidores y zurradores de los que se tiene noticia, gracias al Catastro de Ensenada, que se realizó en Ubrique entre 1752 y 1754, pues en la segunda parte del interrogatorio los testigos explican, en la respuesta número 33, que...



"También hay dos curtidurías, la una propia de doña María Viruez, que con oficiales las surte de su cuenta, y es la de mayor ingreso, la cual le dejará de utilidad tres mil reales al año.

La otra es de Bartolomé Romero Asenzio, maestro curtidor, al cual le dejará de utilidad tres reales diarios, y por su jornal se le consideran cuatro reales también diarios.

Hay tres oficiales de curtidor, que también son zurradores, nombrados Luis Rubio, Pedro de Ortega y José Troyano, considerados por el jornal de tres reales diarios cada uno al día".


 De María Viruez, la primera mujer documentada propietaria de una curtiduría en Ubrique, podemos añadir que en otra parte del mismo documento se habla de "doña María Esteban Viruez, viuda, propietaria del molino situado en la zona de la Pasadilla", y también consta como propietaria en la calle Cantarranas de un molino que producía 10 arrobas de aceite al año.

Nos sentimos muy orgullosos de haber podido añadir nuestro pequeño granito de arena en el conocimiento al menos del nombre, de las primeras cinco personas que se citan, ya en 1752, relacionadas con los curtidos en Ubrique.


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Nota del 18 de febrero de 2017: hemos documentado, en el Manuscrito de Rafael Aragón Macías, una tenería anterior a 1752, concretamente es la "tenería del menor de José Montero", en 1733. Pinchar en este enlace para ver el texto.


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