martes, 10 de mayo de 2011

Me gusta Ocurris. II Bajada Romana Benaocaz-Ubrique

Me gusta Ocurris
Pegatina de la Bajada Benaocaz-Ubrique



Calentamos motores para la Segunda Bajada Benaocaz-Ubrique, que tendrá lugar este año elsábado, dos de julio. Ya estábamos esperando la convocatoria, personalmente creíamos que sería mejor unas semanas antes, sobre todo por el calor que puede hacer esos días, pero hay que tener en cuenta que hay que compaginar las fechas de muchas personas.
Nuestro hermano Francisco nos ha traído el primer discurso del César para este año, sus deseos y sus recuerdos, que agradecemos, como ubriqueños, de corazón.
Además esperamos que, como el año pasado, la Bajada Romana sea un absoluto éxito.



El César  leyendo los versos de Cayo el Ocurritano
I Bajada Romana, junio 2010


Quiero volver a recorrer la serpenteante Calzada Romana de Benaocaz a Ubrique.

Quiero volver a tocar las milenarias piedras que forman la Calzada y de camino tirar algunas a la Cabeza del Toro. No hay mejor manera de ahuyentar el estrés y los malos humores. ¡Te da mucho tono muscular!

Quiero volver a adivinar esa red de comunicaciones que se derrama sobre montañas y valles desde San Roque hasta Écija.

Quiero volver a admirar, contemplar y disfrutar los ramales de los caminos que se ampliaron desde la antigüedad: Se inician con Ocurris de la época íbera, fenicia y romana, se amplían durante toda la Edad Media, a partir de Benaocaz, fundada en el 715.

Quiero volver a saborear un refrigerio a mitad de camino. Senadores, Patricias y Hoplitas, descansando en los llanos del Peñón Gordo, consiguieron mejores escenas cinematográficas que en las mejores películas de romanos en la época dorada de Hollywood.

Quiero volver a oler amapolas, majuelos, verdolagas, ortigas, cardos y muchas otras que enmarcan la bajada por la Calzada Romana, desde Benaocaz a Ubrique.

Quiero volver a pasear por el casco histórico, lleno de maravillas, de la ciudad de Ubrique.

Quiero volver a degustar caldos y tapas de esta bella capital de la industria de la Piel y la Marroquinería.

Quiero volver a visitar los restos romanos de la ciudad de Ocurris, que duerme solitaria bajo la humedad de las montañas.

Quiero volver a convivir con las personas que de forma tan amable y cariñosa nos recibieron el año pasado. Los pueblos con su historia, con su génesis, labran el espíritu de los ciudadanos.

Y sobre todo quiero escuchar, de nuevo, el clamor que acompaña a la vibrante voz de un:
¡AVE CESAR!

Ocurris
I Bajada Romana 2010


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domingo, 8 de mayo de 2011

El sumidero del Acebuchal

El sumidero del Acebuchal
Foto: Leandro Cabello


Texto y fotos: Leandro Cabello


LO CONTRARIO A UN MANANTIAL

Llevo un tiempo pensando hablar de un sitio muy cercano a Ubrique y que visité por primera vez junto a María y Chema las pasadas navidades aunque las fotos las he hecho hace una semana cuando he vuelto a ir junto a Paco.
El lugar se llama el Acebuchal (me han dicho que puede tratarse de una de las mayores extensiones de este árbol de Andalucía) aunque también hay muchas encinas y algarrobos.
Se trata de una dolina situada muy cerca de la que los Ubriqueños conocemos como "la Laguna"y a la que se acede por la antigua calzada que unía Benaocaz con El Bosque, de la que se puede ver un buen tramo en la zona del Peñón Gordo.
Al contrario que en la laguna, en la dolina del Acebuchal si se puede ver el sumidero por el que se pierde el arroyo que desagua. Por supuesto no tiene la espectacularidad de otros sumideros conocidos en la sierra como la sima de Villaluenga del Rosario o la del Republicano pero el tamaño va en proporción del agua que tenga que evacuar .
Aunque no está siglado por ningún grupo espeleológico si se ve que ha sido agrandado  quizás por los dueños de la finca para que no se formara una laguna.
Cuando lo visitamos en navidad el agua de un arroyo penetraba en el sumidero,esos días estábamos liados con el catalogo de fuentes y manantiales de  Andalucía y lo primero que pensé es mira lo contrario a un manantial.
¿Donde aparecerá ese agua?



El sumidero ya sin agua



 Paco comprobando



 Método “científico”para comprobar la profundidad, tirar una piedra y esperar que suene




El perezoso que aun permanece en el llano al fondo el Salto del Cabrero



Al fondo la piedra en la que se encuentra el sumidero




El sumidero y el arroyo seco



 Dolina del Acebuchal




Cortijo del acebuchal




 
Es una zona de gran belleza y muy interesante en la que se encuentra alguna antigua cantera o el torcal del Peñón del Santo, ya hablaremos más adelante.


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jueves, 5 de mayo de 2011

El mes de las cruces

La cruz del Toledo
Mitad del siglo XIX

Ha empezado el mes de mayo, un mes agridulce porque nos recuerda especialmente a aquellos que se fueron, aunque también es un mes de bienvenidas y renovación. Por eso hoy queremos dedicar un cariñoso recuerdo a los que ya no están con nosotros. 
No están pero  nos siguen acompañando en nuestros pensamientos y seguirán siempre cerca de nosotros, porque vivimos toda una vida a su lado, de ellos aprendimos a ser como somos, y nos sentimos felices de haber tenido la suerte compartir tantos momentos con ellos.

Y parece que el mes va de cruces. Se trata, desde luego, de una tradición de nuestro país, y en mayo se celebran muchas fiestas relacionadas con las cruces. Aunque lo nuestro no sean precisamente este tipo de símbolos, en muchos de los rincones de nuestras calles podemos encontrarlos a lo largo de los siglos. 
Nuestro hermano Leandro nos trajo ayer un escrito que le había entregado Ramón Trujillo Zurita, dedicado a las cruces de Ubrique, para que lo pusiéramos en el blog. 
Las imágenes son del libro del Padre Sebastián de Ubrique, se trata de cinco fotos de mediados del siglo XIX publicadas en "Historia de la Villa de Ubrique" en 1945.
 


 Cruz de la calle San Sebastián
Mediados del siglo XIX


UBRIQUE Y SUS CRUCES
POR RAMÓN TRUJILLO ZURITA


"La cruz en Ubrique tiene mucha importancia en cuanto a tradición, promesas y fiestas, como la fiesta del tres de mayo, el día de la cruz y los gamones.
En las sierras  que rodean el pueblo de Ubrique se encontraban tres cruces, como decía la letra flamenca:

Ubrique tiene tres cruces
Encima de sus montañas
Tres manantiales grandiosos
Que brotan de sus montañas

 

Cruz de la calle Fuentezuela
Mediados del siglo XIX

La historia nos remonta a muchos años atrás, en que una noche de tormenta y terremoto subió hasta los tres picos más altos del pueblo el padre Buenaventura de Ubrique y  colocó tres cruces de madera: la del Benafín, El Tajo y La Viñuela, y “ante dichas cruces pidió a Dios que calmara su ira, bendiciendo las montañas”. Desde entonces jamás cayó una piedra sobre el pueblo por causas naturales.
Con el paso del tiempo solo se ha mantenido la del Tajo, todo un símbolo del pueblo. Se han vuelto a colocar varias veces las otras dos pero el paso del tiempo las ha ido deteriorando y no se han vuelto a restaurar o colocar. 




Cruz de la Plaza Colón
Mediados del siglo XIX

En las calles de Ubrique y en fachadas de calles y plazas se encontraban varios vía crucis de forja y pedestales de piedra creados por el Padre Buenaventura de Ubrique y nuestro paisano el Beato Diego José de Cádiz. Una gran mayoría se conservan, pero otras cruces, con motivo de obras y rehabilitación de las casas y fachadas, se han ido perdiendo por descuido de sus propietarios.


 La cruz de la Trinidad
Mediados del siglo XIX

En la plaza de Colón o Pilita Abajo, en la fachada del Banco Banesto, se encontraba una cruz de forja que en la restauración del edificio no se volvió a colocar. 
En la calle San Sebastián, a la altura de la calle Hospital, se encontraba una cruz de forja. En las obras de dicha casa (en julio de 2006) se quitó y terminadas las obras no se ha vuelto a colocar.

Con este escrito quiero recordar y reivindicar a las autoridades de nuestro pueblo, a la Iglesia y Hermandades, para que entre todos los ubriqueños volvamos a recuperar pequeños recuerdos de nuestras tradiciones culturales y religiosas de nuestros antepasados."
 




miércoles, 4 de mayo de 2011

La fiesta de los Gamones de 2011 en España Directo

Gamones 2011
Plaza de la Verdura


Ayer hablábamos de cómo habíamos celebrado, un año más, el Día de las Candelas, o el Día de la Cruz en nuestro pueblo. Nuestro hermano Leandro nos estuvo contando cómo las cámaras de televisión habían llegado a la Plaza de la Verdura a las siete (un poco antes de que la fiesta empezara) y habían hecho un reportaje.
Pues si quieren ver la crujida de los gamones en España Directo, pinchen en este enlace y cuando el reloj esté en 01:06:44, empieza el reportaje, que dura unos cuantos minutos.
(Hay que hacer un ejercicio de paciencia)
Y un poquito más fácil y más directo, en este enlace de youtube, sale directamente el reportaje.
Podrán ver a nuestros hermanos Manolo y Leandro, junto a un montón de vecinos, explotando gamones para las cámaras, y a un presentador que tuvo la buena idea de recomendar a nuestro pueblo no sólo por esta fiesta ancestral, sino por la fabricación de artículos de piel. El periodista invitó a todos a sistir a nuestra fiesta y difrutar de las veintitrés candelas que se encendieron anoche para crujir gamones.



Celebramos el Día de la Cruz crujiendo gamones

 La candela de la Plaza de la Verdura
3 de mayo de 2011
Poe Esperanza Cabello

Ayer parecía que este día de los gamones iba a ser un poco deslucido, pero nada más lejos de la realidad. El tiempo ha acompañado, ha hecho muy buena temperatura y no ha llovido. La leña estaba junto a las candelas esperando a que se encendieran. Los niños, y los menos niños, habían cogido sus gamones el fin de semana anterior y, aunque faltaba mucha gente (nosotros hemos echado en falta especialmente a nuestra sobrina Ester, la mejor crujidora de gamones de la Plaza de la Verdura, y a Julia, que también aprendió a crujirlos en esta candela) ha sido estupendo estar "como en familia".

Esperanza y Laura con los
mejores gamones de la zona

Nuestro hermano Leandro había cogido unos magníficos gamones este fin de semana, los mejores que hemos visto en mucho tiempo, y Laura  los compartió con su prima. 
Las candelas habían empezado a encenderse a las siete de la tarde. La casualidad quiso que vinieran las cámaras de España Directo a grabar la fiesta cuando una parte de la familia estaba precisamente allí, así que Leandro y Manolo (junto a otros ubriqueños) actuaron como improvisados figurantes en la grabación para el programa. 
Después un recorrido por todas las candelas punteras del casco antiguo, algunas, como la del Rodezno, son preciosas.
Nosotros llegamos más tarde, y, aprovechando que había aún poca gente, nos fuimos a la Plaza de la Verdura.

 Dispuestas a crujir los gamones
¡Y lo consiguieron!


 Las niñas iban tan cargadas con los gamones que apenas podían con los haces, pero rápidamente se dispusieron a calentar los gamones para poder crujirlos. A las dos se unió el primo Marcos Romero, dispuesto también a crujir todos los gamones "del Cañajoso" que pudiera. 
Realmente esta es, ahora, una fiesta en la que los niños son protagonistas, aunque más tarde los protagonistas sean los padres y madres, que quieren sentirse como niños.


Metiendo los gamones en la candela


Para crujir bien un gamón, hay que meterlo en las brasas, esperar a que la savia se caliente (si te lo acercas al oido oyes cómo hierve) y después, sin dejar que se enfríe, hay que golpearlo con todas sus fuerzas contra una piedra. A los niños les costó un poco empezar, pero pronto estuvieron los tres crujiendo gamones como los profesionales.




Laura y Leandro en
 El columpio del callejón de Janeiro

Y antes de volver a casa (que mañana hay escuela) los niños pudieron disfrutar de un poquito de columpio, y cómo no, unas de las antiguas canciones de columpio que todos hemos ido aprendiendo a tararear..."María tú le quitaste, a la sandía el color, a la nieve la blancura y a la luna el resplandor..."
El columpio antes se usaba para que los muchachos y muchachas se conocieran, ellas se columpiaban y cantaban mientras ellos las miraban, y a  esta fiesta venían los que estaban en los campos. Actualmente son sobre todo los niños quienes se montan.

Hoy un amigo, extrañado de no haber oído nunca hablar de los gamones, nos preguntaba si era una fiesta antigua y si era especialmente nuestra. Esta fiesta es, efectivamente, única en su género, aunque en ella veamos matices de muchas otras fiesta populares o religiosas, y es muy nuestra, porque se pierde en la memoria de los que nos precedieron, además, estamos muy orgullosos de ella.
Hace un par de años consegimos colocarla entre las cincuenta mejores fiestas de España, y actualmente podemos encontrar alusiones a esta fiesta en cualquier medio de comunicación.
Nos quedamos, como ejemplo,  con la entrada de nuestro amigo José Manuel Benítez Ariza sobre nuestro Asphodelus y nuestra fiesta.

lunes, 2 de mayo de 2011

Las Cruces de Mayo

Los vecinos arreglan la Cruz de la Trinidad
2 de mayo de 2011


Por Esperanza Cabello

Desde siempre en Ubrique hemos celebrado en el mes de mayo el Día de la Cruz. Costumbres paganas y cristianas se entremezclan desde la noche de los tiempos. Unos festejan con sus símbolos cristianos, otros celebran la renovación de la primavera quemando enseres antiguos y casi todos se divierten con una costumbre tan antigua como nuestro pueblo: haciendo estallar los gamones "A la salud del Día de la Cruz". Hay quien dice que los ubriqueños hicieron explotar los gamones en la sierra hace doscientos años, durante la invasión francesa (tengan en cuenta que es el tres de mayo) para que los franceses supieran que había mucha gente y creyeran que estaban armados, porque  un gamón bien crujido hace un ruido  similar al de un disparo
En estas fiestas todo está entremezclado, muchos no recuerdan qué se celebra exactamente, pero todos tenemos claro que en mayo celebramos una fiesta tradicional y propia.
En los barrios más tradicionales, como en la Trinidad, son los vecinos los que se ocupan de la decoración y los adornos de la Cruz. 
En los últimos años siempre ha sido Rafael Romero "el Monea", como cariñosamente lo llaman los vecinos, el que se ha ocupado de la cruz de la Trinidad. Ya está un poco mayor para subirse a las escaleras, por lo que los demás vecinos han tomado el relevo, siempre a sus órdenes, para que en su barrio no se echen en falta las tradiciones.


La Cruz de la Plaza de la Verdura
Detrás, las obras del Salón Moderno
que sustituiría al antiguo matadero


Buscando en nuestros archivos hemos encontrado varios ejemplos de cruces decoradas, sobre todo, como no, la de la Plaza de la Verdura, la plaza en la que ha vivido nuestra familia desde hace al menos dos siglos. esta cruz ha presidido la plaza desde que se trasladó el mercado a la zona del San Pedro, y se ha mantenido allí por encima de las modas y de las ideas predominantes. Ya se ha convertido en un elemento fundamental de nuestra memoria.

La leña acumulada para el Día de la Cruz
Foto: Leandro Cabello



Como decíamos antes, todos celebraremos mañana una fiesta tradicional. Unos adornarán las cruces, otros ya llevan muchos días buscando maderas y muebles viejos para encender las candelas.
Otros ya han ido a coger los gamones,siempre teniendo cuidado de cortar el tallo por la base sin dañar la planta, para que el año que viene vuelva a crecer.



Leandro Cabello con un "hace" de gamones recién cortados


Y todos, sin excepción, celebraremos mañana, el tres de mayo, nuestro "Día de la Cruz", o "Día de las Candelas" o "Día de los Gamones", una fiesta tradicional única en su especie en la que todos participamos .(En la etiqueta "gamones" hay muchos más datos sobre esta fiesta tradicional.)




El Día de la Cruz en la Plaza de la Verdura 2009
Foto: Angel Pablo

domingo, 1 de mayo de 2011

A Joaquina, mi madre, en el Día de las Madres

         Joaquina, Ana María y María Remedios Cabello
con María Remedios Arenas Cabello



A mi madre, sirvan estas líneas espontáneas para hacer presente su recuerdo, sin valor artístico  pero sí con sentimiento.

De   tu gracia y  salero,
de tu  arte  fullero,
llenastes nuestros juegos
 
Artista en el fuego
del arte culinario
que desde tus fogones
nos hicistes solidarios. 

Quienes  te conocian
lo pueden recordar,
las veces que tus guisos
¿Dónde iban a parar? 
A tus vecinos ancianos
cruzando el umbral
aunque en la familia
lo vieran algo mal
que a la “Relojera”
fueras tanto a visitar.
 
A todo el mundo supistes
tratar con agrado
con tus carcajadas
y tu desparpajo.
 
Alguien sin igual,
no hay   “par”
tu siamesa Ana María
lo puede contar,
tantos años juntas
 
¡Cuánto dan que hablar!
de tu gracia y soltura
y tu habilidad
al contar con descaro
y creatividad
miles de ocurrencias
que “soltabas” sin más. 

Sirva como ejemplo
una receta genial
que mi madre Joaquina
solía contar
“El pollo a la piscina”
algo singular :

-“Yo lleno la olla,
mientras mi marido
se va trabajar,
pongo un pollo
en la piscina y
que empiece a nadar
a fuego muy bajo
que ya se hará
cuando vuelva de la peluqueria
harta de charlar
verás como con mi marido
llegamos a la par
y el pollo consumido
a punto ya está”.
 
También con tu voz
supistes deleitar
pues las colombianas
sabías “bordar"
 
Tu tono de voz no nos dejará
habita en nosotros
no nos quiere abandonar
para que todos digamos :
-¡Qué grande eres mamá¡
inspirabas ternura
en tu enfermedad
a todo el que acudía
al hospital.

 Tal vez tu mirada,
tal vez tu fragilidad
pero es que en ti un ángel
habitaba ya.
 
Ejemplo tan claro
del saber estar
y disfrutar de una vida
de la que nos quejamos
sin parar. 

Que sirva tu ejemplo
para enseñar
que todo en la vida
se puede sobrellevar
que con una sonrisa
a todos se agradará.



Tu hija que te quiere :  María Remedios
                                      Arenas Cabello

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sábado, 30 de abril de 2011

Diez fuentes más, y van cuarenta

Derramas del Cornicabra, abril 2011
Foto: Manuel Cabello Izquierdo

Por Esperanza Cabello

Por poco se nos acaba el mes y no tenemos ocasión de traer nuestras fuentes de abril. Nos habíamos quedado parados en treinta y nueve y hasta esta semana no hemos conseguido las fotos de la número cuarenta. Pero ya está, llevamos cuarenta fuentes de la sierra inventariadas.
Seguimos colaborando con el Proyecto "Conoce tus fuentes" de la Universidad de Granada, y, aunque en conjunto ya hemos inventariado cuarenta, a Ubrique corresponden treinta y tres, las otras son de los pueblos colindantes.
¿Conseguiremos llegar a las cincuenta? Tenemos un mes de plazo para saberlo, ni nosotros mismos tenemos la respuesta a esa pregunta, desde luego es una tarea complicada, menos mal que Leandro y Manolo se están empleando a fondo, sin ellos seguro que no. Si quieren ven las treinta anteriores, pueden pinchar en las diez primeras, o en de diez a veinte, o en de veinte a treinta.


Foto: Manuel Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)



Foto: Luis Eduardo Rubio
(pinchar en el título para ver la ficha)

Foto: Francisco José Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)


Foto: Leandro Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)



Foto: Leandro Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)

Foto: Manuel Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)


Foto: Manuel Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)


Foto: Leandro Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)


Foto: Manuel Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)


Foto: Manuel Cabello
(pinchar en el título para ver la ficha)
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viernes, 29 de abril de 2011

Una nueva Cruz de la Viñuela, gracias, hermanos

La Cruz de la Viñuela desde la calle Botica

Fotografías: Manuel Cabello


En noviembre del año pasado escribíamos sobre la Cruz de la Viñuela, habíamos encontrado una fotografía de nuestro padre en la Cruz y estuvimos investigando un poco la historia de las cruces en la sierra de nuestro pueblo.
Parece que a principios del siglo XVIII el padre Fray Buenaventura preparó un Vía Crucis al Calvario, y que después de una noche de tormenta, o quizás de un terremoto, colocó tres cruces en las montañas alrededor del pueblo: la Cruz del Tajo, uno de los símbolos actuales de Ubrique, la Cruz del Benalfi y la Cruz de la Viñuela.
Hace un tiempo, Leandro estuvo en la Cruz del Benalfi, y después en la de la Viñuela, allí colocó el madero transversal como pudo, y ahí quedó la cosa, esperando una ocasión para poder volver a subir y colocar la cruz.

Vista desde detrás del Calvario, subiendo a la Viñuela

La semana pasada fue el turno de Manolo, decidió subir a la cruz de la Viñuela para explorar un poco la zona, y ver si encontraba las zonas de los antiguos huertos de tabaco o los restos de construcciones romanas que hay en la Viñuela.


El pico de la Cruz, antes de poner el mástil



Para los que no conocen muy bien la sierra diremos que a la Cruz de la Viñuela se llega desde el Calvario, se empieza a subir desde detrás de la ermita. Hay que ir hacia la izquierda con respecto a la cruz (como dice Manolo, hay que ir buscando las veredas más marrones, que son las más usadas). Se sube hasta la linde con el Paso Indio.


La linde del Paso Indio, con su merga

Una vez llegados a la linde del Paso indio se sigue por la derecha, pudiéndose subir cómodamente hasta lo alto del pico. Es una vereda cómoda y fácil, aunque la cuesta es un poco empinada.



La subida es cómoda, aunque hay muchas rocas

Manolo siguió subiendo y consiguió encontrar, en primer lugar, algunos de los llanitos que servían en tiempos para sembrar tabaco, garbanzos, parras... plantas que crecen bien en la sierra. Parece mentira que hasta aquí arriba podamos encontrar restos de las civilizaciones que nos han precedido.

Cuando el terreno es tan rocoso, cualquier espacio con tierra es bueno para sembrar


Nuestro padre había censado todos los yacimientos arqueológicos de la zona en 1967, y en el listado que envió a Misión Rescate se incluyen, con el número 27,  los restos romanos de la Cruz de la Viñuela. Manolo era consciente de ello, y en su paseo estuvo buscando restos de edificaciones... hasta que los encontró


Restos de edificaciones en la base de la Cruz

No sabemos si son exactamente estos los restos romanos a los que se refería nuestro padre en 1967, pero el caso es que alrededor de la cruz hay muchos vestigios de los que vivieron allí en épocas anteriores, sería estupendo que los especialistas se interesaran también por estos restos y nos sacaran de dudas.



Vista desde el pico de la cruz: El Paso Indio y la Merga en primer plano



Vista desde el pico de la cruz: Ubrique

Una vez llegado a la cima del montículo. Manolo se encontró con varios restos que indicaban exactamente el emplazamiento de la misma. La Cruz de la Viñuela ha debido de ser repuesta en diferentes ocasiones a lo largo de estos tres siglos. Nosotros sabemos a ciencia cierta que nuestro padre estuvo implicado en las tres últimas: cuando era un joven aventurero que inspeccionaba todos los rincones de las montañas, cuando empezó en la escuela de Artes y Oficios, que inventaron montar de nuevo la cruz, que se había deteriorado con el tiempo.
La tercera vez fue en 1994, cuando se preparaba el centenario del Beato. Nuestro padre, que entonces estaba preparando su publicación sobre Diego José de Cádiz, propuso a nuestro hermano Francisco, que entonces trabajaba en el Colegio Reina Sofía, que repusiera las cruces. Francisco se puso de acuerdo con su amigo Rafael Vilches, entonces profesor de Las Cumbres, y entre los profesores y alumnos de los dos centros de enseñanza se las ingeniaron para montar de nuevo las cruces del Benalfi y de la Viñuela. Colaboraron muchas personas. Hubo que subir los maderos (ofrecidos por Manuel Carrasco, el carpintero que fue compañero de nuestro padre en la escuela de Artes y Oficios), el cemento, la arena y todo lo necesario para montar las cruces.
Tanto la cruz del Benalfi como la de la Viñuela quedaron montadas entonces, pero con el tiempo ambas han prácticamente desaparecido.


El mástil de la cruz en su emplazamiento original

Como encontró el mástil, Manolo decidió que podría colocarlo él solo, y eso hizo: lo colocó en su emplazamiento original, sobre la base de cemento preparada en 1994.
Pero no encontró por ningún sitio el madero transversal, a pesar de que hace unas semanas estaba allí, lo había colocado Leandro. Tampoco llevaba herramientas, por lo que decidió dejar la tarea y volver cualquier día a recomponer completamente la cruz.



Ahora esta parte de la cruz se ve desde muchos lugares del pueblo


Habíamos visto el mástil desde la calle Botica, pero el caso es que esta misma tarde, cuando pasábamos cerca de la antigua Plaza de Toros, había varias personas, algunas de ellas mayores, señalando a la sierra, como si hubiera pasado algo. Nos acercamos y... ¡Estaban señalando a la Cruz! Comentaban que estaba allí "el palo", que se veía desde todo el pueblo y que estaría bien que pusieran  la cruz entera.
Está claro que la cruz de la Viñuela era, y puede volver a ser, un referente para nuestro pueblo.

¿Qué trabajo costaría volver a poner las cruces y mantenerlas? Desde aquí aprovechamos la oportunidad para pedir a nuestras autoridades que tomen cartas en el asunto y repongan (aunque sea discretamente) las cruces del Benalfi y de la Viñuela, forman parte de nuestro patrimonio y de nuestra historia, hace más de trescientos años que fueron colocadas en la sierra y durante estos trescientos años se han mantenido y renovado cuando ha sido necesario.


Un pilón natural al pie de la cruz


Una vez terminada la faena, Manolo empezó el camino de vuelta, allí cerquita había un pilón natural lleno con el agua de las lluvias de los últimos días, se sentó un ratito al lado y se dio cuenta de que había miles de matagallos en flor. Se acordó de cuando éramos chicos y con cuidado arrancó uno de esos pétalos color rosa y se lo llevó a la boca...
¿Recuerdan ustedes el sabor dulzón de las flores de los matagallos? Seguro que muchos niños ubriqueños las hemos probado💚💚💚💚.

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